Cinco causas que explican la menor volatilidad cambiaria

Cuáles son las razones por las cuales bajó la volatilidad en el tipo de cambio

Si bien el Informe de Política Monetaria (IPOM) muestra que se están dando ciertos logros de corto plazo en la politica monetaria llevado adelante por el Banco Central, los funcionarios de la entidad monetaria no dejan de mostrar su preocupación y mantienen la atención en la evolución de las variables monetarias. La implementación del nuevo programa monetario llevado adelante por la actual conducción del BCRA hizo que la volatilidad cambiaria desparezca, y con ello, el Gobierno pretende conseguir una calle más tranquila. Se anunciaron distintas medidas que se realizaron a rajatabla y que permitieron que el dolar deje de subir, caiga la volatilidad y que el problema del billete deje de estar en el centro de atención, aunque claro está, no despareció.

  • Control de agregados monetarios funcionando
  • Entre las causas que explican la mayor calma cambiaria, Nery Persichini, gerente de inversiones de GMA Capital, sostuvo que el Central está cumpliendo con lo prometido. “El estricto control de la base monetaria está marchando sobre ruedas desde hace 3 meses y medio. De hecho, ante el inminente sobrecumplimiento durante enero, es esperable que queden algunos pesos más en la calle en lo que resta del mes para no exagerar el “apretón monetario , afirmó.

    Controlando la cantidad de dinero en la calle, se restringe la volatilidad cambiaria potencial que pueda llegar imponerse en el mercado cambiario. Por ello, es que el BCRA anunció como parte de sus primeras medidas dicha política, esperando cero crecimiento de la base monetaria hasta mediados de este 2019.

  • Recuperación de la demanda de dinero en diciembre
  • Por otro lado, el especialista comentó que la recuperación de la demanda de dinero aumentó  desde diciembre.

    El circulante en poder del público creció en términos reales como correlato del mayor deseo de los argentinos de tener pesos. En otras palabras, los argentinos no se desprenden tan rápido de pesos para consumir o dolarizarse. Por lo tanto, es un factor que colabora con la estabilidad de los precios , destacó.

  • Tasa de interés yendo a la baja
  • Además, desde el IPOM también se destaca como un dato positivo el hecho de que las Letras de Liquidez (Leliq) hayan continuado su camino descendente. “La última licitación marcó 56,598%, una cifra que es 2,65 puntos porcentuales (p.p.) inferior a la del cierre de año y que está 16,93 p.p. debajo del máximo del 8 de octubre de 2018. Sin cambios en el requisito de encajes de los bancos, la Badlar (tasa que las entidades privadas pagan por los plazos fijos a 30 días de más de $ 1 millón) acompañó el recorrido bajista de la Leliq con un spread bastante estable en torno a los 11 p.p , dijo Persichini.

    Una tasa de interés elevada compite contra la posibilidad de dolarizar portafolios como alternativa de inversión. Por lo tanto, el tipo de cambio tiende a tranquilizarse y la volatilidad cambiaria se reduce, en línea con lo que ha ocurrido en los últimos meses.

  • Tasa real elevada
  • Un cuarto motivo para explicar la mayor tranquilidad en el mercado cambiario es el hecho de que, la tasa real de la economía es alta. Es decir, la diferencia entre la inflacion esperada y la remuneración de los pesos.

    “Es que las tasas nominales del mercado no solamente acompañaron la de referencia, sino que también marcharon al ritmo del des censo de las expectativas de inflación. Según nuestros cálculos, en diciembre la tasa real estuvo en torno a 18% anual, mientras que en noviembre y octubre había marcado 20% y 16%, respectivamente. Estos números del último trimestre contrastan con los datos previos del resto del año marcados por la corrida cambiaria y crisis de confianza , afirmó el gerente de inversiones de GMA Capital.

  • Un balance más ordenado
  • La mejor relación entre pasivos remunerados del BCRA (instrumentos de esterilización como Lebac, Leliq y pases) contra reservas internacionales y PBI fue otro motivo de tranquilidad.

    Alejandro Kowalczuk, head portfolio manager de Argenfunds, sostuvo que la devaluación del peso fue lo que licuó los pasivos medidos en dólares, a lo que debe sumarse, aunque de manera marginal, la implementación del programa de eliminación gradual de Lebac que llevó el stock a cero el 19 de diciembre pasado.

    Para Kowalczuk hay "un antes y un después" respecto del incremento de los pasivos monetarios que se separan mediante la implementación del programa monetario actual. Ahora bien, con el programa monetario actual, comprometido con el FMI, las dos primeras vías de expansión fueron eliminadas, por lo que el crecimiento se da fundamentalmente por la tasa de interés que se paga hoy por las Leliq y el crecimiento de su stock vinculado al crecimiento de los depósitos.

    “Mientras que la dinámica anterior era claramente disruptiva, aunque no todos compartían esta opinión, la dinámica actual luce más controlada por la no emisión de pesos para financiar al Tesoro y la no intervención en el mercado de cambios y posterior esterilización de la inyección de pesos , afirmó Kowalczuk.

    Por último, el especialista aclara que el crecimiento vía tasa de interés supone ciertos riesgos por la ampliación de base monetaria futura que esto implica. “Debería mantenerse un sendero de disminución gradual en las tasas, de la mano de menores proyecciones de inflación y atentos al impacto en el stock de depósitos y presiones sobre el tipo de cambio. Son tiempos de fine tuning, o dicho en criollo, es hora de tener buena muñeca para conducir el barco a buen puerto , cerró Kowalczuk.

    Como resultado de la calma cambiaria, el tipo de cambio apuntó a la baja y esto trajo motivo de alivio en el BCRA ya que el tipo de cambio se estabilizó.

    “Producto de un arranque de año muy positivo para mercados emergentes y de la elevada recompensa del peso argentino, el precio del dólar se mueve poco, incluso retrocede. Su volatilidad es reducida y es un décimo de lo que llegó a ser en el pico de septiembre , afirmó Persichini.

    En ese contexto, el BCRA aprovechó para comprar dólares, explotando acaso la única ventana que el Fondo Monetario Internacional (FMI) le dejó para acumular reservas y emitir pesos. Desde el 10 de enero, adquirió u$s 390 millones. Como contrapartida, inyectó $ 14.557 millones, casi el 54% del límite mensual (2% del objetivo de base monetaria). Mientras tanto, el aspecto positivo es que la acumulación de divisas fortalece reservas, un ejercicio vital para mercados como el argentino para reducir la vulnerabilidad a shocks externos.

     

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