Política monetaria

La región sube las tasas: por qué el mercado no espera lo mismo del BCRA

En los países vecinos la aumentan por mayores presiones inflacionarias. En cambio, en la Argentina se espera que el Central la mantenga o baje debido a los costos cuasi fiscales que le generaría un incremento en los tipos de interés que podrían recalentar aun mas la inflación.

Los bancos centrales de la región se encuentran en un proceso de suba de tasas debido a las mayores presiones inflacionarias locales, así como también globales. Algunos de los bancos centrales más importantes de Latinoamérica comienzan a aplicar políticas contractivas para enfriar la suba de precios. Son las primeras subas de tasas desde el inicio de la pandemia. 

En el caso de Argentina, el Banco Central (BCRA) mantiene su tasa de interés sin cambios y el mercado no solo no espera que no la suba, sino que incluso hay quienes ven chances de que la baje, a contramano de la región.

Liderados por la Reserva Federal de EE.UU. (Fed), los bancos centrales de todo el mundo habían iniciado un ciclo de laxitud monetaria bastante agresivo producto del contexto de crisis generado por el coronavirus.

En su momento, la Fed bajó la tasa de interés a 0 e inició un programa de compras de activos financieros para darle liquidez al mercado. Ya con la expectativa de que la crisis desatada por la pandemia podría estar cerca de finalizar, los bancos centrales inician tímidamente el proceso inverso. Es decir, abandonar sus políticas laxas para iniciar medidas más restrictivas desde el lado monetario.

El Banco Central de Chile subió la semana pasada su tasa de interés 25 puntos básicos hasta los 0,75%. De esta manera, se transformó en el tercer banco central de la región en comenzar un proceso de tightening (endurecimiento) de su política monetaria.

Ya antes lo había hecho México, en junio, subiendo su tasa de interés al 4,25%. También Brasil, que subió la tasa al 4,25%. Turquía y Rusia son otros de los países emergentes que se encuentran en un proceso de suba de tasas este año, elevando el costo del dinero y dejando sus tipos de interés en 19% y 5,5% respectivamente.

El Banco Central de Brasil fue el primero de la región en iniciar un ciclo alcista en su tasa de interés. En sus últimas tres reuniones, elevó el costo del dinero desde el 2% que se observaba a comienzo de 2021 hasta los 4,5% actual, siendo este el nivel más alto desde marzo de 2020, previo al inicio de la pandemia.

Las presiones inflacionarias en Brasil se han acelerado, con la suba de precios ubicándose en la zona del 8%, generando alarma en la entidad y empujándola a finalizar su laxitud monetaria para iniciar un proceso de endurecimiento de su política monetaria.

Juan Manuel Franco, economista de Grupo SBS, remarcó que la crisis del coronavirus llevó tanto a los principales bancos centrales del mundo como a los de países emergentes a tomar una postura expansiva para brindar estímulo a la economía, afectada gravemente por el cimbronazo que representó la pandemia sobre el nivel de actividad.

A su vez destacó que con el correr de los meses, la expansión tanto a nivel fiscal como monetario comenzó a evidenciarse en las presiones inflacionarias en todos los países. En este contexto, los bancos centrales de la región comenzaron a reaccionar.

"Los principales bancos centrales de la región comenzaron un sendero al alza en sus tasas de referencia con el objetivo de limitar las presiones inflacionarias que venían padeciendo y de evitar una mayor aceleración en la inflación hacia adelante", dijo.

Por su parte, Rodrigo Benítez, economista jefe de Quinquela Fondos, señaló que las principales economías de América Latina, encabezadas por Brasil, han iniciado procesos de paulatina suba de la tasa de interés para contener crecientes presiones inflacionarias.

Benítez destaca que, al tener historiales de inflación más altos que economías como la de Estados Unidos, las reacciones han sido más rápidas.

"Si bien pueden considerar que estos procesos de aceleración inflacionaria son transitorios, no están dispuestos a correr el riesgo y deciden empezar a encarecer el costo del dinero. De esa manera buscan desalentar esos procesos se suba, pero pueden generar también un menor ritmo de recuperación económica", comentó.

El BCRA en otra sintonía

La tasa de interés de referencia del BCRA es la Leliq, la cual se mantiene prácticamente sin cambios desde marzo de 2020 a la fecha. En realidad, la entidad que preside Miguel Pesce había convalidado dos bajas de tasa en octubre del año pasado, llevándola al 36%. Sin embargo, un mes después volvió a llevar la tasa de la Leliq al 38%, nivel en el que permanece hasta hoy. 

A diferencia de los bancos centrales de México, Brasil y Chile, que comienzan a subir la tasa de interés ya que ven presiones inflacionarias al alza, en la Argentina no se observan movimientos, (así como tampoco intenciones) de corregir el curso de la política monetaria en relación a su tasa de interés.

Esto es más notorio aun ya que mientras que los países de la región tienen una inflación menor al 5% en promedio (Brasil está cerca de 8%), la Argentina tiene una inflación del 50% anual. Esto podría hacer pensar que, a priori, el país se vería más urgido a contar con una política monetaria más rígida.

Sin embargo, el mercado no solo no espera suba de tasas, sino que incluso, dada la situación financiera, cambiaria y los vencimientos de deuda, ve más probable que el Central mantenga la tasa o que incluso convalide alguna baja.

Adrián Yarde Buller, economista jefe y estratega de Facimex Valores, expresa que los bancos centrales de la región tienen esquemas de metas de inflación con la tasa de interés como instrumento clave de la política monetaria. Esto, agrega, es algo que no se implementa en el caso local.

