Crecen las expectativas de inflación en EE.UU.: cómo cubrirse desde Argentina

La salida de la crisis del coronavirus y la reactivación económica traen mayores expectativas de inflación. Ven opciones en el oro y Cedears para afrontar este escenario

De la mano de una posible reactivación económica en Estados Unidos, en las últimas semanas crecieron las expectativas de inflación en el país del norte. Esto derivó en un aumento de los rendimientos de las tasas de interés y de mayor demanda de activos que protegen contra la inflación. Con tasas bajas y ante un aumento del costo de vida, los inversores deberán recurrir a las acciones como vehículo para generar retornos reales positivos. Los inversores locales cuentan con herramientas para cubrirse de ese escenario y evitar que el poder de compra de sus ahorros se vea erosionado por una mayor inflación futura en el mundo,

Los avances en las vacunas y la confirmación de la semana pasada de que el Partido Demócrata tendrá un control amplio del Congreso y de la Casa Blanca  revitalizaron las apuestas de que se avecina un mayor crecimiento económico en EE.UU. Sin embargo, medida que los pronósticos económicos se movieron al alza, también lo hicieron las expectativas del mercado en relación a una mayor inflación.

Actualmente, las expectativas de inflación se encuentra en torno al 2,09%, los niveles más altos desde 2018, mientras que en abril pasado las mismas se encontraban en torno al 0,1%.

Los movimientos detrás de los rendimientos nominales a largo plazo se pueden dividir en dos partes: crecimiento económico real esperado e inflación esperada. 

Según Jordan Jackson, Global Market Strategist de JP Morgan, desde las elecciones del 4 de noviembre, el aumento de 36 pb en los rendimientos nominales a largo plazo ha sido impulsado en su totalidad por las expectativas de inflación a largo plazo, que han subido 44 pb. En pocas palabras, el aumento de los rendimientos se puede explicar completamente por el impacto inflacionario esperado bajo una agenda fiscal liderada por los demócratas, más que por una mejora en el crecimiento económico.

La demanda de valores protegidos contra la inflación está aumentando a medida que los inversores se movilizan para salvaguardar sus carteras contra el aumento de los precios al consumidor dada la posibilidad de una recuperación económica más rápida.

Los fondos que compran valores del Tesoro de EE.UU., que protegen al inversor contra la inflación conocidos como tips, registraron en la última semana de diciembre pasado un total de u$s 1.800 millones, la mayor cantidad desde junio y la novena semana consecutiva en que los fondos recibieron nuevos clientes, según el proveedor de datos EPFR .

Camilo Cisera, estratega de Cohen afirmó que una suba de la expectativa de inflación es positiva en el sentido de que responde también a una esperanza de mayor crecimiento económico, lo cual indirectamente presiona sobre los precios. Sin embargo, advirtió también que una mayor inflación es negativa para el mercado porque despierta temores sobre el fin del factor más alcista que venimos teniendo: las tasas bajas y liquidez abundante.

"La Fed está comprometida a no subir tasas hasta volver al pleno empleo y ver una inflación sostenida por encima del 2%, lo cual no se espera que suceda antes del año 2024. Esta última razón es importante porque puede significar que el mercado no se muestre tan susceptible con la expectativa actual, que ronda el 2,1% anual promedio para los próximos 10 años. Ahora bien, las empresas se valúan por flujos de fondos que se proyectan a futuro y se descuentan a una tasa de interés. Las empresas en crecimiento, que tienen la mayor parte de sus flujos en el futuro, son hoy las que más caras cotizan y esto les da una doble vulnerabilidad, ya que toda suba en la tasa de interés castigará sus flujos más distantes", explicó.

Los analistas de Bull Market Brokers detallaron que el riesgo de un proceso inflacionario es que rápidamente impacte en las expectativas de los bonos del tesoro, principalmente 10 y 20 años, desplazando la curva de interés hacia niveles más altos.

"El riesgo es que la curva se empine mucho, y eso termine generando algún tipo de shock en commodities. Estos procesos inflacionarios terminan cambiando la estrategia de la Reserva Federal, y lo más seguro es que esto acelere la suba de tasa antes de lo esperado, generando un shock que neutraliza estos eventos. Hoy en medio de una pandemia, la Reserva Federal no quiere un proceso deflacionario en activos, que incluso podría afectarla a ella que es el gran jugador en el mercado de treasuries y corporativos", sostuvieron.

Necesidad de generar rendimientos reales

El problema que enfrentan los inversores es que, con las expectativas de inflación en EE.UU. al alza y las tasas de interés en zona de mínimos históricos, generar retornos reales luce muy desafiante para los gestores de cartera. De esta manera, los inversores deben buscar en las acciones una opción para alcanzar retornos reales en los portafolios, por encima del 2% anual, objetivo que no se lograría invirtiendo solamente (o mayormente) en bonos.

Camilo Cisera, estratega de Cohen remarcó que "El atractivo de los bonos es menor, dado que cuando sube la inflación su tasa de interés tenderá también a subir y esto castigará sus precios. Se hace muy importante ver en qué nivel de tasas los inversores van a comenzar a sentirse tentados por la renta fija y migrar sus carteras de una forma que dispare bajas en el mercado de acciones. Hoy ese punto luce distante".

Impacto en el inversor local

El aumento de la inflación genera presiones alcistas a nivel global en el nivel de los precios. Si bien en Argentina tenemos inflación, contar en un contexto de aumento de precios en dólares tiende a ser también una amenaza. Los inversores deben encontrar herramientas para que sus portafolios no pierdan contra la inflación y que el poder de compra de sus ahorros no se vea erosionado. En ese sentido, existen opciones para lograr cubrirse ante dicho escenario desde la bolsa local.

Cisera remarcó que el inversor local puede cubrirse de la inflación comprando Cedears de acciones como Walmart, mineras de oro como Barrick Gold y hasta empresas emergentes como la minera brasileña Vale. Sin embargo, la manera más directa es comprando en el exterior bonos del Tesoro americano ajustables por inflación, que se conocen como TIPS.

Finalmente agregó que, en el peor de los casos la inflación en dólares se disparará a valores no muy lejanos del 2% o 3% anual, con lo cual bonos corporativos de primera línea como Arcor, Tecpetrol o Aluar, que rinden 5% anual en dólares, constituyen también una opción atractiva para ganarle a la inflación.

Para los analistas de Bull Market Brokers, el inversor local puede encontrar maneras de protegerse y tradicionalmente es el oro, el refugio por excelencia ante un proceso inflacionario. También ven oportunidades en Cedears

"En la Bolsa tenemos tanto los contratos de futuro de Rofex para operar oro, especialmente para inversores más sofisticados, como empresas vinculadas al oro como Barrick Gold (Gold), Yamana Gold (AUY) y Harmony Gold (HMY). Las empresas metaleras son un derivado del oro que se comporta más como una divisa que un commodity tradicional. La estrategia metalera en mineras es la mejor estrategia si se piensa que la Reserva Federal puede perder en un tiempo no muy lejano el control de la situación. Creemos que el oro puede estar en u$s 2500 para fin de año", anticiparon.


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