COMPÁS DE ESPERA

Dólar: qué esperan los analistas tras el anuncio del pago parcial al Club de París

El ministro Martín Guzmán anunció el pago de u$s 430 millones de los u$s 2400 millones que la Argentina le debe al Club de París. En el mercado se habla de alivio financiero, pero no prevén un cambio de expectativas.

El anuncio trajo alivio, pero lejos estuvo de provocar nada parecido a la euforia. El acuerdo al que arribaron la Argentina y el Club de París para el pago parcial de la deuda, anunciado ayer por el ministro de Economía, Martín Guzmán, le permitió al país no caer en default ni sumar punitorios, pero analistas coinciden en que difícilmente genere un cambio de expectativas.

El titular del Palacio de Hacienda informó ayer que se había alcanzado un acuerdo para abonar u$s 430 millones de los más de u$s 2400 millones que la Argentina le debe al Club de París. Ese acuerdo, que incluye un desembolso en dos pagos, permite crear un "puente" hasta el 31 de marzo de 2022 para renegociar el resto de la deuda con los 22 países miembros. 

Esta postergación de los pagos de algo más de u$s 2000 millones ofrece, a priori, al menos dos lecturas. Por un lado, podría suponer una suerte de alivio para las reservas del Banco Central (BCRA) en relación al total de la deuda que vencía este año y los punitorios que se hubieran sumado. Pero por el otro, no eran pocos los analistas del mercado que descontaban un acuerdo para el refinanciamiento del total de la deuda, por lo que el pago de u$s 430 millones aparece fuera de los cálculos. 

"El puente que se consiguió hasta marzo del 2022 sirve para no agregar incertidumbre en el inicio de la campaña. Sin este parche la Argentina estaba enfilando a un default "suave" con el Club de París. Se evitó eso y por lo tanto posiblemente mayor presión cambiaria y financiera", explicó al respecto Víctor Ruilova, economista senior de Econviews.

Visión similar aportó Joaquín Waldman, economista de Ecolatina "Si no se hubiera llegado a un acuerdo hasta fin de julio de este año, esa deuda se habría duplicado por los punitorios. Con lo cual es una muy buena noticia y representa un alivio financiero y para las reservas del Banco Central (BCRA)", expresó. Y al respecto, destacó que la decisión representa una solución momentánea, pero que al menos evitó entrar en un default que hubiera sido "muy costoso".

Por su parte, Gabriel Caamaño, economista de Consultora Ledesma, alerta por el hecho de que aún "no sabemos si esto tiene costo financiero". En ese sentido, marca: "Todavía no conocemos la letra finita del acuerdo. No sabemos si esto tiene costo financiero. Probablemente la deuda siga devengando intereses y no sabemos a qué tasa. Es muy poco probable que durante el período de postergación el monto impago no siga devengando intereses, con lo cual habría que ver realmente cuál es el costo de esta postergación. Está claro que no hay default y no debiera haber intereses punitorios. Pero eso no significa que no vayas a pagar intereses por este plazo adicional".

"No hay una reducción del monto a pagar, sino que se pospone el pago a cambio de pagos parciales. ¿Por qué se pospone? Porque el Gobierno no está en condiciones de alcanzar un acuerdo con el FMI por factores políticos, y por ende no está en condiciones de lograr una reestructuración con el Club de París porque este último le pide un acuerdo con el Fondo", agrega Caamaño.

Consultada respecto a qué impacto cambiario podría tener el anuncio, Lorena Giorgio, economista jefe de Equilibria, indicó: "Cuando nosotros proyectamos los números cambiarios, en ninguno de nuestros escenarios estimábamos un pago del total de vencimientos al Club de París".

"Cuando desde Equlibria calculamos el poder de fuego del BCRA para intervenir en el mercado de bonos y moderar la brecha, ya estábamos descontando que estos pagos se iban a rollear. Por eso es que en el corto plazo no veo impacto relevante sobre el mercado de cambios", argumentó.

Sin embargo, la economista jefe de Equilibria consideró que "más que un efecto o impacto en el corto plazo sobre el mercado cambiario, lo que creo es que este anuncio es un paso en la dirección correcta hacia una posible vuelta a los mercados en el mediano plazo". Esa posibilidad, añadió, "sí serviría para aportar calma al mercado de dólares paralelos", aunque para ello "es indispensable reconstruir la confianza". El impacto, por lo tanto, se vería en el mediano plazo en una posible baja del riesgo país.

En sintonía, Joaquín Waldman sumó: "No implica que vaya a tener un impacto directo sobre el tipo de cambio. Mejora la situación financiera de la Argentina y es probable que sirva para despejar tensiones en los próximos meses. Pero no necesariamente podemos hablar de un impacto directo o decir cuánto podrían bajar los tipos de cambio paralelos, si es que bajan".

Sobre este punto, Víctor Ruilova expresó que "da la sensación que todo está dado para que tengamos un mercado cambiario y financiero tranquilo hasta después de las elecciones".

También así lo cree Leonardo Svirsky, de Bull Market. "Cuando veíamos a los dólares alternativos en niveles de $ 150 o $ 152, decíamos que eran baratos. Todavía tienen la posibilidad de bajarlos mediante la venta de bonos, por lo que no veo que se vaya a disparar todo ahora, imagino que va a permanecer la calma hasta las elecciones. El tema, obviamente, es que pasará después", dijo.

Más cauto aún se mostró Gustavo Quintana, de PR Cambios. Consultado sobre potenciales impactos de la decisión anunciada ayer por Guzmán en los dólares alternativos, expresó: "Depende. Las expectativas y la mayor disponibilidad de dinero pueden seguir alimentando la demanda y la dolarización de ahorros. Hay que ver si el anuncio se traduce en una decisión de ahorros personales y cambia las expectativas a futuro de la gente. Creo que todavía hay que esperar".

Al igual que Giorgio, Caamaño también cree que "el mercado no tenía descontado un default con el Club de París, sino todo lo contrario". Es por ese motivo que considera que difícilmente se trate de una noticia que tenga que tener gran impacto.

"Se confirma algo positivo, pero se confirma también que el Gobierno va a patear todo para después de las elecciones. El no default ya estaba bastante incorporado en precios y que todo pasaba para después de las elecciones también. Esas dos cosas ya el mercado las tenía digeridas", dice.

Si los analistas no imaginan un impacto directo en los tipos de cambio paralelo, menos aún lo esperan para el ritmo de depreciación oficial que viene llevando adelante el Banco Central.

"En el mercado oficial difícilmente haya cambios. Creo que la actual estrategia de ajuste se va a mantener inalterable hasta las elecciones", dice Quintana. "La política no va a cambiar en nada, van a seguir manteniendo al dólar planchado. De hecho ya bajaron el ritmo de devaluación respecto del que se veía meses atrás", coincide Svirsky. 

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