El Central usará la Letra que les vende a los bancos como tasa de referencia

Se trata de las Leliq, o “Letras de Liquidez , que son una suerte de Lebac pero a siete días y que solamente pueden operar las entidades. Quedó en 40%  

El Banco Central realizó hoy una modificación significativa en la definición de la politica monetaria. Estableció una nueva tasa de referencia pasiva, para la cual eligió a las Leliq (Letras de Liquidez) a siete días, que quedó fija en 40%.

Hasta ahora, y desde enero de 2017, cuando se formalizó la política basada en metas de inflacion, el Central tomaba como referencia el centro del corredor de pases, es decir, la que se ubica entre la tasa activa de pases a siete días, que es la tasa a la que el BCRA le presta plata a los bancos comerciales, y la tasa de pases pasivos, que es a la cual el Central coloca pases a los bancos para retirar liquidez. "Era una tasa, pero no se puede decir que fuera de referencia, era como mínimo nebulosa", explicó un analista. 

Esta es la tercera tasa de referencia que dispone el Central en 19 meses. La referencia anterior al centro de corredor de pases era la Lebac (Letra del Banco Central) a 35 días. 

Las Leliq es un instrumento parecido a la Lebac, pero a un plazo más corto y exclusivo para bancos, a diferencia de las Letras del Central, que se emiten como mínimo a 28 o 35 días de plazo y en las que pueden invertir por igual entidades financieras, personas físicas y personas jurídicas de cualquier actividad.

Según la autoridad monetaria, sus decisiones de política se concentrarán ahora “en un instrumento cuya influencia operativa será cada vez mayor en un contexto de reducción gradual del stock de Lebac .

Sesgo contractivo de la tasa

En el comunicado de hoy el BCRA dijo, además, que “mantendrá el sesgo contractivo de la política monetaria hasta que la trayectoria de la inflación, así como la inflación esperada, se alineen con la meta establecida para 2019 .

El escenario que justifica la decisión de política monetaria se resume -según la entidad que preside Luis Caputo- en las siguientes consideraciones:

Inflación

- La inflación de junio se aceleró más de lo previsto, alcanzando un ritmo del 29,5% interanual (lo que obedeció) al impacto transitorio de la depreciación del peso en mayo y junio.

Los indicadores de alta frecuencia muestran una desaceleración de la inflación en julio, aunque menor a la prevista en la última decisión de política monetaria.

El escenario base de las proyecciones del BCRA indica que la inflación núcleo de los meses de agosto, septiembre y octubre se ubicará por debajo de los registros de julio. Sin embargo, dado que se esperan aumentos de precios regulados para agosto y octubre, la inflación nivel general de dichos meses registraría descensos menores frente a julio.

Las expectativas del mercado volvieron a elevarse en la última medición, aunque prevén una evolución descendente de la inflación núcleo para los próximos meses en línea con las proyecciones citadas.

Actividad

- En términos de actividad económica, se espera que la normalización, tanto de la producción agrícola como de los mercados financieros, irá contribuyendo gradualmente a su recuperación.

No obstante, la evidencia reciente sugiere que la misma puede tardar algunos meses.

En consecuencia, se estima que en 2018 la economía se mantendrá en niveles similares al año anterior, para luego retomar su crecimiento en 2019.

Resultado fiscal

- El resultado fiscal del primer semestre mostró un déficit primario de 0,9% del PBI, arrojando una baja con respecto al 1,4% de igual período de 2017 y un sobrecumplimiento de 0,2% del PIB con respecto a la meta fiscal de 1,1% para el período.

De esta manera, se consolida el proceso de reducción del déficit primario de 3,8% del PBI el año pasado a 2,7% este año, y al 1,3% en 2019, sin financiamiento del BCRA
al Tesoro.

Agregados monetarios

- En cuanto a los agregados monetarios, el M2 privado creció 21,1% en términos interanuales según información al 2 de agosto, significativamente inferior a la inflación de los últimos 12 meses.

La base monetaria presenta un ritmo de crecimiento de 30,6% interanual, aunque debe tenerse en cuenta que este crecimiento se ve exacerbado por los cambios introducidos en los requisitos mínimos de liquidez.

Por esta razón, la autoridad monetaria también monitorea una base monetaria amplia, que incluye todos los pasivos en pesos del BCRA con las entidades financieras. Esta base monetaria amplia presenta un crecimiento de 27,3% interanual, frente al 31,8% alcanzado en promedio el año pasado.

Conclusiones

- Consistentemente con la decisión de política monetaria, el COPOM reconoce que, si bien el escenario base de las proyecciones del BCRA indica que la inflación núcleo de agosto, septiembre y octubre se ubicará por debajo de los registros de julio, se requiere un período más prolongado de estabilidad financiera para alejar los riesgos de un traspaso mayor al previsto del tipo de cambio a los precios minoristas.

El COPOM también entiende que un sendero decreciente del gasto público real, sumado al compromiso asumido por el BCRA de no financiar más al Tesoro y los esfuerzos que se están llevando a cabo para reducir el exceso de liquidez del sistema, debieran comenzar a colaborar en la contención inflacionaria, aunque resulta prematuro ponderar estos beneficios en la coyuntura actual. 

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