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En un contexto de creciente escepticismo sobre las acciones locales, el mercado se refugia en papeles más conservadores.

Las acciones que recomiendan los analistas podrían soportar cualquier escenario electoral.

Merval versus riesgo país

Una forma de determinar si las acciones se encuentran en niveles caros o baratos es comparando el actual nivel del S&P Merval en dólares contra el riesgo país.

Actualmente, el mercado se ubica en una zona cercana a los 500 puntos de spread y alrededor de los 1900 puntos de Merval en dólares.

Los antecedentes sugieren que una nueva compresión del riesgo soberano podría habilitar otro tramo alcista importante para las acciones argentinas.

Es decir, con spreads en torno a 400–600 puntos, el Merval llegó históricamente a superar los 2000 puntos en dólares.

La contracara también resulta relevante, ya que a estos niveles buena parte de la recuperación del equity argentino depende de que continúe bajando el riesgo país.

La relación histórica entre acciones y riesgo soberano muestra que el Merval no luce particularmente caro, aunque tampoco se encuentra en niveles de remate.

Con el riesgo país en torno a los 490 puntos básicos y el índice cerca de los 2.000 puntos medido al CCL, las valuaciones se encuentran relativamente alineadas con los registros históricos observados para niveles similares de spread soberano.

El verdadero potencial alcista aparece si el mercado comienza a descontar una nueva compresión del riesgo país.

Una caída hacia la zona de 300 a 400 puntos podría justificar un Merval por encima de los 2000 puntos en dólares y eventualmente acercarlo a nuevos máximos.

En ese sentido, más que una apuesta a acciones baratas, comprar acciones argentinas en los niveles actuales representa una apuesta a que el riesgo país de Argentina todavía tiene margen para seguir bajando.

Dado que el mercado se prepara para más incertidumbre debido al contexto electoral, los analistas toman una postura de mayor cautela en el posicionamiento en acciones argentinas.

En ese sentido, el mercado apuesta por principalmente el sector de Oil & Gas como estrategia prioritaria en renta variable local dadas las perspectivas que presenta la explotación de Vaca Muerta, junto con el rallrepunte petróleo este año a causa de la guerra en Medio Oriente.

Maximiliano Tessio, asesor financiero, favorece el posicionamiento en acciones del sector energético.

“Mantenemos la visión positiva de largo plazo sobre YPF y Vista, pero sugerimos moderar la exposición de corto plazo: la relación riesgo-retorno empeoró con el Brent en estos niveles. Preferimos PAMP como vehículo para seguir jugando la historia no convencional”, dijo.

Además, agregó que la reescalada bélica en Medio Oriente llevó al Brent a subir 23% en el último mes, hasta la zona de los u$s 96 por barril, de modo que YPF y VIST son las dos acciones más correlacionadas con el crudo y encabezan el podio de retornos de las últimas 20 ruedas.

“Con el petróleo sostenido arriba de los 80 USD, los balances del sector van a seguir mostrando buenos números por más trimestres. Por su parte, las acciones de Pampa (PAMP), quedaron rezagada. Permite exponerse a Vaca Muerta con bastante menos sensibilidad al commodity, y por lo tanto con menos para devolver si la prima de riesgo se desarma”, dijo Tessio.

El mercado accionario argentino atravesó un agosto claramente negativo medido en dólares, aunque con fuertes diferencias entre sectores.

El S&P Merval, ajustado por CCL CCL, evidenció caída cercana al 7,8% desde comienzos de mes.

Sin embargo, el retroceso del índice escondió comportamientos muy dispares dentro de la bolsa local.

Los sectores vinculados a Real Estate y Oil & Gas fueron los grandes ganadores relativos, con subas marginales.

Por detrás quedaron Telecomunicaciones, con una merma de entre 4% y 5% y reguladas, registrando una mejor dinámica respecto del índice general.

En el extremo opuesto aparecen los bancos, que fueron, por amplio margen, el sector más castigado, con una baja de 13,9% en dólares.

Materiales también quedaron rezagados, con un descenso aproximado del 7,5%.

Es decir, la corrección de agosto no fue homogénea, sino que el mercado castigó especialmente al sector financiero, mientras que energía y el sector inmobiliario funcionaron como los principales refugios relativos dentro de la renta variable argentina.

Los analistas de IEB advierten que los factores idiosincrásicos continúan predominando sobre las valuaciones de las acciones argentinas, aunque de materializarse una política más restrictiva sobre la economía global, podríamos ver una mayor volatilidad para los activos locales ante el mayor beta asociado.

Con base en ello, optamos por mantener una estrategia defensiva en el portafolio de acciones.

