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Anna Cohen es presidenta y socia de Cohen Aliados Financieros, hoy uno de los principales actores del mercado. Fueron días agitados los de enero para los mercados, el local pero también el internacional, sobre donde Cohen tiene uno de los focos principales de análisis.
No le pierde paso a la evolución de la IA, ni como driver del mercado ni en su vida cotidiana, un marco donde primero acude en sus jornadas en busca de información y recursos, después de atender a qué hacen sus hijas, claro.
En esta entrevista con El Cronista, realizada el día que el riesgo país de la Argentina quebraba por primera vez en años los 500 puntos básicos, Cohen repasa el estado de “la fiesta global” de los mercados de los EE.UU., desacoplado del ruido geopolítico e institucional, el driver de la IA en las cotizaciones.

También, consideró que las reservas son la clave para reducir el costo financiero y también las oportunidades que abre el friendshoring con los EE.UU. Y anticipó qué debe suceder con las instituciones para el despegue del mercado financiero en el país.
“El mercado norteamericano parece estar totalmente desacoplado de preocupaciones que toda la vida habría tenido y que hoy parecen no existir. Y a esto se le agrega algún grado de inestabilidad política en Estados Unidos, producto de los últimos días y las idas y vueltas de una Corte Suprema que tiene que decidir sobre de los aranceles. Con precios y cotizaciones altísimas, sin precedentes, estamos en récord máximos de cotizaciones. Entonces hay que empezar a ver quién va a pagar la fiesta”, afirma Cohen.
“Hoy no hay incentivos para las inversiones masivas salgan del colchón: si 45% a 50% de la economía es irregular —eso dicen los cálculos—, necesitás reforma previsional y reforma tributaria para alinear incentivos a que ese dinero y esa actividad entren al sistema”.
-¿Por qué reaccionan así los mercados?
- Lo primero es que hay una verdadera pregunta sobre la inteligencia artificial y su verdadera aplicación, y lo que la tecnología va a lograr en distintos sectores a los que todavía no llegó. Por ejemplo, el sector salud en Estados Unidos: todavía no le llegó la capacidad de eficientización de procesos y lo que la IA puede generar en términos de cálculos estadísticos de enfermedades. Hay un tema demográfico con la salud también. La sensación del mercado es que todavía no se vieron todas las capacidades que la inteligencia artificial tiene para disrumpir y mejorar la rentabilidad de ciertos sectores, entre ellos el de la salud. No es el único, pero se ve muy claro ahí.
-Mencionaste el fallo de la Corte Suprema de EE.UU. y el tema tarifario como peligros latentes. ¿Por qué es tan relevante?
-Porque tiene implicancias gigantes en términos de política inflacionaria, monetaria, y cuestiones geopolíticas atadas a eso.
- Como latinoamericanos, ¿hay oportunidades?
- Para países que tienen algún grado de oportunidad con los EE.UU., esto abre una chance de friendshoring —no digo nearshoring-. Pero para el mercado global, la fiesta está más madura.
Tenés un rally fuerte, con volatilidad propia de mercado emergente… de frontera, de hecho ni emergente todavía. Tenés un portal por pasar, la graduación a emergente, que puede ser oportunidad para un salto cualitativo de precios.
- Más allá de la amenaza geopolítica, hay otros riesgos
- El mercado está desacoplado de la preocupación constitucional de lo que está pasando en EE.UU. y de lo que puede pasar en las elecciones de medio término, que son en noviembre y que por lo poquito que se sabe no pintarían a favor de Trump. Hoy ya no se confía en las encuestas, pero igual…
- Traigamos eso a la Argentina. ¿Cuánto pesa lo global y cuánto lo local en estos días de “fiesta financiera”?
-Pesa muchísimo lo global. La Argentina se nutre de un momento de risk-on: si la tasa baja en los EE.UU., si los mercados están exultantes… pero los retornos afuera empiezan a disminuir y la Argentina tiene oportunidades para acceder al mercado de capitales. Por eso hay que hacer análisis global para los clientes.
-En lo local, ¿qué mueve más el humor positivo?
-Le asigno muchísimo al crecimiento de las reservas, a la salida del BCRA a comprar reservas. Eso baja el estrés respecto de la capacidad del BCRA de efectuar repagos que por ahí ni haga falta que hagas. Si salís al mercado de capitales con mayores reservas, bajará el costo financiero de esas emisiones. Eso explica buena parte de la baja de estrés. Y, en paralelo, friend shoring y la Argentina posicionada para ser aliada comercial de EE.UU. no es menor: también como objetivo financiero a futuro.
Le asigno muchísimo al crecimiento de las reservas, a la salida del BCRA a comprar reservas. Eso baja el estrés respecto de la capacidad del BCRA de efectuar repagos que por ahí ni haga falta que hagas.
El regreso a los mercados
-¿Qué referencias hay para que podamos “volver al mercado”?
-Hoy Ecuador, que salió recientemente a emitir. Es un precedente interesante y prometedor para la Argentina. Y hay compañías argentinas emitiendo títulos en dólares con muy buenas tasas. Todo apunta a que puede ser una oportunidad de volver al mercado de capitales.
-Reservas: si el dólar bajó, ¿cuál es el próximo escalón? ¿Dónde está la resistencia?
-Va a depender muchísimo de dónde el BCRA decida fijar los target de compra. Si se anima un poquito más o deja que llegue al piso. Mi posición: si estuviera a cargo, no esperaría a que toque el piso; iría “al día”, medio lavando, y acumularía. El mercado está reaccionando positivamente a la acumulación de reservas: es una buena señal. La señal está dada de que el dólar llegó al piso repetidas veces; por ahí es momento de generar holgura gradualmente.
