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En un contexto de volatilidad en los mercados locales y globales, inversores especializados apuestan por las opciones para mitigar pérdidas y maximizar ganancias. Las opciones son contratos que dan derechos de compra o de venta de un activo financiero. No se trata de una obligación, sino justamente de una opción que puede o no ser ejercida por el inversor.
¿Cuáles son y en qué se diferencian? Un call es un derecho a comprar un activo determinado a un precio fijado de antemano, mientras que un put es un derecho a venderlo.
Esa opción vence en una fecha determinada. En el primer caso, se paga una prima (cuando se compra el contrato), mientras que en el segundo se recibe (al venderlo).
En Argentina, las opciones se operan en BYMA y se pueden ejercer en cualquier momento hasta su vencimiento. El call se utiliza para gana valor si el activo sube. Por ejemplo, si una acción vale $ 1000 y se compra un call con un precio de ejercicio de $ 1100 y la acción sube más (a $ 2000), la opción genera una ganancia.
En cambio, el put se ejerce si el activo baja. Se utiliza para cubrir una cartera y apostar a bajas del mercado.
Cuando crece la volatilidad en los mercados, como durante esta semana, las opciones cobran relevancia. Sin embargo, los especialistas sólo la recomiendan para los inversores con un alto conocimiento de los activos que operan.
“En el mercado argentino, las estrategias con opciones financieras —como calls y puts— están recomendadas exclusivamente para inversores profesionales o perfiles altamente experimentados. Se trata de instrumentos sofisticados, con una dinámica compleja y riesgos elevados, que requieren conocimiento técnico profundo y una gestión activa”, aseguró Pedro Moreyra, director de Guardian Capital.
“Por eso, son usadas habitualmente entre grandes instituciones, empresas y compañías del sector agroindustrial, que las emplean principalmente como herramientas de cobertura, en especial frente a riesgos cambiarios. Para el inversor minorista que solo busca la apreciación de su capital, estas estrategias no son las apropiadas”, agregó el analista.
Ante las subas y bajas pronunciadas del mercado en las últimas ruedas, las opciones se vuelven atractivas. “La volatilidad puede potenciar rendimientos muy interesantes al comprar calls o puts, pero también amplifica las pérdidas y eleva significativamente el riesgo. Por eso, si bien puede ser un buen entorno para traders profesionales, para el inversor tradicional la recomendación sigue siendo mantener una estrategia de largo plazo, ignorar el ruido del mercado y, eventualmente, aprovechar correcciones para realizar compras escalonadas con horizonte de largo plazo”, afirmó Moreyra.
Estrategias con opciones
Más allá de comprar call o puts, hay otras estrategias para operar con opciones. Una de ellas es vender un Covered Call. Se puede hacer cuando se tiene una acción en la cartera. En ese caso, se vende un call sobre esa acción y se cobra una prima. El riesgo es que, si la acción sube mucho, se limitan las ganancias. Es ideal para generar ingresos inmediatos en activos que lateralizan.
En tanto, otra estrategia con opciones es conocida como Cash Secured Put. En ese caso, se vende un put y si cae la acción, el inversor puede comprarla más barato. Si no cae, el que vende el put se queda con la prima.





