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BlackRock, el mayor gestor de activos del mundo, advirtió que el conflicto entre Estados Unidos e Irán genera un shock energético que aún no se manifestó en toda su magnitud y que presiona una inflación ya persistente en la economía estadounidense.

El BlackRock Investment Institute publicó esta semana su comentario semanal de mercado con foco en el dato del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de mayo de Estados Unidos, previsto para el miércoles 11 de junio.

“Esperamos las cifras de inflación de EE.UU. de mayo para obtener una lectura más clara sobre cómo el choque energético del conflicto en Medio Oriente está afectando a una inflación que ya es persistente. La magnitud completa del choque aún no se ha manifestado y dependerá de cómo evolucione", señaló el instituto en su informe.

Los economistas encuestados por Reuters proyectan que el IPC de mayo trepó un 4,2% interanual, el incremento más pronunciado desde abril de 2023 y muy por encima del objetivo del 2% de la Reserva Federal (Fed).

Ese dato superaría el 3,8% registrado en abril y reforzaría la perspectiva de que el próximo movimiento de la Fed podría ser una suba de tasas, y no recortes como los mercados anticipaban a comienzos del año.

Fuente: @CENTCOM@CENTCOM

El Estrecho de Ormuz, clave para la dinámica inflacionaria

BlackRock identifica un factor de riesgo central en la posibilidad de un cierre prolongado del Estrecho de Ormuz hasta julio, que podría intensificar el impacto energético sobre los precios.

“Creemos que un cierre prolongado del Estrecho de Ormuz hasta julio podría hacer que el impacto del shock se manifieste de manera más prominente, especialmente a medida que las reservas de petróleo de EE.UU. potencialmente alcancen mínimos de cuatro décadas", advirtió la firma.

El informe destaca que la ola de ventas de bonos del Estado a largo plazo evidencia que las estrategias tradicionales de cobertura de carteras resultan menos fiables en el contexto actual.

“Desde el inicio del conflicto en Oriente Medio, la rentabilidad de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años fue negativa, impulsada por los temores a la interrupción del suministro energético, que se suman a una inflación ya persistente y a unos déficits fiscales continuos”, precisó el BlackRock Investment Institute.

El modelo 60/40 bajo cuestionamiento

El informe de BlackRock cuestiona la vigencia del modelo tradicional de cartera compuesto por 60% acciones y 40% bonos, que durante décadas fue el estándar de diversificación para inversores institucionales y minoristas.

“Algunos ven esto como una razón para volver a los enfoques de cartera tradicionales como 60% acciones y 40% bonos. Esos solían funcionar cuando los activos tenían una tendencia al alza y los bonos compensaban las caídas de las acciones. Creemos que centrarse en cualquier combinación de asignación pierde el punto”, señaló la gestora.

BlackRock sostiene que el entorno actual —con inflación rígida y mayor volatilidad— exige un nuevo enfoque para construir tanto carteras tácticas como estratégicas.

“Un régimen de mayor volatilidad con inflación rígida necesita un nuevo enfoque para construir carteras tácticas y estratégicas. El debate debería centrarse más en el enfoque de la construcción de la cartera que en los niveles generales de asignación", indicó la firma.

La institución destacó que acertar en la combinación de activos en el nuevo régimen resulta crucial para maximizar los rendimientos: “Nuestro trabajo encuentra que hacerlo mal podría tener un impacto hasta tres veces mayor ahora que en la Gran Moderación".

En concreto, la firma recomienda un enfoque que favorezca los ingresos mientras se vuelve más granular y ágil: “Creemos que ser más ágiles es clave porque navegar con asignaciones estratégicas puede resultar costoso. Estamos ajustando nuestras carteras estratégicas con mayor frecuencia en respuesta a la nueva información y las conmociones del mercado".

La cotización de las acciones más destacadas en el IBEX (foto: Pexels).
La cotización de las acciones más destacadas en el IBEX (foto: Pexels).

Impacto sobre activos de riesgo y criptomonedas

El informe de BlackRock señala que costos de endeudamiento más altos durante más tiempo desincentivan la inversión en activos de riesgo. En esa línea, el bitcoin sufrió una caída del 14% la semana pasada y perforó la barrera de los u$s 60.000.

Un aumento adicional del IPC de mayo podría añadir presión bajista sobre los mercados de criptoactivos y ampliar la divergencia entre estos y los activos de renta variable tecnológica.

BlackRock también monitorea el PCE subyacente de Estados Unidos y el IPC de Japón como indicadores del alcance global de las presiones inflacionarias.

"Estamos atentos al PCE subyacente de EE.UU. en busca de indicios de que el aumento de los costes energéticos se está trasladando a la inflación subyacente. También estamos atentos a los datos del IPC de Japón en busca de indicios de que las presiones inflacionistas persisten a nivel mundial”, advirtió.

La publicación del dato de IPC de mayo en Estados Unidos se convierte así en un hito de corto plazo para los mercados globales: su resultado condicionará la estrategia de la Reserva Federal y determinará en qué medida el shock energético derivado del conflicto en Medio Oriente ya se traslada a los precios de la economía real.