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Detrás del dólar: hace 8 meses que la tasa Badlar no le gana a la inflación

La tasa de depósitos a plazo fijo mayor a $1.000.000 (tasa Badlar) no supera a la tasa de inflación desde agosto del año pasado. En marzo la inflación fue de 4,8% y la tasa de plazos fijo mayorista fue de 2,8%.

La aceleración inflacionaria reciente junto con un contexto de tasas de interés nominales en pesos estable hace que los rendimientos de los plazos fijos mayores a un millón de pesos terminen teniendo siendo negativos en términos reales. 

De esta manera, se acumulan mayor presión sobre la parte cambiaria primero e inflacionaria luego.

Hace ya ocho meses consecutivos que la tasa de depósitos a plazo fijo mayor a $1.000.0000 (tasa BADLAR) no supera a la tasa de inflación.

Según cálculos de los analistas de Buenos Aires Valores (BAVSA), anualizando los últimos tres meses, la tasa de interés real fue negativa en 14,3% anual.

Mientras la inflación de marzo fue casi 5%, la tasa Badlar no superó el 3%. Lo mismo ocurrió con todos los meses anteriores desde agosto pasado y por lo tanto, pese a estar invertido en un activo que devenga una tasa en pesos, el inversor termina teniendo menos pesos en términos reales. 

El poder de compra que tiene el ahorrista tras el plazo fijo a tasa Badlar es menor que al comienzo de la operación ya que la tasa camina a un ritmo mas lento que la inflación.

Según datos calculados por Nery Persichini, head de estrategia de GMA Capital, el rendimiento real anualizado de las los plazos fijos a tasa Badlar durante el mes de marzo fue -22,6%, siendo este el peor rendimiento real desde septiembre de 2018. De hecho, y en línea con lo que resaltaron desde BAVSA, los rendimientos reales negativos vienen ocurriendo desde julio de 2020 en manera constante hasta la fecha. 

De esta manera, si el ahorrista ve que no es negocio invertir en pesos ya que la inflación le come toda la rentabilidad e incluso más, dejando un rendimiento real negativo, la presión se termina trasladando al tipo de cambio. 

Esto es así ya que el ahorrista ve que el dólar puede terminar siendo una cobertura mayor ante un contexto de aceleración inflacionaria y sin activos que protejan sus pesos.

Las inversiones en pesos compiten constantemente contra el dólar. Por lo tanto, si estas ofrecen rendimientos debajo de la inflación, sumado a un ritmo de devaluación constante (y por momentos mayor) del dólar, la presión aumenta cada vez más, con mayores riesgos de incrementar los demandantes de dólares y hacer subir más la cotización del billete.

Martin Saud senior trader de Balanz explicó que la tasa real en estos niveles no es sostenible en el largo plazo.

"La tasa Badlar no se mueve porque el plan de controlar el tipo de cambio oficial, contener las tarifas de servicios regulados y cerrar paritarias por debajo del 35% apunta a la reducción de la inflación y que se achique de esa manera la tasa real. En las últimas licitaciones del tesoro, los bonos están pagando un poco más de interés, las letras a descuento a mediano plazo están por encima del 40%. Es muy difícil saber hasta dónde puede llegar la tasa real negativa, pero con proyecciones de inflación entre el 50% y 60%, podría seguir cayendo un poco más", estimó el operador de Balanz.

El futuro de la tasa real

Para poder corregir la tasa real, la misma puede venir por una decisión monetaria del BCRA que apunte a elevar las tasas de interés del sistema financiero. De esa manera, el Banco Central alienta a los bancos a pagar más tasa y así permitirles a los plazos fijo que puedan competir mejor contra la inflación y contra el dólar. 

La otra manera de que la tasa real deje de ser tan negativa es por el lado de una desaceleración de la inflación. A igual tasa de interés pero con una inflación menos alta, la tasa real negativa termina siendo menos negativa en el margen.

En este contexto, Francisco Velasco, head de research de Banco Mariva proyectó que los niveles tan bajos de tasa real han quedado atrás.