La cartera de acciones argentinas recomendada por IEB mantiene un marcado sesgo hacia el sector energético, que concentra la mayor parte de la estrategia. Oil & Gas representa el 46% del portafolio, distribuido entre YPF y Pampa Energía, con una participación del 15% cada una; Vista Energy, con el 10%; y Transportadora de Gas del Sur (TGSU2), con el 6%.

El segundo bloque de mayor importancia corresponde a las empresas reguladas, que explican el 25% de la cartera. Dentro de este segmento, Metrogas ocupa el mayor lugar, con una ponderación del 10%, mientras que Edenor, Transportadora de Gas del Norte (TGNO4) y Ecogas representan un 5% cada una.

Por su parte, el sector bancario concentra el 20%, con Banco Macro como principal apuesta, con un peso del 10%, seguido por BBVA Argentina y Grupo Supervielle, ambos con el 5%. Finalmente, IEB destina un 6% a Real Estate a través de IRSA y otro 3% al sector de materiales mediante Loma Negra.

De esta manera, la estrategia presenta una elevada concentración en sectores directamente vinculados con la dinámica de la economía argentina: Oil & Gas, reguempresas reguladasancos reúnen en conjunto el 91% del portafolio. Dentro de la cartera, YPF y Pampa Energía aparecen como las mayores posiciones individuales, acumulando entre ambas el 30% de la exposición total.

Ganadores y perdedores en 2026

La selectividad que favorece los analistas está alineada con la dinámica que se observa en los papeles locales este año.

Las acciones argentinas muestran un 2026 de fuertes contrastes, con una mayoría de los ADR todavía en terreno negativo y un puñado de compañías que lograron desacoplarse.

Las acciones Vista Energy (+51,5%) e YPF (+45,5%) son, por amplio margen, las grandes ganadoras del año, confirmando el liderazgo del sector petrolero. Telecom Argentina también sobresale con un avance del 12,2%.

En el otro extremo, las mayores pérdidas se concentran en compañías vinculadas al ciclo doméstico y, especialmente, en el sector financiero. Globant cae 40,1% en el año, seguida por Supervielle (-25,6%), Loma Negra (-20,7%), Central Puerto (-19,8%), BBVA (-18%), Edenor (-17,9%) y Galicia (-17,8%).

Por su parte, Banco Macro también permanece rezagado, con una baja del 12,9%. El castigo a los bancos contrasta así con la fortaleza de Oil & Gas, una divergencia que también se observó durante agosto. (Bolsa de Comercio de Bahía Blanca)

De esta manera, la foto de 2026 muestra que no hubo un rally generalizado de las acciones argentinas, sino una fuerte rotación entre sectores.

Mientras el petróleo permitió que Vista e YPF acumularan ganancias superiores al 40%, buena parte del resto de los ADR todavía arrastra pérdidas de dos dígitos.

En este escenario, la recuperación del mercado dependerá no sólo de una eventual compresión adicional del riesgo país, sino también de que la mejora se extienda hacia bancos, utilities y compañías más expuestas a la actividad doméstica.

Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, destacó que se muestra selectivo en acciones locales, con un foco mayor en el sector energético.

“La producción de petróleo del país nos mantiene optimistas con el sector Oil & Gas, que se mantiene como el top pick en acciones, priorizando Vista, YPF, Pampa y TGS. El precio internacional del Brent, altamente volátil durante este año, será una variable que determine qué tanto viento de cola tendrá una producción al alza”, dijo Franco.

Por otro lado, al mirar otros sectores, también destacó a las distribuidoras de gas, tales como Ecogas (ECOG), Naturgy Ban (GBAN), Dustribuidora de Gas Cuyana (DGCU2), y Camuzzi Gas Pampeana (CGPA2), en un contexto regulatorio más claro, con el complemento del pago de dividendos.

Finalmente, insistió en que el sector de materiales (Aluar, Ternium y Loma Negra) se encuentra rezagado en la mirada de varios meses, pero que puede ser un complemento interesante pensando en la volatilidad que podría traer el año próximo para empresas típicamente defensivas.

En cambio, para el sector bancario, Franco entiende que la dinámica de variables tales como las tasas, los salarios reales y el nivel del tipo de cambio real (TCR) será clave para los fundamentos, en un contexto en que los préstamos y los depósitos privados en términos reales aún se mantienen relativamente estancados, con espacio de crecimiento.

“Más allá de los fundamentos, que lucen inferiores a los de los otros sectores mencionados previamente, se remarca una vez más que el alto beta del sector bancario lo deja expuesto a vaivenes importantes en la cotización al alza o a la baja dependiendo del humor general del mercado,” insistió.

