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El BCRA ya lleva 91 ruedas de shopping en el mercado cambiario: ayer se alzó con u$s 328 millones, la mayor intervención del mes, y de esta manera lleva adquiridos u$s 8763 millones en 2026. Las reservas de la entidad que preside Santiago Bausili subieron u$s 393 millones y superan los u$s 46.500 millones.
Estos movimientos no sorprenden, y es más, deberían acentuarse: se está recién en el inicio de la cosecha de soja, que apunta a llegar a los 50 millones de toneladas. En el MULC, el volumen operado fue de u$s 481,5 millones, por lo que el BCRA se llevó el 62% del total negociado.
Esta lluvia de dólares al BCRA coincidió ayer con el dato de balanza comercial que dio a concoer el INDEC y que es la madre del accionar de Bausili. “En abril se alcanzó un máximo histórico en valores tanto en las exportaciones totales como en las de Combustibles y Energía, en tanto se registró el valor más alto desde noviembre de 2012 para las exportaciones de Manufacturas de Origen Industrial. La balanza comercial registró un superávit de u$s 2711 millones, con exportaciones e importaciones que ascendieron a u$s 8914 millones y u$s 6204 millones respectivamente”, festejó el ministro Luis Caputo en la red social X.
Las compras del BCRA tienen como contracara la emisión de pesos, por alrededor de $ 460.000 millones. ¿Serán esterilizados? ¿Lo hará el Tesoro en la próxima licitación de deuda de la semana próxima? No pocos economistas son los que recomiendan que no lo haga, que aumente la base monetaria. Según el último informe monetario diario del BCRA, la base monetaria cae 3% en el 2026 en términos nominales.
Un informe del Bank of America conocido ayer, titulado “Soleado con algunas nubes” resume las conclusiones de un reicente viaje de sus analistas. “Los locales son generalmente constructivos sobre las perspectivas económicas y políticas en medio de un auge de las exportaciones y la normalización de las tasas de interés. Persisten algunas dudas sobre las perspectivas políticas en medio de un período de baja actividad y un patrón de crecimiento desigual”, destaca.
Cuenta corriente equilibrada
Respecto a las cuentas externas, un rubro que siguen de cerca analistas ante la posibilidad de un shock, el BofA destaca que “los economistas con los que nos reunimos esperan una cuenta corriente equilibrada (o un pequeño superávit), desde un déficit del 1,3% del PBI el año pasado”. Se superaría cómodamente la meta con el FMI de acumulación de reservas en el 2026.
La acumulación de dólares del BCRA da pie a una reducción del riesgo país, en la medida en que esas compras aumenten las reservas. Un dato que podría aumentar más la oferta de divisas en la plaza pasa por lo que destaca el BofA cerca del final de su informe: “los inversores están atentos a una posible mejora adicional de la calificación, posiblemente por parte de Moody’s en junio o de Standard & Poor’s, tras la mejora de Fitch de CCC+ a B-. La credibilidad fiscal sigue siendo alta; la desinflación continuará. La baja demanda de dinero se considera una oportunidad para la monetización en medio de la desinflación”.
Otras fuentes del mercado con llegada a las agencias de rating aseguran que, después del pago de la deuda en la primera semana de julio, vencen servicios de renta y amortización de los Bonares y Globales, se sumarán las otras agencias a la mejora hecha por Fitch.
La estrategia del BofA recomendada en este contexto: “Sobreponderar la deuda externa de Argentina ya que creemos que la continua acumulación de reservas y las posibles mejoras en la calificación crediticia deberían ser favorables”.
El contexto internacional debería jugar a favor. Hay mucha sensibilidad aún por el conflicto en Medio Oriente y la suba de tasas en EE.UU. Pero el sendero luce positivo.




