Las acciones anotaron su mejor rally de la década a nivel global, pero las salidas a bolsa decepcionaron

Los mercados financieros pudieron festejar en 2019 resultados en renta variable como no se veían en años. Pero los inversores fueron más prudentes a la hora de acompañar nuevos lanzamientos.

Lo que sucedió en los mercados financieros internacionales de renta variable se asemeja a la paradoja del vaso medio lleno o medio vacío. Porque según como se mire el resultado de las bolsas durante 2019, da para ponerse eufórico o para sentirse decepcionado. Por el lado de las acciones, el rally que se vivió en los últimos doce meses fue de los más impactantes de la pasada década. Pero si se miran las salidas a bolsa, nadie esperaba logros tan módicos. Y, lo más increíble, es que el contexto internacional fue el mismo para todos.

Para quienes puedan mirar el vaso medio lleno, el índice MSCI World, que engloba a las 1650 principales acciones a nivel mundial en 23 mercados desarrollados, tuvo una fabulosa progresión del 26% desde enero de 2019, pese a que los inversores evitaron las acciones durante los tres primeros trimestres del año pasado.

En muchos de los principales mercados, las subas de los indicadores líderes se ubicaron entre el 25% y el 30% anual. Pero no solo las acciones tuvieron un año para festejar: los commodities registraron subas del 20%, en tanto el oro obtuvo una rentabilidad del 15%.

¿Por qué se disparó este rally alcista recién en el último trimestre? Para los analistas, la aversión al riesgo tiene fundamentos muy sólidos. En primer lugar, por el largo conflicto comercial que se dio entre EE.UU. y China, que afectó al crecimiento económico mundial, aparte del temor a que la escalada provocara un profundo cambio de tendencia y diera comienzo al derrumbe del mayor rally de la historia de Wall Street.

Los indicadores líderes ganaron entre 25% y 30% en 2019.

Sin embargo, en la primera quincena de diciembre, los negociadores de ambos países anunciaron un principio de acuerdo. Y fue el mismo Donald Trump quien anunció que el primer tratado será firmado en enero.

Pero no fue solo el conflicto entre EE.UU. y China que, en realidad, abarca a otros sectores muy sensibles como el tecnológico, lo que disparó los miedos de los inversores. En menor medida, las dificultades del Reino Unido para definir la manera de separarse de la Unión Europea también trajeron incertidumbre a los mercados, y más teniendo en cuenta que la Bolsa de Londres es una de las más importantes del mundo. De la misma manera, las manifestaciones que no cesan en Hong Kong también aportaron su cuota de volatilidad.

De acuerdo con datos publicados por Bank of America Merrill Lynch, entre enero y octubre de 2019, los inversores retiraron más de u$s 220.000 millones de fondos de acciones, en beneficio de los bonos y el efectivo. Sin embargo, las noticias que llegaron después respecto al acuerdo sino-estadounidense, y el principio de definición del Brexit, por el otro, impulsaron con fuerza el regreso de los inversores a los mercados internacionales y su apetito por el riesgo.

Falta ver qué sucederá durante la primera parte de 2020, y más luego del conflicto entre EE.UU. e Irán que volvió a escalar la semana pasada tras el ataque que terminó con la vida de uno de los principales militares iraníes a cargo de la política en Medio Oriente. Pero el balance de los operadores financieros es que la cosecha 2019 fue excelente en materia de acciones. Es que como sucede en la Argentina con las inversiones inmobiliarias, las opciones atractivas en los mercados internacionales fueron bastante pocas, en un mundo en el que las tasas de interés siguen cerca de cero.

"Teniendo en cuenta los dividendos pagados, la diferencia de rendimiento entre las acciones y los bonos seguirá generando que las acciones sean irresistibles en los portafolios mundiales", indicó un informe de la aseguradora Generali, planteando la necesidad de establecer coberturas para reducir los riesgos de futuras caídas en las bolsas mundiales.

Distinto panorama fue el que se vivió durante todo 2019 en cuanto a las ofertas iniciales de acciones (o "IPO"). Las salidas a bolsa resultaron decepcionantes para la mayoría de los analistas, con los peores resultados de los últimos tres años.

Cerca de 1200 compañías realizaron sus IPO, cuando en 2018 habían sido más de 1500. Y los montos recaudados resultaron ser un 10% inferiores a los del año anterior, equivalentes a u$s 189.000 millones, de acuerdo con datos de la consultora Dealogic.

Y eso que entre las joyas que se presentaron durante el año pasado estuvo Saudi Aramco, el gigante petrolero de Arabia Saudita, que por sí solo recibió u$s 25.600 millones, siendo la mayor salida a bolsa de la historia. Pero no fue el único caso exitoso: el gigante chino Alibaba se llevó u$s 11.300 millones y Uber consiguió financiarse a razón de u$s 8.100 millones.

Los motivos que espantaron a los inversores de los IPO son los mismos que los atrajeron a la compra de acciones. Habrá que ver en los próximos meses si la tendencia se revierte y las empresas que ansían salir al mercado pueden ver el vaso medio lleno

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