Las acciones argentinas vienen quedando claramente rezagadas frente a buena parte de los mercados internacionales en 2026. Tomando el dato señalado para el Merval, que acumula una caída cercana al 3,5% en dólares en el año, el contraste es significativo: el ETF de mercados emergentes (EEM) gana 25,6%, mientras América Latina avanza 18,5%. Incluso Wall Street muestra rendimientos ampliamente superiores, con el Nasdaq 100 subiendo 17% y el S&P 500 cerca de 13%.

Ante esta falta de dinamismo, el mercado favorece con mayor fuerza el posicionamiento en acciones conservadoras.

Los analistas de Delphos Investments mantienen una visión similar y también remarcan la perspectiva favorable a largo plazo para YPF y Vista.

Sin embargo, advierten que resulta prudente reducir la exposición táctica a corto plazo, dado que la relación entre riesgo y retorno se volvió menos atractiva con el Brent en los niveles actuales.

“En este escenario, Pampa Energía aparece como una alternativa más conveniente para mantener exposición al crecimiento de Vaca Muerta. El petróleo se encuentra en niveles elevados y una parte importante de su cotización responde actualmente a la prima de riesgo geopolítico. En contraste, Pampa quedó relativamente rezagada, ofreciendo exposición al desarrollo no convencional con una menor dependencia directa del precio del crudo y, por lo tanto, con un riesgo potencialmente menor ante una eventual caída de la prima geopolítica”, dijeron.

Lateralización eterna

En 2026, el Merval transita una fase de alta volatilidad y consolidación, luego del fuerte rally que llevó al índice, medido en dólares constantes, hasta un máximo cercano a los 2.522 puntos a comienzos de 2025.

Durante 2026, el comportamiento muestra una recuperación importante desde los mínimos de 2025, pero sin lograr todavía quebrar de manera sostenida la zona de 2000 a 2200 puntos.

Esto lo depositó en un proceso de lateralización a mediano plazo, sin poder ingresar en una tendencia determinada.

En términos corrientes, el Merval terminó la primera semana de septiembre cerca de 1925 puntos en dólares CCL, tras ganar casi un 4% en la semana y registrar su mejor semana en dos meses.

Desde una perspectiva de más largo plazo, el dato relevante es que el mercado todavía se encuentra aproximadamente 24% por debajo del máximo de 2522 puntos en dólares constantes.

Los analistas de Cohen remarcan que el índice Merval se encuentra cotizando en niveles de u$s 1903, con un riesgo país de 504 puntos, en un mercado apático más allá de los buenos balances registrados en el segundo trimestre de 2026.

En ese sentido, destacan que las señales de esta apatía se manifiestan en la caída del volumen operado en acciones en BYMA.

Según detallaron desde Cohen, el volumen cayó 39% en julio respecto de junio de 2026 y 16% respecto de julio de 2025.

En este contexto, consideran que se mantienen el atractivo y las oportunidades en VIST y PAMP dentro del sector energético, así como en Aluar y Ternium entre las acciones de materiales, junto con BYMA como empresa ligada al sector financiero.

En cambio, se muestran con mayor cautela entre las acciones bancarias.

“Si bien nos mantenemos cautelosos hasta que el escenario electoral no se vea más claro, cabe mencionar que el sector bancario comienza a mostrar atractivo por rentabilidad registrada, incobrabilidad estabilizándose y valuaciones cercanas al patrimonio neto”, dijeron.

En este sentido, desde Cohen destacan tanto a Banco Macro (BMA) como a BBVA Argentina (BBAR).

“las acciones de Banco Macro y BBVA Argentina en valores de u$s 6,65 (u$s 66,5 por ADR) y u$s 4,75 (u$s 14,25 por ADR), respectivamente, estarían cotizando a 1x su valor libro, siendo un buen punto de entrada para ambas especies”, dijeron.

Finalmente, desde Balanz también mantiene una postura neutral hacia el Merval, priorizando el posicionamiento defensivo.

“Desde noviembre del año pasado el índice accionario argentino ha fluctuado sistemáticamente en el rango de los u$s 1800 a u$s 2200, quebrando momentáneamente el rango superior en algunas (pocas) oportunidades”, detallaron.

En ese sentido, resaltan que quedan cada vez menos catalizadores positivos para la renta variable en adelante, a la vez que la elección presidencial del año que viene comenzará a tomar cada vez mayor protagonismo.

“El acercamiento a los comicios, junto con toda la información relacionada a las candidaturas y a la imagen del Gobierno, traerá aparejado un incremento en la volatilidad que afectará a los activos argentinos en general, y particularmente a la renta variable. Mantenemos la preferencia por un posicionamiento neutral en acciones argentinas. Favorecemos Vista, Pampa, Corporación América y Ternium”. Indicaron.