En cuatro años, se multiplicó por diez el rojo financiero del Banco Central

El resultado negativo por intereses de 2012 estuvo traccionado por las tasas que paga la entidad monetaria sobre las Lebac y Nobac, que creció un punto porcentual a un promedio del 14%, más la suba del stock de títulos de deuda. Entre los ingresos, las reservas generan un retorno casi nulo por el contexto de tasas bajas a nivel global

El deterioro progresivo del balance del Banco Central (BCRA) también se muestra en el resultado por intereses que obtiene la entidad, por la diferencia en el rendimiento mínimo que obtiene por sus activos y el cada vez mayor que paga por sus pasivos.


El resultado genuino del balance de 2012 arrojará una pérdida de unos $ 11.000 millones, según las estimaciones de las consultoras privadas que recolectó El Cronista. El saldo negativo se multiplicó por diez desde 2008, cuando se registró el primer rojo, por de $ 1.647 millones.


La entidad, de todas formas, podrá mostrar un resultado contable positivo, pero gracias a la devaluación del 14% en el tipo de cambio, que permitirá computar ganancias por la tenencia de activos en dólares (reservas y bonos del Tesoro), y que los economistas estiman entre $ 15.000 y $ 37.000 millones de pesos.


Esos montos serán a su vez transferidos al Tesoro a lo largo de este año para financiar el déficit fiscal, a pesar de que el rendimiento sobre el activo del Central sea casi nulo.


El resultado financiero negativo en 2012 fue traccionado por los intereses pagados, dominados por las tasas de las Lebacs, cuyo promedio se acrecentó un punto porcentual, hasta un 14% a 12 meses. Y el crecimiento en el stock de letras y notas emitidas por el Central hasta unos $ 100.000 millones, a pesar de la menor esterilización de la emisión monetaria.


Del lado del activo, las reservas sólo rinden un 0,2% por las colocaciones en bancos de Europa y el Banco de Pagos internacionales, en Basilea.


El stock de títulos emitidos por el BCRA incluyendo Lebacs, Novacs y pases pasó de un total de $ 84.212 a unos $ 99.855 millones a fines de 2012. En tanto, la tasa promedio que la entidad monetaria tuvo que convalidar sobre esos pasivos para que los bancos suscribieran sus notas terminó en 14,97% en diciembre.


El interés cobrado, en tanto, es casi cero por el bajo nivel de tasas que se paga en el mundo, a partir de la política monetaria que tras la crisis financiera manejan los países centrales para reflotar sus economías.


MyS Consultores estimó en unos $ 12.500 el costo de las Lebac y Nobac, más $ 1.000 millones lo que paga el Central por los encajes bancarios y pases pasivos. Por el lado de ingresos, computó $ 339 millones por la renta de las reservas y $ 2.600 sobre los títulos públicos. El neto negativo dio unos 10.500 millones de pesos.


Para la consultora Elypsis, las pérdidas vinculadas al pago de intereses de Lebacs y Nobacs alcanzaron los $11.700 millones en 2012 frente a intereses generados por las reservas de $ 1.200 millones.
Si bien los títulos emitidos por el BCRA que generan las pérdidas en su balance crecieron unos $ 15.000 millones en 2012, poco es lo que la entidad ha esterilizado de la emisión monetaria con ellos: sólo retiró $ 3.320 millones.


Reducir los pasivos rescatándolos del sistema financiero generaría una expansión monetaria aún mayor a la que ya realiza el Central para financiar al Tesoro, lo que recalentaría la inflación.


El objetivo no es contener la expansión monetaria, sino financiar al fisco y que política monetaria mantenga un sesgo expansivo, para lo que se abstiene de elevar la tasa de interés, dijo Federico Muñoz, titular de la consultora con su nombre.


Pero el economista, que estima un resultado por intereses de unos $ 11.000 millones, aclaró que la expansión monetaria no puede ser del 50%, así que el BCRA esteriliza menos, pero algo esteriliza y las tasas de las Lebac y Novac son más altas año a año para seducir a los bancos. Los bancos colocan en estas letras sólo los excedentes de liquidez.