Un nuevo medio de pago debuta hoy en la Argentina. Cobros con Transferencia (CCT) permitirá el cobro de cuotas de préstamos, tras el consentimiento expreso de los usuarios. Su nacimiento no genera entusiasmo en la City. Según fuentes de la industria, no contribuirá a bajar la morosidad de las familias, que en junio trepó hasta el 12,8%, debido a su falta de flexibilidad.
Se trata de una nueva modalidad de transferencias inmediatas que busca solucionar el cobro de préstamos para las entidades financieras y los proveedores no financieros de créditos (PNFC), en especial aquellos que no ofrecen cuentas a sus clientes.
Sin embargo, en el mercado financiero cuestionaron el límite a los intentos de cobro que establece el sistema, el costo adicional del 0,6% que implica la modalidad, y la posibilidad de que los usuarios revoquen, tras recibir el préstamo, el consentimiento para el débito de las cuotas.
El Banco Central había advertido en noviembre de 2025 que los proveedores no financieros de crédito tendrían casi el doble de morosidad que las entidades financieras por una deficiencia en sus mecanismos de cobro. “La diferencia en el comportamiento de pago podría obedecer a diferentes razones; por mejores mecanismos de cobro de las EEFF respecto de los PNFC (aplicación de débito directo en el caso de las EEFF)”, consideró la entidad conducida por Santiago Bausili.
Cobros con Transferencia intentará solucionar esa problemática. Está inspirado en mecanismos similares como Pix automático en Brasil, AutoPay en la India y PayTo en Australia. El sistema admite solamente el cobro de cuotas que sean fijas e iguales durante la extensión del contrato; limita la relación cuota/ingreso al 30% en la originación del crédito; garantiza el consentimiento explícito y por única vez del cliente para debitar su cuenta; y asegura la posibilidad de baja inmediata del consentimiento de las personas, tanto en el prestamista como en la cuenta a ser debitada.
Además, exige que las empresas notifiquen por medios electrónicos a sus clientes el día hábil previo a que el débito impacte en la cuenta. La regulación también establece que la responsabilidad ante un eventual fraude es del prestamista.
“El nuevo sistema introduce la figura del aceptador de CCT, que será el único autorizado para ofrecer este novedoso mecanismo de cobro, fomentando la competencia entre actores y asegurando la interoperabilidad entre los esquemas de transferencias inmediatas”, informó el Banco Central.
El objetivo es brindar un sistema adicional de cobro y expandir el acceso al crédito.
Desde la industria, en cambio, creen que los mayores costos operativos, nuevas fricciones en la originación y restricciones en la cobranza podrían generar el efecto contrario.





