Blanco: “un default sería un camino muy equivocado para Argentina

Marcelo Blanco es consultor financiero con experiencia en reestructuración de deuda. Cumplió un rol clave en la reestructuración de Uruguay, en dos reestructuraciones de deuda de Argentina pasadas y fue asesor en la reestructuración de deuda de Grecia por parte del banco Deutsche Bank.

El Gobierno estableció como fecha limite el 8 de mayo para que loa acreedores acepten la oferta presentada por Martin Guzmán en relación al canje de deuda . Las negociaciones siguen sin grandes avances y con cruces entre las partes. Para saber cómo esta parada Argentina hoy en día en la negociación y entender que puede estar por venir, El Cronista conversó con Marcelo Blanco, consultor financiero, experto en negociación de deuda, quien espera que haya una extensión de plazos más allá del 8 de mayo y resalta que la propuesta de Guzmán es asimétrica desde lo técnico y desde lo administrativo.

-¿Como ves el proceso de negociación de la deuda hasta ahora?

-Es un proceso claramente complejo. Si bien toda negociación es volátil y agresiva desde lo intelectual, es importante que ambas partes reconozcan cual es el objetivo ultima y a donde hay que llegar. Creo que esta negociación no empezó bien. La implementación de la oferta inicial no fue la adecuada, es decir, los acreedores se sintieron que fue una propuesta unilateral por parte el Gobierno y donde había una imposición desde punto vista técnico como desde el punto de vista administrativa, por los tiempos.

-¿Por qué crees que no empezó bien la negociación?

-Generalmente una negación debe arrancar por discusiones informales donde, el gobierno y acreedores tiene un dialogo preliminar para ir testeando las aguas y ver que lo que se va a plantear en la mesa tiene sentido. Eso no ocurrió y fue una de las primeras objeciones de los acreedores, quienes resaltaron que la propuesta es unilateral. Se debía presentar un plan económico, explicando a los inversores cual era la capacidad de pago del país en función a las proyecciones de crecimiento y de capacidad de pago por superávit financiero. En estas discusiones suelen participar el FMI que avala el plan económico y proyecciones de Argentina.

-Desde ayer hubo un cambio importante en la estrategia de ambas partes.

-En la conferencia de los acreedores se expresó la voluntad al dialogo y su voluntad a entender las necesidades del Gobierno. Dijeron hasta que estaban dispuestos a ofrecer dinero fresco para transitar este periodo de incertidumbre. El Gobierno responde con una nota que estuvo mal redactada desde el punto de vista técnico aunque abre la puerta al dialogo. Creo que va a haber una extensión de plazo ya que es muy difícil que se logre llegar al 8 de mayo.

-¿Por qué crees que veremos una extensión de plazos?

-Es difícil llegar al 8 de mayo por cuestiones administrativas y la respuesta que deben dar los distintos inversores de diferentes categorías. Además, hasta ahora no se ha negociado nada por lo que ejecutar una fecha límite el 8 de mayo no tiene sentido para ninguna de las partes.

-¿Qué responsabilidad le cabe a cada una de las partes?

-Ambas partes les caben responsabilidades y en todas las negociaciones se pueden decir 50% y 50%. Puntualmente, en esta negociación fue un poco asimétrica desde lo administrativo como lo técnico. El gobierno presentó un plan de trabajo que, desde sus orígenes ya decíamos que era imposible cumplir y se vieron problemas de demora. Por otro lado, creo que es responsabilidad del gobierno presentar una apertura económica. Desde el lado de los inversores se demoraron mucho en la contrapropuesta. Ambas partes tienen responsabilidad y se beneficiarían de una salida exitosa de estas discusiones.

-¿Crees que el endurecimiento del cepo recientemente es la antesala a un default?

-Dentro del Gobierno hay diferentes corrientes de opinión. Hay algunos que favorecen un default y otros que no. Yo creo que un default seria un camino muy equivocado para Argentina. Por un lado, Argentina no tiene la capacidad interna de financiar un crecimiento económico. No tenemos un mercado de capitales profundo para financiarse en pesos es totalmente insuficiente para financiar un crecimiento. No hay economía que sobrevive sin financiamiento para generar una matriz productiva. Además, creo que los efectos de un default están subestimados. El parate económico del COVID-19 es importante, aunque comparado a un default no hemos visto nada. Creo que hay que evitar un default.

-¿Qué probabilidad hay de evitar el default?

-Según el precio de los bonos, ya estamos en precio de default. Aun así, creo que estamos 50% y 50% y creo que no vamos a ir a un Default y que se va a extender. Hay posibilidades para mejorar la propuesta. El involucramiento del FMI es importante. Además, Argentina tiene capacidad para incrementar la propuesta sin cambiar sustancialmente su compromiso fiscal. La propuesta es muy asimétrica en el sentido en que, al no pagar en los primeros tres años, le transfiere todo el riesgo fiscal a los acreedores. Le esta pidiendo una carta libre por tres años desde lo fiscal. De esta manera, toda la administración de Alberto Fernández no tendría ningún compromiso de ahorro para pagar esta propuesta de deuda. Es asimétrico y no aceptable.

-Hay un tema legal que preocupa también…

-Desde el punto de vista legal, la propuesta es extremadamente creativa. Los abogados que representan a Argentina son brillantes y tienen mucha experiencia en reestructuración de deuda. Mas allá de eso, creo que es agresiva y esta diseñada para debilitar a los CAC (Clausula de acción colectiva) y desproteger a los inversores.

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