Inversiones en pesos

Crecen las recomendaciones de tomar cobertura inflacionaria ante el aumento de la emisión

El ritmo de transferencias al Tesoro muestra un ritmo récord. La mayor cantidad de pesos coloca a los inversores en una postura de cautela y recomiendan bonos que ajustan por CER a 2022 y 2023.

El segundo semestre luce más que desafiante. No solo por el aumento estacional del gasto o las elecciones de medio término, sino también en lo que respecta a los vencimientos de deuda. 

El ritmo de transferencias del Banco Central (BCRA) al Tesoro se aceleró en estos últimos dos meses. Y dado este contexto, el mercado espera que las presiones inflacionarias vuelvan a aumentar en la última parte del año, por lo que se vuelve a potenciar la demanda de cobertura inflacionaria a través de los bonos que ajustan por CER. Favorecen bonos CER a 2022 para aprovechar las tasas reales más cortas.

El mercado mira los pesos que se vienen en la última parte del año y comienza a preocuparse. La preocupación tiene como reacción inmediata la búsqueda de cobertura cambiaria e inflacionaria. Cuanta más cantidad de pesos haya en la calle, más presiones habrá sobre la inflación.

Para lo que resta del año el Tesoro deberá afrontar vencimientos por $1.440.000 millones, que se sumarán a los más de $1.000.000 millones de déficit primario del Tesoro. 

De esta manera, será clave el resultado de las licitaciones y el rolleo de deuda ya que cuanto menor sea la tasa de rollover de deuda, mayor presión tendrá sobre la emisión monetaria.

El mercado ve más emisión de pesos en el futuro, lo cual implica mayor inflación y mayor presión cambiaria en los próximos meses.

La asistencia monetaria al Tesoro entre enero y agosto fue de $ 710.000 millones (1,6% del PBI), mientras que entre finales de junio a la fecha fue de $ 470.000 millones (1,1% del PBI) y desde comienzo de agosto fue de $ 200.000 millones, o 0,5% del PBI.

Adrián Yarde Buller, economista jefe y estratega de Facimex Valores, señaló que la asistencia monetaria del BCRA al Tesoro constituye el segundo máximo histórico para un mes de agosto, solo superado por octavo mes del 2014 (0,54%).

Hacia adelante, el economista jefe de Facimex Valores espera que la emisión continúe ganando peso en la composición del financiamiento. "Asumiendo un déficit primario del 3,5% del PBI, estimamos que en los próximos meses se necesitaría emisión adicional por 0,7 puntos del PBI para cubrir el resultado primario, lo que implica que el financiamiento monetario se mantendrá elevado en la recta final del año", dijo.

Cobertura inflacionaria

La cantidad de pesos en la calle va en aumento y eso pone en una postura de mayor cautela a lo inversores. Una de las formas para cubrirse de la inflación es a través de la deuda que ajusta por CER.

Actualmente los bonos CER rinden poco más del 2,7% a 2022, en torno al 4% a 2023, 5% de tasa real a 2024 y entre 6,4% a 10% de tasa real para los vencimientos de 2026 en adelante.

Francisco Velasco, head de research de Banco Mariva, explicó que la inflación ha tenido una tendencia a la baja desde el pico de marzo, con julio en el 3% intermensual, pero el ritmo de la caída ha sido más lento de lo que se esperaba. 

Hacia adelante, el especialista espera que la inflación mensual promedie el 2,9% durante el tercer trimestre y una inflación anual para el 2021 del 50,2%. Velasco considera que, en este contexto, luce conveniente apostar a la deuda CER, aunque recomienda acortar duration dentro de la curva.

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"La curva CER se ha aplanado desde principios de junio, reduciendo la prima relativa por mantener una duración más larga. Hay una ruptura en los rendimientos reales implícitos desde los plazos del tercer trimestre de 2022 en adelante, con tasas más altas de lo que creemos, incluso con un nuevo acuerdo con el FMI", dijo.

Además explica que dado que el segundo semestre luce financieramente más desafiante, y con un mayor déficit primario impulsado por las elecciones que exige una mayor monetización, luce conveniente limitar la exposición de duración.

"Recomendamos los CER cortos, es decir a 2022 y 2023 (T2X2 y TX23 respectivamente)", dijo Velasco.

Con una visión similar, los analistas de Portfolio Personal Inversiones (PPI) esperan una moderación de la inflación hasta diciembre, pero un resurgimiento en 2022.

"El modelo de PPI proyecta una baja hacia el 2,5% promedio en la inflación hasta diciembre, resultado de menor ritmo de expansión de la base monetaria del primer semestre, aunado al 1% de devaluación del tipo de cambio. A este andamiaje básico se le suman el congelamiento de tarifas, naftas, y sutilmente el BCRA está permitiendo mayores importaciones. De todas formas, una mayor inflación aparecerá hacia 2022", comentaron. 

Entre los argumentos que puntualizaron para esperar una mayor inflación el año que viene resaltan el fuerte desequilibrio monetario hacia el cierre del 2021, un aumento en el ritmo de devaluación del tipo de cambio tras las elecciones, alzas de tarifas, o incluso algún tipo de arreglo en la brecha cambiaria como parte del acuerdo con el FMI.

Por todo ello es que, a modo de estrategia en las carteras de pesos, favorecen deuda que ajusta por CER.

"Seguimos privilegiando carteras con CER e incluyendo new money en instrumentos muy cortos de tasa de interés al bajar su negatividad respecto de la inflación", indicaron.

Los analistas de Cohen afirman que los bonos CER continúan con un sólido sendero de rendimientos, de la mano de una inflación que sigue mostrándose resiliente a bajas más significativas, con el dato de julio en línea con las expectativas (3%), pero aun con un preocupante ritmo anualizado del 46%.

Desde la compañía también recomiendan acortar duration dentro de la curva CER, favoreciendo mayormente el 2023.

"Desde fines de junio que estos activos registran subas promedio de casi 10%, siendo los más largos los más beneficiados, por ser aquellos en los cuales esta resiliencia a la baja en la inflación impacta de mayor manera, debido a la duración de estos bonos. A su vez, recomendamos ya migrar las tenencias del TX22 hacia el TX23. Por su vencimiento en marzo de 2022 y su mecanismo de cómputo CER, no logra capturar el 100% de lo que sería el pass through (traslado de devaluación a inflación) que implicaría un potencial ajuste del tipo de cambio a inicios de 2022", recomendaron.

Finalmente, dado este contexto, los analistas de Grupo SBS advirtieron que, en términos de estrategia y analizando la evolución de la asistencia monetaria del BCRA al Tesoro en las últimas semanas, recomiendan seguir prefiriendo la deuda CER en el espacio de pesos a la vez que remarcan la conveniencia de posicionarse también en los fondos de cobertura.

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