El Gobierno sigue firme en su decisión de no salir al mercado internacional de deuda y apuesta a financiarse en la plaza local. Desea aumentar el ratio de la deuda en pesos sobre la nominada en dólares y ahora no descarta emitir un nuevo Bonte 2030.
“Cuando vemos la dinámica de endeudamiento en pesos en relación con el producto, permanece casi constante. Queremos colocar más deuda en pesos, como todo país emergente. Tenemos todos los instrumentos en el radar”, dijo el secretario de Finanzas, Federico Furiase, en El Cronista Stream.
El funcionario detalló que hay unos u$s 1800 millones de deuda en manos de inversores extranjeros, cuando en 2018 eran u$s 34.000 millones. “Eso nos da mucho espacio para colocar deuda en pesos todavía, y a estas tasas el Bonte 2030 empieza estar en el radar”, aseguró.
Confió en que se terminó la volatilidad de tasas porque terminó el ruido político y aseguró que eso ayuda a la extensión de la deuda en pesos, algo que “hace que el orden monetario sea más sólido”.
“Eliminar la volatilidad de tasas hace que los actores extiendan la duration al 2028 y 2029 y se genera un círculo virtuoso”, afirmó. Señaló que el Tesoro hoy tiene muchos pesos, “que guarda para cuando el crédito se reactive”. “Se viene un nuevo punto Anker”, anticipó.
Argentina frente al mundo
El secretario de Finanzas aseguró que el mundo hoy enfrenta un shock global muy fuerte, que se refleja en la tasa de los EE.UU., “sin embargo, la economía argentina resiste muy bien, con el BCRA comprando más de u$s 6000 millones, un tipo de cambio que bajó de $ 1470 hasta $1350, aunque ahora está subiendo en el margen, con Finanzas extendiendo duration de vencimiento, tasas en caída, la moneda apreciándose en términos nominales y un Merval que llegó a tener la mejor performance en equity”.
En ese contexto, el Gobierno no planea salir al mercado internacional, “porque tenemos las fuentes de financiamiento alternativo que necesitamos y en las que venimos trabajando hace meses”. Se refiere al desembolso del Banco Mundial, que explicó que “no es un REPO”, y prometió que van a ir aclarando las condiciones en los próximos meses.
“Es producto de una negociación que venimos llevando hace tiempo. Las garantías de los multilaterales se suman al financiamiento en el mercado local de capitales, con el AO27 y AO28, le venta de activos y que nos permiten cerrar perfectamente los vencimientos de julio 2026 y enero y julio de 2027 a tasas más bajas que en el mercado internacional”, comentó.
El riesgo país
Asimismo, consideran que el riesgo país argentino hoy está por encima del nivel que debería tener en función de los datos macro, por el riesgo internacional, y también por eso decidieron no salir al mercado global.
Furiase anticipó que el riesgo país bajará en la medida en que el shock global se vaya disipando. “El tiempo nos juega a favor porque la posición técnica se va a ir limpiando”, aseguró.
Insistió en los factores históricos que limitan la baja del riesgo país, y lo diferencio de lo que pasa con los corporativos. “El sector privado sale a financiarse a tasas muy bajas para financiar inversión y también de provincias que salen a refinanciar su deuda”, dijo.
Afirmó que, a pesar de todo, los bonos argentinos hoy registran una baja en el riesgo crediticio. “Los más largos reflejan una pendiente más normalizada que en los últimos cuatro años. Eso refleja que bajó la expectativa de default. Sin embargo, es superior a la de otros emergentes y esto tiene que ver con la historia argentina, que tuvo nueve defaults”, sancionó.
Lo que viene para la licitación
En ese contexto, el Tesoro lleva emitidos unos u$s 1000 millones del A027, otros u$s 400 millones del A028, casi u$s 1000 millones del AN29, y en esta licitación van a ir por una ampliación del A027 y el AO28.
“Vamos a seguir colocando en el mercado local. Eso no significa cerrar la puerta para siempre. Estamos estirando duration, no hay casi nada al 27 y la vida promedio de la cartera emitida estuvo casi en los seis años”.
En ese sentido, dijo que el mercado compra una baja de la inflación y extiende duration. No obstante, aumentar el carry no es la idea. “Si llegamos con este nivel de agregados, el actual stock de deuda en pesos y el carry bajo con más reservas, estamos bien”, dijo.




