En diálogo con El Cronista, Carolina Gama, country manager de Bitget para Argentina, analizó el perfil del inversor cripto local, las razones detrás de la persistencia del interés por Bitcoin y el rol que cumplen las criptomonedas como refugio de valor, incluso en un escenario de mayor estabilidad microfinanciera. También destacó el rol de la Comisión Nacional de Valores (CNV) y cómo impulsó al mercado cripto local.
En un contexto en el que el mercado cripto atraviesa una etapa de mayor madurez e institucionalización a nivel global, la experta destacó que la Argentina se destaca como uno de los países con mayor nivel de adopción de activos digitales. Con una comunidad activa y un usuario que, según dijo, figura entre los más experimentados del mundo.
También abordó en la entrevista exclusiva con este medio el impacto que tiene en la creciente institucionalización del mercado la llegada de los ETF, grandes capitales hacia Bitcoin y una mayor integración con el sistema financiero tradicional. Y anticipó cómo podría evolucionar la industria en los próximos años: desde la consolidación de usuarios nativos cripto hasta la transformación de los exchanges en plataformas financieras integrales.
El mercado cripto en la Argentina ostenta niveles de adopción muy altos. ¿Qué explica que el interés por Bitcoin y los activos digitales crezca tan fuerte en el país?
En Argentina, las correcciones que experimentó el mercado cripto fueron similares, e incluso en algunos casos menores, a las registradas en otros países de América Latina. En ese contexto, el ecosistema local se mantuvo relativamente estable. El interés por Bitcoin y por los activos digitales en general continúa firme, aunque el volumen de consumo haya retrocedido levemente. En gran medida, esto se explica por el nivel de experiencia que ya tiene el usuario argentino dentro del ecosistema.
A diferencia de lo que ocurre en otros mercados de la región como Uruguay, Brasil o Bolivia, en la Argentina existe una base de usuarios que lleva más tiempo participando en el mercado y que comprende mejor su dinámica y sus ciclos. Por eso, frente a caídas en el precio de Bitcoin, la reacción no suele ser salir corriendo a vender de forma impulsiva. Al contrario, muchos inversores aprovechan las correcciones para comprar más BTC. Entienden que la volatilidad es parte natural del mercado y toman decisiones considerando tanto los riesgos como las oportunidades que ofrece este tipo de activos.

¿Diría que el usuario argentino es uno de los más experimentados a nivel global?
Sí, el usuario argentino se encuentra entre los más experimentados a nivel global. Además, cuenta con una comunidad muy activa que funciona como un soporte clave para el ecosistema. En Argentina existen comunidades cripto muy dinámicas donde se comparte información, análisis y experiencias de forma constante, lo que contribuye a elevar el nivel de conocimiento general y a que los usuarios tomen decisiones de inversión más informadas.
Si lo comparamos con otros mercados del mundo, dentro de América Latina el usuario argentino es probablemente el que más se acerca al nivel de sofisticación que muestran los inversores asiáticos. Asia está varios pasos por delante, principalmente porque fue una de las regiones pioneras en el desarrollo de la industria, pero el argentino muestra un grado de adopción, comprensión del mercado y participación en el ecosistema que la posiciona muy bien dentro del mapa global cripto.
Si tuviera que definir al usuario argentino, en una palabra, ¿cómo lo describiría?
Si tengo que usar una sola palabra diría: experimentado. Y si puedo usar dos, diría: coherente y experimentado.
¿Por qué coherente?
Porque entiende que pueden existir variaciones en el mercado. No sale disparado a vender si el precio baja un poco y tampoco compra impulsivamente. No actúa por FOMO, como sucede en mercados donde hay menos experiencia.
En América Latina hay distintas razones para adoptar cripto: refugio de valor, inversión o pagos. ¿Dónde ubicaría hoy a la Argentina dentro del mapa global cripto?
Argentina usa las cripto principalmente como refugio de valor. Eso era algo que pensábamos que iba a disminuir cuando se levantaron algunas de las restricciones cambiarias, pero no ocurrió. Los usuarios siguen utilizándolo de esa forma.
En el plano global, Bitcoin atraviesa una etapa de mayor institucionalización. ¿Cómo analiza ese impacto en el mercado y qué cambió?
La institucionalización hizo que entraran muchos capitales al mercado. Pero, así como entran, también salen, y eso generó mayor volatilidad. Cambió la forma en la que analizamos Bitcoin. En Argentina también ocurrió algo interesante: algunas instituciones financieras comenzaron a ofrecer criptomonedas o Bitcoin dentro de sus productos de inversión. Y además hay instituciones locales que directamente están comprando Bitcoin a lo Strategy.
¿Diría que Argentina está adelantada frente a otros países de la región en materia regulatoria?
