El año en que Wall Street sufrió el desplome y la recuperación más rápidos de la historia

En 2020 habremos visto una de las caídas bursátiles más rápidas en la história, seguida por una de las recuperaciones más rapidas de Wall Street. Además fueron históricas las medidas monetarias y fiscales. Por otro lado, en 2020 habremos visto la recesión más corta en la historia de EE.UU.

Las acciones en Wall Street llegaron al fin de un 2020 por demás vertiginoso. Hubo un aumento muy fuerte en la volatilidad en las acciones y en la mayoría de los activos financieros. En un primer bimestre para la historia, el mercado colapsó 34%, siendo la caída más rápida en casi medio siglo. A su vez, el rebote fue tan fuerte que dejó a la recuperación como las más rápida en la historia reciente. Las políticas monetarias y fiscales fueron excepcionales, las cuales colaboraron para ver semejante rebote en tan corto tiempo. Quien invirtió en Cedears pudo dar fe de semejante volatilidad.

Si nos dejásemos llevar solo por los resultados, diríamos que cierra un año más en Wall Street. El Dow Jones termina con una ganancia de 5%, el S&P avanza 15% y el Nasdaq 44%, siguiendo con la tendencia de largo plazo que se viene observando desde 2009 a la fecha, momento en que el mercado americano hace piso tras el colapso del mas del 50% que se registró durante la crisis subprime.

Sin embargo, si analizamos en detalle veremos que este año fue histórico tanto por sus resultados, así como por los sucesos y medidas aplicadas por los Gobierno y bancos centrales del mundo

El sellof más rápido en 48 años

Entre febrero y marzo los principales índices accionarios de EE.UU. llegaron a caer mas de un 30%. Sin embargo, dicha baja no fue uniforme ya que se registraron caídas mucho más abruptas como en el caso del sector aerocomercial (60%) y de ocio y hotelería (52%). El sector financiero llego a bajar 43%, similar a la baja del industrial (42%).

Esta baja se dio tan solo entre febrero y marzo, marcando una velocidad en la caída casi sin precedentes.

Duncan Lamont, CFA, Head of Research de Schroders remarcó que este año el mercado accionario mundial se desplomó a una velocidad récord. Si bien llegó a caer un 34% entre febrero y marzo, Lamont destaca que el mercado alcanzó una pérdida del 30% en tan solo 40 días de operaciones. Esto es más rápido que cualquier caída del mercado de valores global en al menos los últimos 48 años.

Según datos del especialista, a comienzo de la crisis del coronavirus , el mercado alcanzó una perdida del 20% en tan solo 36 días operativos y lo ubica también entre las caídas más rápidas registradas en los últimos 48 años al menos. En los siguientes 4 días operativos más tarde, el mercado logró una baja del 30% y así se transformó en el selloff del 30% más rápido de los últimos 48 años. En 2009 el mercado accionario también llegó a caer más del 30% pero le llevo 230 días en hacerlo.

En la crisis de 1975 demoró casi un año en caer 30% mientras que en la recesión de 2002 el mercado tardó 258 días hasta alcanzar una caída del 30%. El ajuste total en la crisis de 2009, de 1974 y de 2002 fueron mayores que las vistas en 2020 ya que en aquellos años, el mercado cayó un 58%, 44% y 49% respectivamente. 

La recuperación más rápida en la historia

Una vez que el mercado alcanzó su punto de mayor pesimismo, las acciones comenzaron a recuperar y desde entonces, Wall Street logró un avance del 67% en ocho meses. Sin embargo, la recuperación nuevamente no fue uniforme entre sectores.

El sector de ocio y hotelería, materiales y de tecnología fueron los que más se beneficiaron, ganando más de un 85% desde finales de marzo. El sector industrial avanzó un 80%, similar a la suba del sector aerocomercial que ganó un 78% desde entonces.

El Selectivo S&P 500 logró recuperar un 67% mientras que, debajo del S&P 500 aparecen el sector de servicios (38%), salud (50%), energético (59%) y financiero, ganando un 64%. Este avance fue impresionante tanto en su magnitud como en su velocidad.

“Las pérdidas de esta caída récord se recuperaron por completo el 23 de agosto, solo cinco meses después de que el mercado tocó fondo y mientras la economía mundial todavía estaba sumida en un atolladero. Desde entonces, el avance continuó hacia niveles aún más altos gracias a noticias positivas sobre las vacunas. El mercado de valores mundial está ahora casi un 8% por encima de su pico anterior al colapso , explicó Lamont.

La caída fue abrupta pero también lo fue la recuperación. Cuando el mercado genera fuertes retrocesos, en general se suelen tardar años en recuperarse. Según el head de research de Schroders, en las tres ocasiones anteriores en las que el mercado cayó más de 30%, fueron necesarios casi tres años o más para recuperar las pérdidas. En promedio, una disminución del 20% de más tardó dos años en recuperarse. Para Lamont, el hecho de que el mercado se haya recuperado de una baja del 30% en solo cinco meses es algo increible.

