HAY INCERTIDUMBRE SOBRE EL DESTINO DE U$S 4000 MILLONES DE FONDOS Y MINORISTAS

El BCRA pide pagar más por depósitos en dólares para intentar retener fondos del Boden 2015

El vencimiento de hoy promete dañar las reservas. Para evitarlo colocan un bono, piden a bancos que paguen más por depósitos y negocian ampliación del swap chino

Gobierno y operadores coinciden en las dificultades para estimar el impacto que tendrá en reservas el pago de u$s 5900 millones del último vencimiento del Boden 2015, que se concreta hoy. Hay poco más de u$s 500 millones en manos de organismos estatales que quedarán en el país y, por lo tanto, en reservas en forma segura. Otros u$s 1500 millones estarían en manos de inversores institucionales. El destino de los otros u$s 4000 millones son la incógnita que empezará a develarse hoy. Analistas creen que el flujo de divisas se sentirá en reinversiones en bonos soberanos, en la emisión del nuevo Bonar 2020 que se coloca mañana y hasta en la disponibilidad de billetes en el mercado cambiario informal.

El ministro de Economía, Axel Kicillof, dijo que espera que los u$s 5900 millones salgan en su totalidad de las reservas. Transformó así al oficial en el escenario más pesimista posible. Quizás demasiado pesimista.

El golpe que sufran hoy las reservas del Banco Central (BCRA) dependerá de lo que hagan con los dólares que reciban los tenedores del bono. Aunque hoy dejen de ser propiedad del Estado los dólares permanecerán en reservas siempre y cuando sus tenedores los dejen depositados en sus cuentas. Hasta el viernes existían u$s 9712 millones en depósitos privados y públicos -tanto de mayoristas como de familias- que los bancos encajan en la autoridad monetaria y explican un tercio de las reservas.

Según Economía & Regiones u$s 520 millones del pago de hoy tendrán como destino las cuentas del propio BCRA y la ANSeS, u$s 420 millones de ellos de la propia autoridad monetaria, con lo cual, el Gobierno se garantizará que las reservas conserven esa porción menor.

En segundo lugar, entonces, queda por ver quién tiene en sus manos el resto de la emisión. Una fuente oficial estimó a este diario que hay u$s 1500 millones de inversores institucionales que habrían garantizado la permanencia en el sistema.

A la medida de esos inversores parece diseñado el título Bonar 2020 que se emitirá mañana. El prospecto de la emisión habla de u$s 500 millones ampliables -Kicillof de hecho estableció prácticamente en cero sus expectativas de suscripción de este nuevo bono, para garantizarse que cada dólar sea una victoria- pero en el mercado hablaban el viernes que se esperaba entre u$s 1000 y u$s 1500 millones de inversiones para el nuevo papel a 5 años.

La incógnita será la actitud que tomarán los tenedores de bonos que percibirán los otros u$s 4000 millones del pago. Extranjeros y minoristas son los más imprevisibles. Los primeros porque pueden sentirse tentados a salirse del país y los segundos, poco amantes del riesgo, a optar por el dólar billete. Esas dos opciones sólo restan a las reservas. El bono de mañana y el pedido de que bancos paguen algo más por depósitos en dólares son las esperanzas oficiales para estos dólares. Además, esta semana Vanoli viajará a Lima, Perú, donde se celebrarán una reunión del G20 y otra del Banco Mundial y del FMI. Los chinos ya confirmaron que habrá conversaciones hacia una ampliación del swap de monedas acordado entre los dos países. El primer desembolso de ese swap se hizo en octubre del año pasado, se trata de préstamos a un año, con lo cual está a punto de ser renovado. Ya hay casi u$s 11.000 millones en yuanes en las reservas.

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