"Los bancos centrales de la región generalmente reaccionan ante cambios que puedan hacer que las expectativas de inflación se desvíen de sus metas o ante shocks que requieran estimular o enfriar la actividad. En Argentina actualmente no hay un marco de este tipo y, de hecho, la tasa de referencia se mantuvo en 38% desde noviembre del año pasado a pesar de los vaivenes que fue mostrando la inflación", remarcó el economista.

Hacia adelante, Yarde Buller no espera cambios en la tasa de interés de referencia para lo que resta del año. "Una baja de tasas no parece tener tanto sentido puesto que no llegaría a tener efectos sensibles en materia de actividad y corre el riesgo de afectar las expectativas, mientras que tampoco esperamos una suba de tasas ya que consideramos que será el Tesoro el que eventualmente eleve los rendimientos de su deuda si lo requiere para sostener buenos ratios de roll-over en las licitaciones de deuda en pesos", explicó.

Rodrigo Benítez, economista jefe de Quinquela afirmó que, en el caso de Argentina, la estrategia es diferente.

"La política monetaria seguirá siendo expansiva por la manera en que se están acomodando los factores de creación de dinero. El BCRA emite para asistir al Tesoro, para pagar los intereses de sus pasivos remunerados y eventualmente para comprar dólares en el mercado. Si sube la tasa de interés encarece ese costo cuasifiscal y eso no le garantiza tener éxito en cuestiones inflacionarias", advirtió.

Actualmente, la cantidad de Leliq es récord en términos nominales con $ 2,03 billones. Esta deuda del BCRA le genera un costo de interés a la entidad ya que las mismas devengan al 38%, por lo que subir la tasa le generaría un costo aún mayor.

Los pasivos remunerados de la entidad como porcentaje del PBI rondan el 10%, por lo que elevar el costo del dinero sería contraproducente a la hoja de balance del BCRA. 

De aumentar los costos por intereses, y ante la falta de crédito en los mercados globales junto con un mercado local reducido, el BCRA se vería obligado a emitir más para pagar esos nuevos intereses, generando nuevas presiones inflacionarias.

Al final de cuentas, el efecto deseado de combatir la inflación subiendo la tasa terminaría siendo contraproducente ya que obligaría al BCRA a emitir más.

Rodrigo Benítez coincide en que hoy luce poco probable que el BCRA convalide una suba de las tasas de interés solamente para contener presiones inflacionarias.

"Si decide una política de ese tipo, probablemente se deba a la necesidad de contener la demanda de dólares y no por cuestiones inflacionarias. Hoy tiene más motivos para bajar la tasa que para subirla: minimizar el costo cuasifiscal, facilitar el acceso al crédito y no competir con la necesidad del Tesoro de renovar su deuda en moneda local. En cambio, la suba de tasa se explicaría fundamentalmente por la necesidad de contener la demanda creciente de dólares", dijo Benítez.

El economista de Quinquela cree que en la situación actual no ve margen para copiar las políticas que están aplicando otros países de la región. "Lo más probable es que tampoco bajen las tasas de interés y que por lo tanto las mantengan en los valores actuales, como vienen haciendo desde el cuarto trimestre de 2020", adelantó.

Por otro lado, Benítez destaca que el problema local es que los nexos conductores entre la tasa de interés y la inflación son menos fluidos que en otras economías.

"Mientras en Chile el crédito bancario equivale al 90% del PBI, en Brasil llega al 70% y en Argentina solamente el 12,5%. Eso implica que el efecto de encarecer el crédito es claramente menor en Argentina. Por lo tanto, se encarecen los pasivos remunerados, aumenta la emisión por intereses y no se genera un efecto contractivo tan directo, porque el crédito es muy bajo", afirmó.

Impacto en la tasa real

Dada la suba de la inflación en Argentina, que llegó al 50% interanual, se da un proceso en el que la tasa termina siendo negativa en términos reales. 

Es decir, los inversores no encuentran activos para ganarle a la inflación, siendo los bonos indexados a plazos medios, los únicos que prometen una tasa por encima de la suba de precios.

Un ejemplo de esta situación se da en los rendimientos negativos que se observan en los plazos fijos. 

Según datos de Nery Persichini, head de estrategia de GMA Capital, los plazos fijos pierden contra la inflación en los últimos 11 meses. En el último mes perdiendo 4,1% (TNA) debido a la quietud de las tasas y a la elevada inflación. 

Juan Manuel Franco, de Grupo SBS, agregó: "Las tasas reales se encuentran en niveles negativos desde hace tiempo, pese a la desaceleración en la inflación que tiene lugar desde marzo a junio de este año. Mirando hacia adelante, un programa con el FMI probablemente requiera que las tasas reales vuelvan a ubicarse en territorio positivo, por lo que una potencial suba de tasas del BCRA podría venir más cercana a la fecha del acuerdo o incluso luego de sellado el mismo".

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Comentarios

  • B

    benedic

    20/07/21

    LOS PAISES DE LA REGION ?, POLITICAS CONTRACTIVAS PARA BAJAR PRECIOS?, TODOS LO PUEDEN HACER , SOLO AQUI LOS CRANEOS FINANACIEROS SALTAN ENSEGUIDA Y DICEN NO, NO SE PUEDE , NO NO CONVIENE , TENEMOS DEMASIADOS FINANCIEROS CON MAS LENGUA QUE CRITERIOS QUE PENA

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