Argentina se queda afuera de la fiesta global con récord de emisión de deuda

Las emisiones en los mercados internacionales alcanzaron los u$s 8,1 billones de dólares entre enero y septiembre de este año, un alza de 31,23% a tasa anual y marcando un récord histórico.

Las emisiones de deuda en el mundo alcanzaron los u$s 8,1 billones entre enero y septiembre de este año, un alza de 31,23% a tasa anual, lo que marca un récord histórico, de acuerdo con un reporte de Refinitiv.

Argentina, por su actual crisis de deuda y de confianza, quedó fuera de esta fiesta bursátil de deuda y debió financiarse casi enteramente con emisión monetaria, agregando presión a la devaluación y a la inflación. La semana pasada el Gobierno licitó deuda en el mercado local por más de u$s 3100 millones pero mantiene el mercado de deuda global cerrado.

“El número de nuevas emisiones llevadas al mercado en los primeros nueve meses del año superó las 20,000 por primera vez , indicó el mismo reporte.  A su vez, en el desagregado por características de emisor, del monto total emitido entre enero y septiembre del año, el 49,14% correspondió a deuda corporativa con grado de inversión, 29,69% a gubernamental en todos sus niveles, el 5,94% a deuda corporativa de alto rendimiento o “high yield , el 5,56% a deuda respaldada en hipotecas, el 3.85% a agencias federales de crédito, el 3.23% a deuda corporativa de mercados emergentes, y el 2,60% a respaldada por activos.

De esta manera, el mercado de capitales a nivel global fue un gran aliado este año tanto para las grandes empresas como los países. La enorme liquidez permitió que las empresas y los estados busquen dinero fresco en el mercado para poder hacerse de recursos para paliar la crisis económica global derivada por la pandemia del coronavirus.

Francisco Velasco, head de research de Banco Mariva remarcó que en todos los países del mundo se generó un bache fiscal por la pandemia ante la caída de los ingresos y el incremento del gasto, principalmente en salud y para contención social.

Todos los países desarrollados e incluso muchos de la región como Perú, México, Brasil o Uruguay, recurrieron a emisiones de deuda para cubrir el descalce fiscal, a la vez que aquellos que tenían ahorros en fondos soberanos los utilizaron. Como resultado de estas emisiones y de las caídas generalizadas en el producto bruto se ve un deterioro generalizado de la calidad crediticia soberana cuya evolución dependerá principalmente del sendero fiscal que tome cada país en el mediano plazo , afirmó.

Nicolas Max, director de asset management de Criteria remacó que "el aumento de las emisiones de deuda soberana y corporativa este año es la contracara de los generosos paquetes fiscales que los gobiernos anunciaron para afrontar las consecuencia de la crisis. El riesgo es el rápido deterioro de la calidad de repago de los soberanos que no presentan finanzas tan solidas como para soportar una carga de intereses mayor en el futuro".

"El financiamiento local del déficit fiscal fue cubierto por el BCRA a través de la emisión de moneda. En este caso para Argentina las consecuencias están relacionadas a la mayor expectativa de inflación y devaluación de su moneda, que en el caso de países que pueden enfrentar esta crisis a través de emisión de deuda en los mercados de capitales , afirmó.

Tasas bajas

El contexto de mega emisión de deuda en los mercados internacionales y de extrema liquidez viene acompañado a su vez de un escenario de tasas históricamente bajas.

La tasa de 10 años americana se encuentra en 0,8% y ha operado desde marzo en un rango entre 0,9% y 0,5%. Estos niveles de tasa están entre los mas bajos de la historia. Esta dinámica de tasas tiene su correlato en las tasas de los distintos bonos del mundo. Los bonos de grado de inversión rinden hoy 2,65% en promedio y también están en los niveles mas bajos de la historia. Algo similar ocurre con las tasas de rendimiento de bonos de mercados emergentes y de grado especulativo corporativo en EE.UU. que rinden 5% y 5,6% respectivamente.

En otras palabras, la mayor deuda no derivo en tasas más altas, por ahora. Argentina no pudo ni puede aprovechar este contexto ya que sus bonos rinden 16% en promedio.  

Velasco remarcó que “en el caso de Argentina, por encontrarse durante 2020 en el proceso de reestructuración de su deuda en moneda extranjera no contó con la posibilidad de acceder a los mercados voluntarios, más allá de algo de financiamiento voluntario doméstico", explicó.

Adrián Yarde Buller, economista jefe de Grupo SBS explicó que pese al aumento de la deuda a nivel global, las tasas siguen bajas, algo que suele ser positivo para los mercados emergentes.

“La política monetaria de los principales bancos centrales del mundo apuntó a inyectar bastante liquidez para sostener a la economía global. Esto generó un contexto de hiper liquidez donde el crédito está muy barato para los emisores que pueden mostrar algo de solidez económica. Las tasas están tan bajas que el fuerte aumento de la deuda por ahora no genera dudas de sostenibilidad, aunque lógicamente eso se convertirá en un riesgo si las tasas comienzan a subir en algunos años. Mientras tanto, es un contexto ideal para los países emergentes que hicieron los deberes en los últimos años ya que pueden amortiguar la crisis desde la política fiscal sin crear presiones en otros ámbitos de la política macroeconómica , señaló el economista.

Además, Yarde Buller señalo que lamentablemente, Argentina por ahora no forma parte de este grupo y que pese al contexto negativo de corto plazo, la oportunidad de regresar a los mercados sigue abierta: “La reestructuración fue exitosa brindando bastante alivio en los próximos años, pero por ahora no fue complementada con una política de convergencia fiscal que permita restaurar la sostenibilidad e imaginar un mercado proclive a financiarnos en los próximos años. Más allá de esto, la oportunidad global sigue estando disponible ya que las tasas se van a mantener bajas por un largo tiempo, para aprovecharla hay que plantear un giro hacia otro tipo de políticas y creo que en este camino un acuerdo con el FMI aparece como una oportunidad ideal .

Marcelo Otermin, presidente de ICBC Investment Argentina coincide con Yarde Buller en que se dio un contexto de hiper liquidez que coloca a las tasas en niveles históricamente bajos.

Debido a ese exceso de liquidez, los rendimientos de renta fija se encuentran en niveles muy bajos, de alrededor de 3% para bonos largos Investment grade, claramente debajo del crecimiento nominal esperado de alrededor del 4%. Esto resulta ser un motor de la inversión de largo plazo. El riesgo macro es que este exceso de liquidez derive en una aceleración inflacionaria. Para ello los bancos centrales deberán estar atentos a retirar liquidez en el momento adecuado , comentó .

Y agregó: “Lo que muchos analistas esperan es un sendero más acelerado de regreso al superávit fiscal primario que alivie el financiamiento monetario. Recordemos que en el año 2007 con un superávit primario cercano a 3% del PBI la prima de riesgo país llegó a ubicarse debajo de 200bp. Algo más modesto como volver al rating soberano de B que tuvimos hasta hace poco tiempo, permitiría reducir a la mitad el costo de financiamiento facilitando el acceso al sector privado, con importante impacto en el nivel de actividad. Cómo en toda crisis las oportunidades existen y esperemos que podamos aprovecharlas , remarcó.

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