El Banco Central volvió a comprar dólares en el mercado oficial, pero el embolso de divisas no se tradujo en un aumento de las reservas internacionales. Si bien adquirió u$s 101 millones durante la jornada y completó 12 ruedas consecutivas de racha compradora, el stock bruto cayó a u$s 49.722 millones, con una baja de u$s 117 millones respecto del martes. El dólar acusó una mayor presión y subió el mayorista.
Según explicó el BCRA, el retroceso de las reservas respondió a pagos a organismos internacionales y al efecto de las cotizaciones sobre la valuación de los activos. No obstante, el Central acumula u$s 732 millones de compras en octubre y u$s 15.300 millones en lo que va de 2026.
La dinámica cambiaria
En el mercado cambiario el dólar mayorista subió y llegó a tocar los $1516,50 debido a una mayor demanda de cobertura y pagos al exterior. Sin embargo, durante la segunda mitad de la rueda, el precio recortó la suba y terminó en $ 1513, apenas 50 centavos por encima del cierre previo. En el mercado de contado se negociaron unos u$s 580,4 millones, mientras que en futuros el volumen alcanzó los u$s 766 millones.
Los dólares financieros, terminaron con bajas moderadas. El MEP cayó 0,33%, hasta los $ 1534,88 y el CCL cedió 0,10%, hasta $ 1610,90. El dólar blue cerró estable en 1550 pesos.
“Obviamente vimos un mercado tranquilo, sin tensión compradora y con algo más de oferta, lo que le permite al BCRA exhibir un mejor ritmo de compra”, dijo a El Cronista Gustavo Quintana, de PR Operadores de cambio.
Hay oferta, pero crece la dolarización
Desde CEPEC señalaron que la acumulación de reservas continúa, pero que la demanda de cobertura cambiaria sigue presente y consideraron que “la señal resulta relevante porque muestra una tensión entre dos movimientos del mercado”.
Por un lado, existe una oferta de divisas que permite al Central intervenir y sumar dólares. Por otro, los inversores y empresas continúan buscando cobertura frente al tipo de cambio, algo que se refleja en los futuros y en la evolución de los dólares financieros.
Destacaron también el costo que tiene la absorción de liquidez sobre una economía que todavía necesita recuperar dinamismo. “La menor cantidad de pesos disponibles puede reducir la presión sobre el dólar, aunque también puede profundizar las dificultades para una actividad que necesita crédito y mayor circulación de dinero”, indicaron desde CEPEC.
Asimismo, la jornada dejó una señal importante para entender cómo funcionan las reservas. Que el BCRA compre dólares no implica necesariamente que el stock bruto de reservas aumente en la misma magnitud.
Desafío hacia adelante
El desafío hacia adelante es comprar dólares sin recalentar el mercado cambiario. El Gobierno busca aprovechar la mayor oferta de divisas para continuar acumulando reservas, mientras todavía se esperan ingresos provenientes del agro, la cosecha de trigo, energía, minería e inversiones.
El problema es que la acumulación no depende únicamente de cuánto compra el Central, sino también de las condiciones bajo las cuales consigue hacerlo.
Si la autoridad monetaria aumenta demasiado su participación cuando existe demanda privada, puede generar presión sobre el precio del dólar; si espera a que aparezca una oferta excedente, puede comprar más divisas sin empujar el tipo de cambio. Ese equilibrio será clave en las próximas semanas.
Para CEPEC, el desafío pasa justamente por combinar la acumulación de reservas con una dinámica cambiaria que no agregue nuevas tensiones y, al mismo tiempo, evitar que la absorción de pesos termine profundizando el freno de la actividad.