- ¿Y el cepo? ¿Cuánto pesa como rigidez para el mercado?
-Ahí tenés el riesgo de que la brecha vuelva a impactar. Es un equilibrio delicado; ese sería probablemente el negocio de dejarlo en el piso. No me considero experta en eso. Pero el corolario es que la administración actual llegó mucho más lejos de lo que todos esperábamos, con un éxito que nadie esperaba a esta altura. Respeto por ellos y ojalá les siga saliendo bien.
El mercado está reaccionando positivamente a la acumulación de reservas: es una buena señal. La señal está dada de que el dólar llegó al piso repetidas veces; por ahí es momento de generar holgura gradualmente.
- Acciones argentinas: ¿qué ves?
-Tenés un rally fuerte, con volatilidad propia de mercado emergente… de frontera, de hecho ni emergente todavía. Tenés un portal por pasar, la graduación a emergente, que puede ser oportunidad para un salto cualitativo de precios. Mucho del rally de los bonos ya está consumido. Si sos creyente del caso Argentina y estás en el exterior, el equity es una ficha para jugar porque no hay límites. El mercado de capitales necesita crecer gigante. Las oportunidades van primero en compañías que cotizan afuera y acá, y después en crédito privado.
-¿Crédito privado por qué?
-Tenés un déficit gigante de financiamiento para compañías: pymes, grandes también —no megagrandes—. Hay cadenas de valor que tienen que estar a la altura del crecimiento y hoy no tienen financiación. Va a haber oportunidades de financiar proyectos muy buenos: los RIGI y los no RIGI. Ahí vas a ver crédito privado fluir mejor, toda la estructura de las Sociedades de Garantías Recíprocas, todo lo que tenga que ver con el sistema financiero que no supimos hacer crecer y ahora tiene que crecer porque la economía real lo exige.
El mercado de capitales necesita crecer gigante. Las oportunidades van primero en compañías que cotizan afuera y acá, y después en crédito privado.
-¿Y los bancos?
-Gran desafío. El sistema bancario argentino contiene mucho talento que no fue catalizado para negocios tradicionales, sino para cumplir metas regulatorias asociadas a contener un dólar que se escapaba. Les veo capacidades, pero tienen dos desafíos: uno, altísima proporción de economía irregular/no registrada; dos, fintech y grandes tecnológicos disrumpiendo el mercado. Los bancos tienen que hacer el catch-up.
-¿Puede pasar en finanzas algo parecido a lo que pasó en industrias tradicionales con disrupción tecnológica?
-Definitivamente. Lo que pasa es que, a diferencia de Techint, el sistema financiero es altamente regulado. Requerir licencias locales: probablemente haya interés del exterior en comprar entidades o participar en ellas, o aparecer sobre licencias existentes. Y además tenés exceso de licencias bancarias y bursátiles, por un mercado tan chico.
Los bancos tienen capacidades, pero tienen dos desafíos: uno, altísima proporción de economía irregular/no registrada; dos, fintech y grandes tecnológicos disrumpiendo el mercado. Los bancos tienen que hacer el catch-up.
-Durante años, la brecha y el cepo generaron un negocio paralelo para las Alyc. ¿Qué cambia?
- Había una plataforma de servicios financieros asociada a la brecha. Por eso hablo de oportunidades: mucho talento en bancos y en Alycs tiene que salir a buscar negocios genuinos, acercando economía real al mercado de capitales. No va a quedar otra: te quedaste sin negocio.
Las Alyc y los dólares del colchón
-¿Faltan instrumentos para el inversor común? ¿O falta educación financiera?
-A la Argentina le falta el inversor institucional de largo plazo: pensiones, seguros. Eso está “percudido” porque se utilizó con efectos políticos. Si tuvieras una reforma previsional que genere capitales para que el mercado funcione con un inversor institucional que haga inversiones de largo plazo, esa es la primera pared. La segunda pared es el retail. Al retail argentino lo formaron años de huir hacia el dólar o el ladrillo. Hay una barrera de alfabetización financiera; se avanzó por Internet y por colegas que capturaron ese mercado, pero para asumir riesgo de crédito privado o fideicomisos… ahí tiembla la mano. Necesitás institucionales fuertes que hagan el primer approach.
-¿Quién debería empujar eso?
- Las Alyc y el sistema son herramientas. No pueden cargar con el peso de la alfabetización. Tiene que correr un carril de estabilidad política y de políticas macro, reformas en el Congreso, y que el tiempo depure los vicios de huir y sacar capitales. La primera barrera: reforma previsional e inversores de largo plazo; después inversores del exterior; y recién ahí, el retail más masivo.
Hay una barrera de alfabetización financiera; se avanzó por Internet y por colegas que capturaron ese mercado, pero para asumir riesgo de crédito privado o fideicomisos… ahí tiembla la mano. Necesitás institucionales fuertes que hagan el primer approach.
- ¿Esa es la razón por la cual no salen los dólares del colchón?
- Una vez que te pasó, es muy difícil volver a confiar. Tiene que transcurrir el tiempo y ver que el votante sigue apoyando esto. Ojalá pase. Pero hoy no hay incentivos: si el 45% a 50% de la economía es irregular —eso dicen los cálculos—, necesitás reforma previsional y reforma tributaria para alinear incentivos a que ese dinero y esa actividad entren al sistema.




