Acciones y bonos, en picada

Bullying financiero: los 6 gráficos que muestran el aislamiento de Argentina a nivel global

El riesgo país vale casi 7 veces más que el de los países vecinos. Argentina tiene la deuda más riesgosa del planeta mientras que las acciones locales están cerca de los mínimos de marzo, cuando Wall Street y emergentes están en zona de máximos.

La Argentina está desacoplada del mundo y el mercado lo sabe. Las tasas de interés en niveles máximos desde la reestructuración junto con el precio de las acciones cerca de sus mínimos hacen que los activos locales estén en el extremo opuesto a la fiesta financiera y bursátil que vive el mundo. Los bonos locales gozan de tener la tasa de interés más alta del planeta.

Las cosas se complicaron para los activos financieros en las últimas semanas. La curva de bonos de ley local y extranjera operan con pendiente negativa casi desde su nacimiento, es decir, desde el canje de deuda. Esto es un reflejo de la desconfianza sobre la capacidad de pago que tiene el mercado para con la Argentina . 

Sin embargo, en las últimas semanas, ambas curvas se desplazaron para arriba y se empinaron en su parte corta. Es decir, operan con tasas más altas en todo su tramo (más riesgo) y a la vez, la parte corta vio un desplazamiento mayor respecto de la más larga, lo cual empinó aún más a la curva.

Este comportamiento refuerza la hipótesis de que el mercado no confía en Argentina y especula con un nuevo evento crediticio dentro de la próxima década con un 90% de probabilidad, es decir, lo da como un hecho casi asegurado.

Hoy la curva de ley internacional opera con tasas cortas de 20,2% y largas de 16,5%. Por su parte, los bonos de ley local rinden 22,5% en la parte corta y 18% en la más larga.

Lo cierto es que estas tasas de interés no se consiguen en ninguna otra parte dentro del mercado. 

Argentina está completamente desacoplada del mundo, ya que tanto los países más comprometidos, así como las compañías en situación de estrés financiero, operan con tasas de sus bonos de entre la mitad y un tercio de lo que rinde la renta fija local.

Mientras que la deuda ley internacional de Argentina rinde 20,5%, el Congo opera con tasas del 13,8%, es decir, casi 7 puntos porcentuales más bajos. Por su parte, los bonos de Angola rinden casi la mitad de Argentina, con tasas cercanas al 11 por ciento.

Similares casos se ven en países como Ecuador y Sri Lanka que rinden 9,8%, por lo que Argentina rinde más del doble.

Siguiendo con otros ejemplos, vemos que el pelotón de Ucrania, Egipto, Turquía y Honduras rinden en torno al 6%, Brasil, Pakistán, Costa Rica y República Dominicana brindan un retorno en torno al 4%. Es decir, todos estos países rinden entre tres veces y media y 5 veces menos que Argentina.

Por último, yendo más a la región, el riesgo país argentino es de 1612 puntos mientras que el promedio de Latam es de 218 puntos. Esto implica que los bonos argentinos con casi 7 veces mas riesgosos que el promedio de la región.

Los bonos de Chile, Perú, Uruguay, México, Colombia y Paraguay rinden todos entre 2% y 3%. Solo Brasil tiene tasas un poco más elevadas pero por debajo del 4% por ciento. 

Si se pasa a analizar a las acciones, vemos que el desacople es igualmente importante. La renta variable se ha desarrollado con una correlación bastante alta respecto de los bonos en los últimos meses.

Esta dinámica se acentuado recientemente, tras el canje de deuda, debido a que la estructura de pagos de los bonos nuevos hacen que la renta fija local se parezca más a una acción que a un activo de deuda.

Por esto, mientras los bonos retrocedieron recientemente, observándose perdidas en paridades, el Merval en dólares hizo lo suyo y ya perdió 60% de lo ganado desde mayo pasado.

Las acciones argentinas siguen en zona de mínimos de 2020, no pudiendo gozar de una dinámica alcista como si se puede ver en Wall Street o en emergentes, los cuales han tenido una recuperación formidable en gran parte del 2020.

El Merval en dólares alcanzó mínimos de 2020 en 260 puntos y desde entonces pudo subir hasta la actualidad un 43 por ciento. 

Por su parte, el S&P500 sube un 100% desde marzo de 2020 y el Nasdaq gana un 120 por ciento. 

Mientras que las acciones americanas están en máximos históricos, la renta variable local se ubica en niveles de octubre de 2020,  que también fueron valores de febrero y junio del 2020.

Rodrigo Benítez, economista jefe de Quinquela Fondos, explicó que el desacople que se ha dado en términos de valor de activos de renta variables es muy marcado.