Según el informe de Schroders, en la crisis de 2009, cuando el mercado llegó a caer 58%, le demoró 49 meses en volver a los niveles previos al inicio de la crisis. En 2002, Wall Street había caído 49% y demoró 35 meses en volver a niveles pre-crisis. En 1974, a Wall Street le llevó 33 meses en recuperar el 44% de baja que había visto durante esa crisis. 

De esta manera sobresale la comparación de las anteriores crisis con la actual ya que con la baja del 34% que se vio durante este año, Wall Street se logró recuperar por completo en tan solo 5 meses.

La recesión más corta en 70 años

Otra de las características centrales que deja este año de crisis es que la recesión vista en EE.UU. no solo fue la más abrupta sino que también fue la más corta en los últimos 70 años.

En un informe de Consultatio firmado por José Echague remarcó que la recesión de 2020 dejó una baja del 10% del PBI aunque la misma tan solo duró 3 meses en ser finalizada. En la recesión de 2009, a Estados Unidos le llevó 19 meses en finalizarla.

En 1982 y 1974, la economía americana convivió con casi un año y medio antes de salir de la crisis.

 

Hacia adelante, Echague remarco que, dadas las características muy particulares de la recesión de este año, tiene sentido en pensar que la recuperación en el 2021 podría ser relativamente automática una vez que se empiece con la vacunación masiva.

La recuperación se logrará por la via de una mayor circulación post-vacuna que hará su propio trabajo, reactivando tanto la oferta como la demanda en las distintas economías e impulsando nuevamente el comercio mundial. Esto es prácticamente un efecto automático de la solución sanitaria. Pero además esto, también seguirá habiendo una influencia clave de las políticas económicas, tal como lo fue durante este año , comentó Jose Echague, head de estrategia de Consultatio.

Causas para entender el rebote

A la hora de explicar las causas que motivaron a semejante recuperación de las acciones vale la pena mencionar el histórico paquete de medidas llevado a cabo por la Reserva Federal y los demás bancos centrales, tanto por sus magnitudes como por sus medidas.

Lamont señala que “los gobiernos han suscrito préstamos a empresas y han pagado los salarios de los trabajadores sin permiso. Los bancos centrales han inyectado enormes cantidades de liquidez al sistema financiero. Nunca antes habíamos visto un apoyo a esta escala , dijo el especialista.

Los principales bancos centrales del mundo inyectaron más de u$s 8 trillones en los mercados, dándole liquidez y comprando activos, ampliando su hoja de balance a un ritmo nunca visto en la historia.

En solo 5 meses, la Fed inyectó en los mercados mas dinero de lo que había inyectado durante toda la crisis subprime, con sus conocidos programa de Quantitative easing (QEI, QEII y QEIII).

Toda la liquidez inyectada en los mercados por parte de los bancos centrales hizo que se inflen los precios de las acciones y de los activos a nivel global. El dólar perdió valor contra el resto de los activos, es decir, contra las acciones, contra las materias primas, incluso contra el bitcoin.

José Echague, estratega de Consultatio explicó que en un 2020 para el olvido, con la pandemia como motor de la mayor crisis global desde la Gran Depresión, sobraban motivos para ser pesimistas. Sin embargo, los gobiernos de todo el mundo mostraron haber aprendido de las lecciones de 2009 y, esta vez, acompañaron los estímulos monetarios con un impulso fiscal sin precedentes.

“La coordinación de políticas públicas hizo posible una rápida recuperación en V de los mercados financieros, pese a que la recuperación de la economía sigue siendo débil en muchos países. Con la rápida reacción de los Gobiernos, que acompañaron con estímulos fiscales los grandes paquetes de ayuda de los Bancos Centrales, se comenzaron a recuperar todas las clases de activos, en muchos casos superando los máximos previos a la pandemia. El período de fines de marzo a principios de septiembre vio un rally casi sin precedentes, donde las acciones globales, americanas, emergentes, etc. fueron la gran estrella , agregó Echague.

Dentro de los planes de política monetaria se llevaron a cabo programas de compras de activos financieros, ya sea bonos de grado de inversión, bono de grado especulativo, ETF, etc. A su vez se inyectó líneas de liquidez entre la Fed y otros bancos centrales para que estos puedan asistir a compañías en situación de estrés.

En paralelo, la Fed afirmó que el dinero para asistir a los mercados iba a ser “ilimitado , junto con una política de reducción de tasas de interés a nivel global. La Fed bajó rápidamente su tasa de política monetaria al rango de 0,25% y 0% y prometió mantenerla en esos valores hasta al menos 2023. 

La reserva Federal puntualmente amplió su hoja de balance en u$s 3,5 billones durante la crisis, pasando de u$s 4 billones antes de la crisis a casi u$s 7,5 billones actualmente, todo ello junto con una baja de la tasa de interés al 0% prácticamente en forma directa desde el estallido de la pandemia.

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