Los emergentes vuelven al radar inversor, pero la Argentina se queda afuera otra vez

Tras la recuperación de China, Corea del Sur, Brasil y la India son las apuestas más atractivas de cara a 2021. Sin embargo, en el mapa global hay algunos países que no convencen

Como reza el refrán, "no hay mal que dure cien años", así que, por lo visto, el daño causado por la pandemia de coronavirus parece en camino de superarse mucho antes de que se cumpla un siglo de penuria. O, por lo menos, así se demuestra en las expectativas de los inversores de todo el mundo, que vuelven a mirar con interés hacia los principales mercados emergentes. Pero, a no entusiasmarse: a la Argentina le falta rato todavía para recuperar atractivo.

Si China picó en punta muy rápido en este caótico 2020, detrás de ella avanzaron con fuerza Corea del Sur y la India. Y si bien Brasil todavía padece las consecuencias de una política sanitaria errada en materia de control del COVID-19, las expectativas de cara al próximo año son muy alentadoras según los análisis de los especialistas.

Es que, a esta altura de la pandemia, cuando ya asoma en el horizonte todo un set de vacunas para erradicar (o por lo menos controlar) el virus, está claro que aquellos países que lograron limitar la propagación del coronavirus son los que se están recuperando más rápido de una crisis que nadie esperaba ni en las peores estimaciones para 2020.

Uso de la tecnología

Si China impactó al resto del mundo con el uso de la tecnología para detectar y aislar muy rápido a los pacientes infectados y sus cadenas de contagio, Corea del Sur y Singapur mostraron herramientas similares gracias al empleo masivo de las aplicaciones para celulares con GPS y la responsabilidad de sus habitantes, dispuestos a ceder parte de su privacidad para contrarrestar el COVID-19.

Los resultados están a la vista: el índice líder de la Bolsa de Shanghai sube 11% desde principios de año (30% desde el derrumbe de marzo pasado), en tanto que el índice Kospi de Seúl crece fuerte 23% desde el 1° de enero, y un fabuloso 84% desde su piso de mediados de marzo.

El índice Sensex de la Bolsa de Bombay, por su parte, no exhibió resultados tan sólidos como los de sus principales competidores regionales emergentes. Sin embargo, a pesar de ello, se ve beneficiada por el apetito de los inversores por comprar acciones de empresas indias. De hecho, ya llevan adquirido cerca de u$s15.000 millones, un récord que no se veía desde 2014.

Si se mide su evolución desde principios de año, el Sensex solo creció el 6%, pero después de la caída mundial de las bolsas en marzo, cuando el gobierno de Donald Trump reconoció el impacto de la pandemia sobre la economía de los Estados Unidos, el indicador indio rebotó con fuerza y terminó ganando 70 por ciento.

En ese sentido, por más que la India registre la primera recesión de su historia (se espera que su PBI caiga 10% en 2020), el Fondo Monetario Internacional estima que la economía crecerá 8,8% en 2021, el doble que China, gracias a su potencial demográfico y las reformas impulsadas por su gobierno.

Futuro promisorio

Para San Pablo, en cambio, el panorama más promisorio estaría por llegar recién ahora. Esto se debe a que,  frente a la mala gestión de la crisis sanitaria, la fuerte depreciación de su moneda, el real (más de 23% contra el dólar durante este año), abre muchas posibilidades de inversión para quienes pretendan buenas rentabilidades en 2021.

"El real está subvaluado hoy y los activos brasileños están bien ubicados para rebotar", afirmaron en un comunicado los analistas del Commerzbank. En el mismo sentido, el banco JP Morgan anticipó una suba del 20% para el índice Bovespa durante el año que comienza (en 2020 ya lleva perdido un 4 por ciento).

El secreto de este rebote en Brasil pasa por la exportación de commodities, uno de los pilares del mercado financiero paulista, junto con la energía y el sector financiero.

Por eso, en cuanto se realice la vacunación masiva, el crecimiento económico podría ser muy significativo. Justamente, la actividad económica creció 9,47% en el tercer trimestre, en comparación con el mismo período de 2019, toda una señal de que Brasil va camino de la recuperación económica.

Para nuestro país le queda el fuerte incentivo de ordenar la economía a la brevedad posible para poder aprovechar esta nueva oleada que llega a los mercados emergentes. Se trataría de evitar, de una vez por todas, la famosa humorada del ex canciller Dante Caputo: "La Argentina no pierde una oportunidad de perder una oportunidad".

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