Bonos CER: anticipan que aumentará la demanda por el salto inflacionario

Los analistas esperan que las tasas reales más cortas de la deuda que ajusta por inflación continúe hundiéndose en terreno negativo

La inflación de diciembre -difundida por el Indec- fue del 4%, y fue la medición  mensual más alta de 2020. Con el dato de diciembre, la inflación acumuló un alza de 36,1%, 18 puntos menos que en 2019, lo que el Gobierno remarca como "positivo". En este contexto, los analistas refuerzan las recomendaciones de seguir comprando deuda que ajuste por CER para indexar los pesos a la dinámica inflacionaria.

La curva de deuda CER ya venía anticipando una aceleración inflacionaria para la última parte del año y para todo lo que resta de 2021. Esto se puede ver al observar la forma y nivel de la curva. La parte corta muestra rendimientos negativos (reales) de hasta 2,4% mientras que los vencimientos más largos muestran retornos reales de entre 8% y hasta 10%. Esto implica que el mercado busca cobertura inflacionaria posicionándose en la parte corta de la curva, aun sabiendo que resigan más de 2 puntos porcentuales de tasa real.

Federico Martinelli, Portfolio Manager de Santander Asset Management Argentina (SAM) afirmó que si bien el IPC en diciembre registró una variación mensual del 4% por primera vez en más de un año, dicho incremento en los niveles de inflación está en línea con las expectativas del mercado. 

Yendo hacia el impacto en los distintos bonos, Martinelli explica que la curva CER ya tenía incorporada también la expectativa de una mayor inflación, con el tramo más corto (vencimientos en 2021) operando a tasas reales cercanas a cero o incluso negativas desde fines del año pasado. Martinelli ve oportunidades en la parte corta CER dado el dato de inflación de diciembre.

"Vemos a los bonos CER más cortos como una oportunidad de aprovechar el "carry" de una inflación más alta pero no vemos demasiado lugar para demasiada ganancia de capital. Sobre todo, teniendo en cuenta que el Tesoro deberá seguir recurriendo al financiamiento en el mercado local de manera habitual durante 2021 y hasta el momento siempre ha emitido títulos CER a tasas reales positivas", detalló.

Por su parte, Francisco Mattig, Head de estrategia de Renta Fija de Consultatio coincidió con Martinelli al explicar que los bonos CER aun muestran potencial hacia adelante, sobre todo aquellos con vencimientos más cortos: "Debido a que los inversores permanecen con una postura demandante de bonos que ajustan por CER, y dado que la parte corta se ubica en tasas negativas, es esperable que, ante un aumento del precio de estos papeles, los rendimientos a corto se hundan en negativo y que, de alguna manera, la parte media y larga busque comprimir o aplanar un poco la curva.

Los analistas de Quinquela Fondos esperan que "con tasas de interés negativas en términos reales, lo lógico es que la curva CER vaya comprimiendo. Ese proceso se produjo en las últimas semanas, pero podría continuar. Esperamos que siga con fuerte pendiente positiva, porque los plazos más largos por ahora no compensan el riesgo. Recién creemos que pueden volverse más atractivos cuando esté claro que se inicia un sendero decreciente para el ritmo inflacionario".

Estrategias de los FCI

Los gestores de los Fondos Comunes de Inversión se encuentran permanentemente atento a las nuevas lecturas de inflación, ya que de ella depende la dinámica de los bonos y de las de las tasas de interés que imponga el BCRA. En base a dichas expectativas, los portfolio manager de las gestoras reacomodan sus carteras para preservar el valor de los activos bajo administración en contra de los riesgos inflacionarios o devaluatorios.

Teniendo en cuenta el último dato de inflación, desde Quinquela Fondos afirmaron que la estrategia que vienen llevando a cabo en sus carteras es la de invertir en deuda CER dado el actual contexto macroeconómica y financiero local.

"Los fondos que invierten en activos CER son desde hace varios meses uno de los ejes de nuestras estrategias de inversión. Redujimos la duration de la cartera priorizando el tramo más corto de la curva buscando aprovechar el diferencial de rendimiento entre las tasas de interés y la inflación de corto plazo. En este sentido posicionamos al fondo con una duration de 1.28 y un margen sobre CER de 2.20%. En los últimos 92 días el fondo registra un rendimiento directo de 13.67%, que en términos anualizados representa un 54.3% con una volatilidad de 10.1%", detallaron.

Por su parte, Federico Martinelli, Portfolio Manager de Santander Asset Management Argentina (SAM) explicó la estrategia ante el salto inflacionario: "En nuestros FCI de renta fija en pesos por el momento preferimos mantener una postura conservadora y posicionarnos principalmente en CER corto, sin dejar de estar atentos a las oportunidades que puedan surgir en la parte más larga de dicha curva y en bonos a tasa variable soberanos y provinciales".

Cuestiones monetarias comienzan a impactar en los precios

Existe un debate que casi no está planteado en los mercados y en los países del mundo sobre los orígenes de la inflación y si la misma es o no una cuestión monetaria. La asistencia al Tesoro para financiar el déficit de 7 puntos del PBI comienza a generar presiones sobre los precios. Desde el Gobierno detallan que dicha emisión monetaria aun no generó mayor inflación.

Sin embargo, vale remarcar que la inflación del último año fue menor que la del 2019 debido a un escenario de fuerte recesión generada por la cuarentena, de controles de precios, tarifas pisadas y relevamiento de precios incompletos. Lo que se puede percibir es que, a medida que se volvió a abrir la economía, los datos de inflación fueron al alza, debilitando los argumentos que favorecen que la inflación no es una cuestión monetaria.

La inflación de diciembre estuvo alineada con las expectativas del mercado en general. El ritmo inflacionario estuvo marcado por la caída de la demanda por efectos de la pandemia. Cuando se recupera el nivel de actividad se acelera la inflación. Eso se confirmó en el último trimestre con un ritmo promedio mensual del 3,7%, esto es casi un punto por arriba del nivel de la tasa Badlar. Todavía hay ajustes de precios relativos pendientes (servicios y en especial salarios han aumentado mucho menos que los precios de los bienes). Ese proceso de ajuste implica que el ritmo inflacionario puede seguir alto por algunos meses más.

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