Dólar futuro: las apuestas a una devaluación del oficial siguen creciendo

La curva de devaluación implicita de Rofex vuelve a desplazarse al alza. Esperan un mayor ritmo de devaluación oficial, junto con mayores subas de tasas de interés para pasar el verano y llegar a la liquidación de la cosecha en marzo.  

El Gobierno logró bajar la brecha cambiaria. Sin embargo, lo logró a costa de ventas de reservas, de dólar futuro, de bonos y a una suba de las tasas de interés. Pese a la calma en el dólar en las últimas semanas, las apuestas a una posible devaluación siguen estando presentes en el mercado. Por un lado se observa un ritmo de depreciación del tipo de cambio oficial mayor, junto con un empinamiento en la curva de devaluación implícita de Rofex.

El contado con liquidación muestra una caída del 20% desde sus máximos de octubre pasado. Una dinámica similar muestra el dólar MEP que cae 13%. Pero pese a esta calma cambiaria actual, el mercado sigue elevando las probabilidades de un salto en el tipo de cambio oficial.

En línea con lo que viene ocurriendo en las últimas semanas, vuelve a observarse que la curva de tasas implícitas de los futuros de dólar se empina al alza, señal de que los inversores apuestan con un mayor grado de probabilidad a que haya un nuevo evento cambiario en el dólar oficial . Se ve que la curva de devaluación implícita se sigue desplazando al alza y muestra un mayor empinamiento, ambos síntomas de una mayor expectativa de devaluación en el corto plazo.

Según cálculos de los analistas de Portfolio Personal Inversiones (PPI), las tasas implícitas desde los 2 meses en adelante se desplazaron de forma notable. En la parte corta, es decir, a 2 meses, las tasas pasaron del 50,4% al 59,5% desde el comienzo de noviembre hasta finales de dicho mes. En la parte media, entre 5 a 7 meses, las tasas se desplazaron desde 64% hasta 79% en promedio. En el extremo más largo, las tasas implícitas de devaluación dentro de la curva de Rofex pasaron de 70% a 84%.  

Los analistas de PPI remarcaron que esta suba de tasas, llevó a una importante ampliación (y empinamiento) en la curva de devaluación implícita de Rofex.

Dentro de la curva de devaluación implícita de Rofex se observa que el contrato más corto se encuentra en niveles bajos debido a las intervenciones públicas en el mercado de futuros (con el Banco Central como principal oferente), pero el resto de la curva avanzó fuertemente hasta niveles del 80% desde un promedio de 65% a principios de mes , alertaron desde PPI.

Desde Quinquela Fondos remarcaron que la reacción del Banco Central (BCRA) a la aceleración inflacionaria y suba del dólar se extendió recientemente al mercado cambiario, en donde la entidad monetaria convalidó un ritmo de depreciación del peso mayor.

“El Gobierno claramente ha optado por acelerar el ritmo de devaluación antes que hacer un ajuste discreto del tipo de cambio. El problema es que, a este sendero elegido, le faltan incentivos para lograr achicar rápidamente la brecha entre el dólar oficial y el dólar libre. Para que eso suceda deberán darse señales fiscales muy claras y buscar alguna manera de operar con una brecha entre ambos tipos de cambios nominales tan alta. Ese achicamiento de la brecha se puede lograr aumentando el tipo de cambio oficial o bajando el costo del dólar solidario, hoy principal referencia del dólar libre , explicaron desde Quinquela Fondos.

Con una visión similar, desde Grupo SBS agregaron que consideran que se puede evitar un salto discreto en el dólar oficial, aunque ello requiere que se dé un ritmo de devaluación mayor, junto con políticas monetarias más contractivas.  

“El endurecimiento de la política monetaria y cierto aumento en la tasa de devaluación permitieron que las ventas de divisas del Banco Central se moderaran en octubre y noviembre, pero las reservas netas continúan en descenso demandando una reacción más contundente. En este sentido, seguimos considerando que es posible evitar una corrección cambiaria significativa, pero reiteramos que esto requerirá combinar una tasa de devaluación bastante acelerada con una postura monetaria mucho más restrictiva y un ambicioso sendero de convergencia fiscal , dijeron desde Grupo SBS.

Esperando un acuerdo con el FMI y más subas de tasas

El objetivo del Gobierno parecería seguir siendo el de ganar tiempo sin que ocurra un salto del tipo de cambio de manera discreta y llegar a marzo y abril, fecha en la que comenzarían a llegar nuevamente dólares de la nueva cosecha, y un eventual acuerdo con el FMI. Sin embargo, desde el mercado advierten que sin un programa económico consistente, llegar a marzo sin sobresaltos cambiarios resulta un objetivo de difícil alcance.

Desde PPI remarcaron que sigue siendo clara la necesidad de un programa macroeconómico que ayude a mejorar las expectativas de forma sostenible en el mercado.“Los inversores esperan señales creíbles que expliquen los planes del Gobierno para encarar los desajustes fiscales y monetarios. Sin ellas, creemos que la presión en la brecha seguirá presente, y en especial, en las próximas semanas. Diciembre suele ser un mes complicado en materia fiscal, y en este marco podrá llegar incluso una presión adicional desde el cobro del aguinaldo. Vale recordar también que las reservas se encuentran en niveles críticos y tienen que hacer frente a múltiples usos. De hecho, en noviembre ya vendió u$s 300 millones, algo insostenible que incrementa cada vez más la incertidumbre en el mercado , dijeron.

Según cálculos de PPI, las reservas utilizables, es decir, las brutas neteadas de la posición de oro , las DEG y los Swaps, serían de u$s 8792 millones. Sin embargo, si a ello se le restan los encajes (u$s 11.054 millones), las reservas de libre disponibilidad ya se encontrarían en negativo por u$s 2262 millones.

El economista Fernando Marull, director de FMyA, agregó que el impacto monetario de la reciente emisión monetaria puede estar contenido en diciembre ya que es un mes donde históricamente sube la demanda de pesos que luego tiende a revertirse a partir de enero. Marull dice que esto lo sabe el BCRA, y por eso considera que deberían seguir subiendo las tasas de interés junto con la venta de reserva.

El BCRA seguirá endureciendo los cepos para no vender más de u$s 40 millones diarios y tendrá que subir la tasa de interés. Si no lo hace, en enero o febrero venderá más reservas y la brecha cambiaria subirá. Por su lado, el ministro de Economía, Martín Guzmán, seguirá delineando el nuevo acuerdo con el FMI. Por ahora, las medidas fiscales de 2021 apuntan a bajar el déficit fiscal. Pero esto no garantiza un acuerdo, menos aún si el FMI pide cerrar la brecha cambiaria. Con más cepo , brecha cambiaria e inflación creciente, se puede pasar el verano, pero se pagará un costo alto , alertó.

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