"Las empresas locales se encuentran en valores de mercado que están claramente por debajo de sus promedios históricos. Todavía el mercado es muy chico y se ha acotado significativamente el peso de inversores extranjeros. Pero en contrapartida, la valuación es atractiva en términos históricos y como referencia contra empresas similares en otras economías de la región", dijo Benítez.

Si se toma en cuenta desde comienzo de 2020, las acciones argentinas valen cerca de un 40% menos mientras que las acciones de Brasil se ubican un 10% debajo de dichos valores. En cambio, las acciones de emergentes en general valen un 25% más.

Argentina está alejada de las acciones de Wall Street y de los emergentes a nivel general pero sigue una dinámica similar a la de Brasil, aunque con un grado mayor de perdida. 

Carmen Ballvé, analista de Research en Invertir en Bolsa, detalló que actualmente Argentina esta rezagada respecto al equity global.

"En términos generales, todo Latinoamérica estuvo desacoplada el año pasado como consecuencia de una peor gestión de la pandemia. Sin embargo, a partir de abril hubo un ajuste gracias a mejoras en el plan de vacunación. La noticia de la recategorización de Argentina como "standalone" por parte del MSCI y el atraso en el plan de vacunación hicieron que no se pueda aprovechar la recuperación de la región y que el equity argentino quede rezagado", consideró.

Por su parte, Juan Manuel Franco, economista de Grupo SBS explicó que a medida que fue avanzando la perspectiva de recuperación a nivel global en cuanto al coronavirus, los activos financieros globales experimentaron grandes avances en sus valuaciones desde los mínimos de marzo del año pasado.

Sin embargo, Franco advierte que si bien en Argentina el Covid 19 también tuvo su impacto, no se observó la recuperación en los activos que sí se vio en los mercados mundiales.

Para Franco, el motivo principal de este fenómeno es que los desequilibrios macroeconómicos de Argentina aún son considerables y por el momento no se conoce un plan concreto para poder comenzar un sendero en el que se corrijan los mismos.

"El desempeño tanto del Merval en dólares como de las paridades de los bonos soberanos en dólares quedaron en cierto modo "desacoplados" de la dinámica global", advirtió el economista de Grupo SBS.

La clave: acuerdo con el FMI

El hecho de que el mercado desconfíe del país y que coloque a la Argentina en un nivel de aislamiento extremo implica que claramente se deben hacer cambios para que vuelva al ruedo financiero global. 

El mercado coincide en su totalidad en que el acuerdo con el FMI es un catalizador clave y necesario para ello, aunque no suficiente.

Benítez entiende que un acuerdo con el FMI puede definirse como condición necesaria, pero no suficiente para lograr esa recuperación del precio de las acciones.

"Una vez logrado el acuerdo será necesario que empiece a correr y genere un efecto positivo sobre la economía real. Es decir que el costo de acordar no implique resignar capacidad de crecimiento. El crecimiento económico será la clave que ayude a lograr una convergencia fiscal y sobre todo que sirva como base para ir reabsorbiendo el exceso de pesos que hoy genera distorsiones", estimó.

En tanto, Martin Saud, senior trader de Balanz, coincide con Benítez al remarcar que un acuerdo con el FMI podría ser un driver para que ver un buen rally en los activos argentinos, aunque para ver una dinámica alcista de mayor envergadura, serán necesarios reformas estructurales.

"Determinados acontecimientos como el acuerdo con el FMI o las elecciones pueden ser una oportunidad para realizar trades tácticos a corto plazo aprovechando una suba de los precios de los activos y después salir, pero para largo plazo creemos que una suba sostenida del precio de los activos hace falta cambios más estructurales que hechos puntuales", comentó.

Finalmente,  Franco entiende que un programa sólido con el FMI que apunte tanto a corregir desequilibrios como a alinear incentivos mirando el desarrollo del sector privado y el aprovechamiento del potencial exportador de Argentina podría ser el punto de partida para comenzar a poner algo más de atractivo a los activos domésticos.

"Una vez que el mercado perciba que la corrección de los desequilibrios macro es consistente, la demanda por activos argentinos irá en aumento a medida que el país se consolide como una historia de inversión atractiva. Por el momento, deberemos esperar a que se conozca tal plan para analizar tanto su solidez como la capacidad de poder mantenerse en el tiempo", señaló.

En tanto, Ballvé ve al acuerdo con el FMI  como un catalizador para una mejora en los activos, siendo las acciones la mejor opción para apostar a ello.

"Desde ya un acuerdo con el FMI podría generar más flujo hacia el Merval y que este haga un catch up con el resto de la región y el mundo. Por lo general, las acciones con ADRs son las que primero mejoran como se vio a fines de marzo cuando se especulaba con un acuerdo con el Club de París", detalló Ballvé. 

"Es importante que se recupere la confianza de los inversores y la reputación del país a nivel internacional. El clima electoral puede jugar un rol muy importante en esto", sostuvo.

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