EL DETERIORO DE LAS EXPECTATIVAS YA EST INCORPORADO

Bonos bajo amenaza: los riesgos que podrían extender aún más la sangría

El castigo fue enorme. Pero hay varias fuentes de incertidumbre que los puede golpear aún más, desde el precario equilibrio cambiario y las metas fiscales hasta las elecciones 2019

Los bonos argentinos ya vienen muy castigados. Pero si bien gran parte de las expectativas económicas y financieras ya están incluidas en los precios, la renta fija local enfrenta riesgos que podrían acentuar la tendencia en los próximos meses.

En un informe elaborado por Ezequiel Zambaglione, Head of Research de Max Valores, se identifican tres fuentes de incertidumbre local. En un primer lugar la corrida cambiaria como un factor de incertidumbre, y luego el programa con el FMI y las elecciones de 2019. Zambaglione destaca que "cada uno de estos tres riesgos parecen estar encadenados y la resolución de cada eslabón de esta cadena de riesgos depende en buena medida de cómo se haya resuelto el riesgo anterior".

En este sentido, pone el ejemplo de la situación actual. "Alcanzar un equilibrio en el mercado de cambios es una condición necesaria para llevar a cabo el ajuste fiscal y cumplir con el programa del Fondo Monetario Internacional. Adicionalmente, si el ajuste fiscal lleva a una recesión mayor a la esperada, las chances de reelección disminuyen, haciendo a la vez menos probable el cumplimiento del programa del FMI. Bajo este escenario, el gobierno entiende que para cumplir con el programa del FMI y ganar las próximas elecciones lo primero es estabilizar el dolar", señala Zambaglione.

En Max Valores entienden que la urgencia por resolver la corrida está llevando a decisiones que pueden deteriorar las condiciones macroeconómicas en el mediano plazo y que de profundizarse, comenzarían a ser preocupantes. "Los casos más emblemáticos son reemplazar pasivos en pesos por deuda en dólares de corto plazo y financiar al Tesoro usando el balance de los bancos. Por otro lado, el programa fiscal implica tensiones con distintos grupos de poder que pueden poner el resultado de las elecciones en riesgo, donde la incertidumbre en torno a las negociaciones es lo suficientemente alta como para sembrar dudas sobre el éxito del programa".

Por su parte, los analistas de Quinquela Fondos coinciden al destacar al proceso electoral de 2019 como uno de los factores de incertidumbre. Desde la compañía agregan que "el proceso hacia la elección presidencial está a un año vista. Esto implica que ese factor ya está siendo ponderado por los inversores como una variable de riesgo. En especial si se tiene en cuenta que los cambios de gestión en Argentina han estado históricamente asociados a cambios profundos en los modelos económicos. Por lo tanto, se ha convertido en un factor de incertidumbre central".

Dentro del combo de factores de riesgo también puntualizan el aumento de los ratios de endeudamiento y suba de las tasas de interés. Sobre este punto, desde Quinquela señalan que "una economía con déficit financiero estructural genera de manera directa un aumento en sus niveles de endeudamiento y por lo tanto de su solvencia financiera. De allí el objetivo actual de reducir el déficit fiscal. El tema es que el equilibrio primario recién se lograría en 2020, pero ello no cubre los intereses de la deuda, que seguirían generando la necesidad de aumentar el stock de deuda. En un contexto mundial de suba de tasas ello genera un factor de incertidumbre a la hora de valuar los bonos argentinos".

Por último, los analistas del fondo consideran que la dificultad para generar divisas representa un elemento de incertidumbre y agregan que "un país con abultado déficit de cuenta corriente tiene claramente dificultades para generar divisas. Si a esto se suma que la mayor parte de la deuda (70%) está nominada en moneda extranjera, se puede generar un factor de incertidumbre. Mientras se logra renovar la deuda y financiar los intereses, este factor se mantiene contenido. En aquellos escenarios en que se corta el acceso al financiamiento, esto se vuelve un problema central".

Martín Saud, Senior Fixed Income Trader en Balanz, agrega que "el dilema del déficit fiscal es uno de los temas cruciales entre los principales factores que afectan actualmente y en un futuro a los bonos argentinos. En un primer escenario, si el gobierno no logra bajar el déficit fiscal se le generará una complicación a largo plazo para cumplir con el pago de los bonos". En el caso de que la gestión actual logre disminuir el déficit fiscal, desde Balanz entienden que esto impactaría de manera negativa de cara a las próximas elecciones, ya que las medidas necesarias para bajar el déficit están principalmente relacionadas con el ajuste del gasto por parte del Estado.

Este contexto nacional se potencia con el complejo escenario internacional. Entre los principales factores se destaca que los principales bancos centrales concluyeron sus programas de estímulo monetario, lo que le quita liquidez al mercado y genera una suba de tasas que encarece el acceso al financiamiento para el resto de los países.

Francisco Velasco, Jefe de Reseach de Banco Mariva, resalta el factor político como algo sobresaliente: "El riesgo político es muy relevante ya que a 15 meses para elecciones presidenciales, el juego luce bien abierto". Desde Mariva también ven a los factores internacionales como fuente de incertidumbre y agregan que "si bien hoy en día la situación cambiaria se muestra controlada a base de medidas restrictivas está controlada, de activarse algún foco de volatilidad en el exterior, a nivel local volveríamos a contar con un escenario de potencial estrés". Velasco también agrega que las necesidades financieras este año estarían prácticamente cubiertas mientras que para 2019 la deuda de corto plazo también muestra una cuota de riesgo. "Se trabaja con el supuesto que se va renovar en pesos y dólares y si ello no llegase a ser en un 100% podría ser un elemento que genere volatilidad", concluye.

Tags relacionados