"Creemos los mínimos en tasa real ya han quedado detrás ya que esperamos tasas nominales sin cambios y un ritmo de inflación que se desacelerará lentamente. En los últimos meses, el BCRA prefirió intervenir en el mercado de brecha comprando y vendiendo bonos en dólares, en oposición a apuntalar la demanda de pesos con tasas reales positivas. Esperamos que siga siendo esa la elección de la autoridad monetaria, porque creemos que en el trade off prefiere no subir tasas para no sofocar la recuperación en actividad que se venía dando", sostuvo Velasco.

Por su parte, Juan Manuel Franco, economista de Grupo SBS coincidió en que en los últimos meses la tasa Badlar se ubicó claramente por debajo de la inflación marcando niveles de tasa real negativa considerables y estimó que muy probablemente veamos cambios en la tasa Badlar de cara a un programa con el Fondo.

"Por el momento, la dinámica de la Badlar no pareciera cambiar, pero considerando programas anteriores del FMI y sus requerimientos, posiblemente habrá que esperar a algún acuerdo con el Fondo para ver un cambio en las tasas Badlar para que se ubiquen en terreno positivo en términos reales. Hacia adelante, si las perspectivas de inflación empeoran seguramente veamos mayor demanda por cobertura inflacionaria y una nueva caída en las tasas reales de la curva CER, que hoy en día se encuentra en niveles atractivos", dijo.

En el pasado ya se ha intentado subir la tasa de interés de los activos en pesos para generar mayor atractivo a estas inversiones y quitarle atractivo al tipo de cambio. Sin embargo, aun con los desequilibrios financieros y económicos sin resolver, dicha medida termino no siendo efectiva. Por ello mismo, la suba de la tasa muy probablemente deba venir junto con un acuerdo con el FMI el cual venga acompañado de medidas que apunten a corregir los desequilibrios estructurales.

Diferencial del dólar blue con el solidario podría elevar la demanda en los bancos

Martin Salvo, head portfolio manager de Industrial Asset Management afirmó que una tasa nominal más alta (Badlar) contribuiría pero no resolvería el problema de la inflación de fondo.

"Todavía la incertidumbre de algunas variables macroeconómicas se refleja en la formación de expectativas y es difícil resolverlo solo con tasa. En este contexto y desde el lado de las inversiones, nos seguimos inclinando por bonos CER cortos, a 2021 o 2022 cómo recurso defensivo ante este problema", afirmó.

Presión sobre el dólar

En momentos en donde el mercado acumula rendimientos reales muy negativos, los ahorristas se quedan sin alternativas para cuidar sus ahorros y terminan encontrando en el tipo de cambio la mejor cobertura y la más conservadora. A su vez, ante un escenario de riesgos de suba del dólar, la presión luego termina trasladándose en una segunda instancia a la inflación, fundamentalmente por el traslado a precios del rally cambiario hacia los precios.

De esta manera, y en línea con lo que se estuvo observando recientemente, los inversores demandan bonos CER que aun no tengan rendimientos reales así como también activos dolarizados.

Pedro Siaba Serrate, estratega de Portfolio Personal Inversiones (PPI) remarcó que una tasa real negativa debería implicar una mayor presión sobre el tipo de cambio.

"Mirando la evolución de la BADLAR privada y la inflación desde mediados del año pasado, no caben dudas que los ahorristas fueron percibiendo una tasa real negativa. El cepo estricto y las restricciones para acceder al dólar bolsa limitan los grados de libertad de varios jugadores. Por supuesto, no es gratis. El castigo al ahorro deteriora la perspectiva de crecimiento futuro", afirmó Siaba Serrate.

Por otro lado, entre las causas que ve Siaba Serrate para explicar el rally reciente del dólar ubica a factores relacionados con la crisis sanitaria.

"El recrudecimiento de la pandemia y los mayores controles podrían implicar más necesidades fiscales, y por el otro lado, el Tesoro no ha podido buscar los recursos suficientes para cubrir la brecha financiera explícita en el presupuesto. Ambos puntos generan la perspectiva de mayor ayuda monetaria por parte del BCRA, lo cual provoca ruido en el dólar. Cabe destacar que el BCRA acumuló un gran poder de fuego en los últimos dos meses, y no debería sorprender que intenta sofocar cualquier turbulencia mayor", afirmó.

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