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Con el regreso gradual del crédito hipotecario al sistema financiero argentino y una baja de tasas que encaran algunos bancos para fomentar la demanda tras años de escasa oferta. Cada vez más personas vuelven a evaluar la posibilidad de acceder a la vivienda propia a través de estos instrumentos.

Sin embargo, el acceso sigue siendo limitado, por lo que es clave entender los requisitos y evaluar la situación financiera personal antes de tomar la decisión de avanzar con este proceso. Para dar ese paso, es clave conocer cuáles las exigencias de los bancos y qué condiciones deben cumplir los solicitantes.

Actualmente, la mayoría de los créditos hipotecarios en Argentina se otorgan en UVA (Unidad de Valor Adquisitivo), que se ajustan por inflación, y algunos bancos ofrecen esquemas mixtos o con tasas subsidiadas, sobre todo, las entidades públicas.

Lo primero que hay que saber es que el inmueble a hipotecar debe ser apto para vivienda permanente, es clave que tenga escritura y planos en regla.

Antes de pedir el crédito, la propiedad debe pasar la tasación del banco.

A continuación, una guía clara con todo lo que hay que saber antes de aplicar para una de estas líneas.

¿Quiénes pueden acceder?

En general, los bancos otorgan créditos a:

  • personas en relación de dependencia
  • monotributistas y autónomos
  • jubilados (en algunos casos)

Uno de los puntos centrales es demostrar ingresos estables y suficientes para afrontar las cuotas del préstamo.

Ingresos mínimos y cuota

Uno de los filtros más importantes que aplican las entidades financieras es que evalúan la capacidad de pago del solicitante a través de relación cuota-ingreso.

El pago mensual que hace el cliente no puede superar entre el 25% y el 30% del ingreso neto mensual, aunque un dato clave es que se pueden sumar ingresos del grupo familiar (por ejemplo, cónyuge).

Antigüedad laboral y edad

Otro requisito clave en el que los bancos son bastante exigentes es la estabilidad laboral. En este punto, piden que las personas aplicantes sean:

  • empleados en relación de dependencia: mínimo 6 meses a 1 año de antigüedad
  • Monotributistas/autónomos: al menos 1 a 2 años de actividad comprobable

Y la edad es otro puno importante. Los bancos también fijan límites etarios:

  • la edad mínima es generalmente 18 años
  • y la máxima al finalizar el crédito, entre 65 y 75 años, dependiendo del banco

Ahorro previo: el anticipo

En la mayoría de los casos, el crédito no cubre el 100% del valor de la propiedad.

  • Financiación habitual: entre 70% y 80% del valor
  • El comprador debe aportar el resto como anticipo (20% a 30%)

Además, hay que considerar gastos adicionales como escritura, impuestos y comisiones.

Historial crediticio

Tener un buen comportamiento financiero es fundamental. Eso requiere:

  • No estar en situación irregular en el sistema financiero
  • No figurar en el Veraz con deudas impagas
  • Mantener buen historial en tarjetas y préstamos previos

Documentación requerida

Si bien puede variar según la entidad, los bancos suelen pedir:

  • DNI
  • Recibos de sueldo o comprobantes de ingresos
  • Constancia de CUIL o CUIT
  • Declaraciones juradas (para autónomos)
  • Extractos bancarios

Por último, antes de avanzar, los especialistas recomiendan evaluar la estabilidad de ingresos a largo plazo, considerar el impacto de la inflación (en créditos UVA), calcular todos los costos asociados, no solo la cuota, y comparar condiciones entre bancos para ver cuál da las mejoes condiciones.