Crece el menú de opciones para pagar con tarjeta sin tener cuenta bancaria

Ya hay más de 3 millones de plásticos recargables en el país. Es una alternativa que permite a los excluidos del sistema bancario digitalizar su dinero y consumir con tarjeta

Pagar con tarjeta sin ser titular de una cuenta bancaria es posible, ya que varias empresas de medios de pago ofrecen plásticos recargables. Así, se puede comprar en comercios que acepten tarjeta, abonar servicios de streaming (como Netflix o Spotify) o compras online, suscribirse a débitos automáticos, obtener beneficios por compras o retirar efectivo de los cajeros automáticos. Si bien el funcionamiento es similar al de una tarjeta de débito, la principal ventaja de esta opción es que permite la digitalización del dinero sin necesidad de tener una cuenta bancaria, ya que los plásticos pueden recargarse en las redes de cobranza extrabancaria, o bien por medio de transferencias bancarias.

En los últimos meses se aceleró la emisión de tarjetas prepagas emitidas por compañías no bancarias (todas bajo el sello de Mastecard). Según datos del Banco Central, en marzo de este año había 3.050.000 plásticos prepagos en Argentina y el número mostraba un avance interanual de 17,4%. De ese total, los emitidos por proveedores de servicios de pago representaban el 22,1% del total (el resto pertenece a bancos) y su participación aumentó un 54,8% entre julio de 2017 y marzo de 2018.

Con 150.000 plásticos prepagos emitidos en 7 meses, Ualá es líder entre los proveedores no bancarios. Estamos emitiendo 1000 tarjetas por día. El onboarding es 100% digital y solo se necesita un teléfono celular. Es totalmente gratuita y bonificamos las dos primeras extracciones de efectivo por mes, comentó Pierpaolo Barbieri, fundador y CEO de la compañía.

Ualá aspira a convertirse en la institución financiera del futuro y decidió desembarcar con una tarjeta prepaga porque más del 50% de la gente nunca pagó con un plástico. La aplicación creada por Barbieri no solo permite hacer pagos sino que ofrece controlar gastos en tiempo real y permite transferencias de persona a persona. La gente pasa el 30% de su tiempo en Ualá mirando en qué gasta. Así aprende a ahorrar mejor, indicó el fundador.

Otro jugador fuerte en el segmento es Mercado Pago, con 125.000 tarjetas prepagas emitidas en el país. En Latinoamérica la empresa tiene 650.000 plásticos en circulación. La compañía empezó a ofrecer las tarjetas entre los vendedores habituales de Mercado Libre para que puedan disponer del dinero que les queda en la cuenta de Mercado Pago luego de cobrar los productos vendidos en la plataforma, sin necesidad de hacer una recarga. Nuestra tarjeta es 100% gratuita. No tiene costo por uso ni de renovación, solamente se cobra $ 15 por extraer efectivo en un cajero automático, señaló Hernán Corral, gerente senior de producto de Mercado Pago. El vocero también afirmó que esperan que esta alternativa sea superadora a la de los bancos.

En una escala menor, Pago24, una plataforma de cobros y pagos, también ofrece una tarjeta prepaga que completa al resto de sus servicios, que incluyen una billetera virtual. El lanzamiento fue hace 8 meses y ya tienen 5000 plásticos en la calle, de los cuales un 40% tiene una actividad mínima por mes. La tarjeta es gratuita para su emisión, envío y reposición. La entregamos en nuestros 15 locales porque creemos que la mejor manera de entender el negocio es hablando con el usuario final. La tarjeta es gratuita, solo tiene una carga mínima de $ 100. La segunda recarga tiene un costo de 1% del monto. De todos modos, estamos evaluando sacarlo, dado que entendemos que hay jugadores más grandes que no lo cobran, reconoció Ricardo Minicucci, colaborador en Pago24.

Un jugador importante que va a sumarse a este mercado durante 2018 es Rapipago, que lanzará su propia tarjeta prepaga. Nosotros somos especialistas en el público no bancarizado y le brindamos el servicio de ingreso de dinero tanto a la tarjeta de Mercado Pago como a Ualá, explicó Claudio Castro, gerente del segmento personas de Gire-Rapipago. El ejecutivo comentó alguno de las oportunidades que ven en el negocio: El público no bancarizado comprende a más de 16 millones de personas adultas que entiende el concepto de prepago porque necesita tener un control absoluto del gasto. Por otro lado, está acostumbrado al concepto porque prepaga gas en su garrafa, el teléfono celular, la tarjeta SUBE. Esta alternativa implica el control absoluto del gasto y me parece una buen primer contacto con el mundo de las finanzas.

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