Venezuela promete que negociadores vetados por EE.UU. no participarán

El gobierno de Maduro enfrenta hoy su primer vencimiento desde que el presidente anunció la reestructuración de la deuda venezolana. Se trata de un título de la petrolera estatal PDVSA a 2027 por u$s 81 millones. En el mercado especulan con que sea este título el que lleve al país al default.

En el primer vencimiento desde que el presidente Nicolás Maduro anunciara la semana pasada que buscará refinanciar y reestructurar la deuda, Venezuela debe pagar hoy unos u$s 81 millones correspondientes al bono de la petrolera estatal PDVSA a 2027 y en el mercado creen que podría entrar en default.

Hasta la tarde de ayer, los inversores esperaban un pago de amortización de capital e intereses del bono PDVSA 2017 vencido la semana pasada y especulaban con que ese fuera el título que llevara a Venezuela al default. Sin embargo, a última hora del jueves, la firma estadounidense de custodia DTC informó que recibió los fondos que habrían sido provistos por un préstamo del gobierno ruso su par venezolano para procesar el pago. De esta forma, las miradas están puestas en el vencimiento de hoy del bono de PDVSA.

Los bonos de referencia de Venezuela con vencimiento en 2027 se desplomaron hasta mínimos récord esta semana después de que Maduro anunciara sus planes de renegociar la carga de deuda del país usando términos como "refinanciación" y "reestructuración", lo que generó confusión en el mercado. Según datos de Bloomberg, los títulos se negociaron a 23 centavos por dólar de valor nominal frente a los 54 centavos que cotizaban en enero.

El poder ejecutivo venezolano citó a los acreedores que poseen unos u$s 60.000 millones en bonos de su país y de PDVSA a una reunión en Caracas para el próximo lunes y algunos especulan con que el país centroamericano siga pagando sus obligaciones hasta ese día, en el que también debe afrontar vencimientos por u$s 200 millones. Por lo pronto, las agencias Fitch, Standard and Poors y Moodys ya rebajaron la calificación de la deuda venezolana por una posible cesación de pago en el corto plazo.

La reunión convocada por el gobierno trajo más problemas a los inversores, ya que Maduro nombró al vicepresidente venezolano, Tareck El Aissami, como titular del comité encargado de la negociación. El funcionario está en una lista negra de Estados Unidos por narcotráfico. Otro de los miembros del comité, Simón Zerpa (jefe de Finanzas de PDVSA y ministro de Economía de la Nación) también fue sancionado por Estados Unidos por presuntos actos de corrupción. En consecuencia, el Tesoro norteamericano advirtió que sería "problemático" para los acreedores discutir los términos de la reestructuración de deuda con funcionarios sancionados.

Pese a que el Tesoro estadounidense no prohibió a los acreedores asistir a las reuniones sí les dijo que no pueden hacer tratos con los funcionarios afectados por sanciones. Por tal motivo, Maduro habría decidido apartar a las figuras cuestionadas. "El Gobierno venezolano está prometiendo que los sancionados por Estados Unidos no van a estar en la reunión", le dijo a Reuters un participante del sector financiero local familiarizado con los preparativos del encuentro. En Nueva York, otras dos fuentes confirmaron el dato a la agencia. En cambio, ni el Ministerio de Información bolivariano ni la petrolera estatal hicieron comentarios sobre el tema.

En lo que resta de 2017, Venezuela deberá cancelar entre u$s 1470 y u$s 1700 millones en intereses de bonos, según las consultoras Aristimuño Herera & Asociados y Eurasia Group. En 2018, en tanto, el país con las mayores reservas de petróleo deberá enfrentar obligaciones para por unos u$s 8000 millones en 2018, donde la mayor parte de los vencimientos operan en el segundo semestre.

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