Sí. Está bastante adelantado frente a otros países de la región y eso también tiene que ver con el rol que jugó la CNV en los últimos años. El regulador adoptó una postura claramente pro mercado: decidió regular el sector, pero sin frenar su desarrollo. La CNV logró algo que es clave para esta industria: generar seguridad sin restringir la libertad de operación. Es un regulador coherente, que establece reglas claras y brinda un marco institucional, pero que al mismo tiempo permite que el ecosistema siga creciendo.
Ese equilibrio fue muy importante para la comunidad cripto local. La regulación no generó miedo entre los usuarios ni la sensación de que las criptomonedas podían ser prohibidas o de que quienes operan en el ecosistema iban a ser tratados como delincuentes. Por el contrario, lo que hizo fue aportar previsibilidad. Hoy existen exchanges regulados y un marco que busca principalmente dar seguridad a los usuarios y al mercado, algo que fortaleció el desarrollo del ecosistema cripto local.
En los últimos meses el precio de Bitcoin estuvo muy influenciado por variables macro, como tasas de interés en EE.UU., inflación y el petróleo. ¿Cree que Bitcoin ya está integrado al ciclo macro global?
Bitcoin hoy está bastante integrado al ciclo macro global, aunque todavía no completamente. Cada vez responde más a variables como tasas de interés, liquidez global o tensiones geopolíticas, de forma similar a otros activos financieros. Sin embargo, hay episodios que muestran que aún conserva dinámicas propias. Un ejemplo reciente fue la guerra en Irán: si hubiese seguido el patrón típico de los mercados de riesgo, Bitcoin debería haber caído junto con otros assets. En cambio logró recuperarse, lo que sugiere que en determinados contextos puede comportarse de forma diferente.
Una posible explicación tiene que ver con la naturaleza misma de las criptomonedas. Son instrumentos de ahorro y pago digitales accesibles desde cualquier lugar del mundo, las 24 horas del día. En contextos de conflicto o crisis financiera, cuando el sistema bancario puede verse afectado o interrumpido, esa característica cobra un valor muy concreto. Algo similar ocurrió durante la guerra en Ucrania, donde muchas personas utilizaron criptomonedas para resguardar o trasladar su dinero cuando el acceso al sistema financiero tradicional se volvió limitado. En ese tipo de escenarios, Bitcoin puede pasar de ser percibido como un activo de riesgo a cumplir un rol más cercano al de una herramienta de resguardo o movilidad del capital.
¿Qué tendencias ven hoy en el comportamiento de los usuarios argentinos en la plataforma de Bitget?
El usuario argentino lo que ha hecho es comprar con mesura. Se ve mucho Dollar Cost Averaging (DCA). Es decir que, en lugar de comprar todo de una vez, el usuario compra en partes. Por ejemplo, en lugar de comprar u$s 10.000 en Bitcoin en un solo momento, lo hace en pequeñas cantidades de forma periódica. Eso genera un precio promedio y reduce el riesgo de entrar en el peor momento del mercado. Cómo dije, es muy experimentado.
¿Y en el resto de la región?
Hay de todo, pero sí vemos mercados que se han resentido más que la Argentina. El mercado argentino se mantuvo bastante estable.
Con la mirada en el futuro del mercado cripto, ¿cuáles cree que serán los principales catalizadores de crecimiento?
Uno muy claro es el desarrollo del conflicto en Medio Oriente. Muchos inversores cripto importantes están en esa región, especialmente en Dubái, por lo que la duración del conflicto puede tener impacto en el mercado. A largo plazo vamos a ver usuarios nativos cripto. Los chicos que hoy tienen 12 o 13 años ya están jugando videojuegos play-to-earn donde ganan recompensas en criptomonedas. Para ellos usar cripto va a ser algo natural.
¿Hacia dónde se dirige el modelo de los exchanges cripto?
En Bitget creemos que, en los próximos años, los exchanges dejarán de ser plataformas exclusivamente cripto para evolucionar hacia lo que definimos como un “Universal Exchange”, algo en lo que somos pioneros. La idea es que, desde una misma infraestructura, los usuarios puedan operar no solo criptomonedas, sino también acciones del S&P 500 y otros activos financieros tradicionales.
En ese proceso, las acciones tokenizadas tendrán un rol central. Creemos que este mercado va a crecer con fuerza, principalmente porque permite operar activos tradicionales bajo la lógica de la tecnología blockchain: mayor accesibilidad, menos fricción operativa y mercados abiertos las 24 horas. De hecho, cuando empezamos a ofrecer este tipo de instrumentos vimos un aumento cercano al 40% en el interés de los usuarios.
En la práctica, el exchange del futuro se parecerá más a un bróker financiero integral que a una plataforma cripto tradicional. Será un ecosistema único donde los usuarios podrán invertir en criptomonedas, acciones o índices desde una sola cuenta, sin tener que operar en múltiples plataformas ni atravesar distintos procesos de registro o verificación. Todo dentro de una misma infraestructura digital.



