El Banco Central (BCRA) hila 16 embolsos diarios de dólares con la compra de u$s 39 millones que realizó este lunes y las reservas alcanzaron los u$s 45.561 millones en una jornada en la que el oro subió por encima de lo u$s 5000 millones. Así, el valor de ese metal fue un elemento clave para que aumentaran unos u$s 162 millones en la jornada.

Ya acumula compras por unos u$S 1017 millones en lo que va del año. El dólar, en tanto, presionó al alza y subió $ 4,5 (+0,3%) hasta los $ 1460 en el panel del Banco Nación, en tanto que el mayorista trepó en la misma medida y llegó a los $1437,5.

“Aunque hubo un leve repunte de la cotización, el mercado sigue exhibiendo un escenario favorable para el BCRA, que mantiene su política de compras. Con las de hoy superó los u$s 1000 millones y es el saldo más alto desde febrero del año pasado”, describió Gustavo Quintana, de PR Operadores de Cambio a El Cronista.

Y agregó que “el mercado está tranquilo, con moderado volumen de negocios y sin que se note tensión sobre los precios”.

Según un informe de Portfolio Personal Inversores (PPI), el BCRA lleva un ritmo promedio de compras de u$s 61 millones diarios, y bien por encima del 5% del volumen operado que se mencionara en el anuncio de la fase 3 del programa (u$s 400 millones promedio de volumen diario en enero). “Solo la semana pasada, el saldo comprador fue de u$s 291 millones”, indicó PPI.

Lo que resaltó la consultora es que “todo esto ocurrió sin sobresaltos en el tipo de cambio oficial, que cerró el viernes en $ 1433, apenas 0,2% por encima del viernes previo”.

Y evaluó que este combo de compras sostenidas con un dólar estable fue clave para que la deuda soberana en dólares “despertara” y el riesgo país marcara un nuevo mínimo en la era Milei de 514 puntos básicos.

“Los Globales comenzaron a reaccionar a un esquema de acumulación de reservas más “genuino”: casi u$s 1000 millones comprados en enero sin recurrir, como a comienzos del mes, a la entrega de cobertura cambiaria al sector privado, aunque sí a tasas de interés elevadas", destacaron.

Hacia adelante, Quintana consideró que es un elemento clave que “estamos en el inicio de la última semana del mes y puede comenzar de a poco el cierre de posiciones que vencen el viernes”, no obstante, indicó que no ve signos de cambios significativos por el momento.

La mayor oferta de divisas por el endeudamiento privado, la liquidación del agro y el carry trade le permite al BCRA comprar dólares sin presionar el tipo de cambio desde el comienzo de 2026.

“Se advierte una favorable coyuntura financiera y cambiaria frente a las compras de divisas del Banco Central en el mes de enero, en paralelo con un tipo de cambio que se alejó del techo de la banda. Esto se dio en un marco de alta estacionalidad de la demanda de pesos, tasas reales positivas e ingreso de dólares financieros provenientes de la emisión de obligaciones negociables”, detalló el último informe de Fundación Capital.

“El desafío se sostiene en el marco de reservas netas aún muy exiguas, una cuenta del Tesoro no muy abultada (u$s 346 millones en dólares, $ 2,3 billones en la cuenta en pesos y $ 10 billones estimados en bancos comerciales) y un riesgo país al que parece costarle quebrar la barrera de los 500 puntos”, indicaron.

Señalaron que “se advierte como una noticia positiva tanto el canje de la semana pasada de letras atadas al dólar oficial, donde sólo un tercio de los privados adhirieron al mismo, como el resultado de la primera licitación del año, donde no hubo un importante interés en este tipo de instrumentos (sólo se renovaron u$s 128 millones de dólar linked de u$s 1304 millones que vencían)”.

En el mismo sentido, el interés abierto de futuros se sostiene en los u$s 5600 millones, unos u$s 1300 millones menos respecto a diciembre. Esto se dio en un contexto de tasas de interés que se “acomodaron”, para contener el tipo de cambio.

No obstante, un informe de la consultora Outlier detectó que el viernes hubo ventas de dólares por parte del BCRA hacia el final de la rueda para contener las subas de la última hora, en la que llegó hasta $1435, probablemente tratando de bajar la volatilidad. Según estimaciones, se deshizo de entre u$s 20 millones y u$s 40 millones.

Esto se dio en el marco de un fuerte control de la liquidez por parte de las autoridades monetarias, siendo que a pesar de la emisión por compras de divisas ($ 1 billón), se absorbía por otras vías (- $ 0,6 billón, mayormente por venta de bonos) y prácticamente desaparecieron los pasivos remunerados ($ 0,2 billón de otros pasivos netos).

“Debe recordarse que en el mes de enero la demanda de pesos suele ser estacionalmente elevada, lo que también ayudó en esta dinámica. De este modo, el tipo de cambio mayorista se alejó del techo de la banda, ubicándose un 8% por debajo de éste”, analizaron desde Fundación Capital.