Bancos centrales preocupados planean competir con Libra, la criptomoneda de Facebook

Si el proyecto del gigante de las redes sociales es exitoso, podría llegar a desestabilizar de manera significativa el actual sistema monetario internacional. Por eso, algunos bancos centrales piensan sus propias alternativas.

Si el caballo de Troya es considerado como una figura mítica dentro de la historia de la Antigua Grecia, su uso como expresión para referirse a un objeto aparentemente inofensivo, pero que en su interior trae graves consecuencias, llega hasta nuestros días. Y sirve para reflejar la manera en que los principales bancos centrales perciben el futuro lanzamiento del Libra, la criptomoneda creada por Facebook.

Prevista para el año próximo, la divisa virtual de la compañía fundada por Mark Zuckerberg será comercializada en todas las plataformas de trading de criptomonedas, tales como Coinbase, la segunda mayor bolsa de bitcoin del mundo. Pero el plan no pasa solo por adquirir los Libra de manera virtual: Visa y PayPal ya se asociaron al proyecto para venderlas en efectivo a través de puntos de venta físicos, con la idea de llegar hasta clientes que no estén bancarizados.

Lo que más preocupa a los funcionarios de los principales bancos centrales es el tamaño del mercado que tendrá la divisa de Facebook. Porque sus 2.100 millones de usuarios podrían verse tentados a pasarse a esta moneda para realizar todos sus pagos y transacciones, sobre todo que, en la red de empresas asociadas al proyecto, hay otros pesos pesados como eBay, Uber, Spotify y MasterCard. ¿Qué poder pasaría a tener la política monetaria de un banco central si el día de mañana los particulares dejaran de demandar billetes y monedas emitidos por esa entidad?

Además, el Libra es mucho más seguro y estable que sus competidores actuales (bitcoin, ether, etc.). Porque su cotización estará fijada a una canasta de monedas (dólar, euro, libra esterlina y yen japonés), en la que se destaca la ausencia del yuan chino, al estar Facebook prohibido en ese país, pero que podría ampliarse a otras divisas más adelante.

EL ENEMIGO ACECHA

Si el lanzamiento de las primeras criptomonedas en 2009 fue visto con desconfianza por parte de los principales bancos centrales del mundo, porque podía poner en discusión el actual monopolio de la emisión monetaria, luego del estallido de la burbuja especulativa en torno al bitcoin a fines de 2017, la cuestión pasó a otro plano. Por lo menos, la amenaza de ser "barridos de la cancha" por las criptomonedas quedó para otro día.

Pero el Libra es harina de otro costal para los funcionarios monetarios. Porque su tamaño intimida a más de uno. Si el mercado del bitcoin pesa, por capitalización, igual que el de la 30ª moneda mundial, con la divisa de Facebook se está hablando de un tamaño capaz de desestabilizar a varios países a la vez.

"No debemos ceder a las promesas seductoras pero falsas de las sirenas de Facebook", advirtió la semana pasada Yves Mersh, miembro del Consejo Ejecutivo del Banco Central Europeo. Es que nadie sabe muy bien con qué se van a encontrar cuando aterrice este "ovni" financiero que está preparando la empresa tecnológica.

RIESGO DESESTABILIZADOR

Lo que se teme entre los bancos centrales tiene que ver con el riesgo del éxito del Libra. Porque cuanto mejor le vaya, más va a tener que constituir una reserva que sostenga su valor. Esto se hará mediante la compra de deuda de corto plazo de los distintos países que participarán en su cotización, todos estables, con baja inflación y bajo riesgo de default, lo que entraña ciertos riesgos.

"Estas economías cuyas divisas formarán parte de la canasta de monedas del Libra van a sufrir una presión alcista en sus tipos de cambio y bajista en sus tasas de interés. Mientras que ocurrirá en sentido inverso para las economías cuyas monedas no formen parte de la canasta; sus habitantes tenderán a vender sus activos para comprar los Libra, lo que depreciará el valor de sus monedas y elevará el de las tasas de interés", explicó Joseph Gagnon, economista del Peterson Institute for International Economics.

Para que esto suceda, el Libra debería tener un gran éxito, principalmente para influir sobre las monedas de su canasta inicial. "Parece difícil de imaginar que el Libra tenga un impacto superior al 1% sobre las tasas de las principales economías", aclaró el experto. Sin embargo, una leve presión sobre los tipos ya es suficiente para afectar a los mercados, teniendo en cuenta el bajo nivel de las tasas y el estancamiento económico que hoy se vive en muchos países desarrollados.

En ese sentido, la respuesta de los principales bancos centrales pasaría por emitir una criptomoneda común, administrada por ellos mismos, que seguramente tendría más prestigio y seguridad que el Libra. De hecho, en la última reunión de banqueros centrales en Jackson Hole, a fines de agosto pasado, este tema formó parte de la agenda.

Pero siempre existe otro riesgo, y es el del enorme poder económico de Facebook. Porque ya se rumorea que Mark Carney, actual gobernador del Banco de Inglaterra, pasaría a dirigir el equipo del Libra en 2020, cuando finalice su mandato al frente del BoE. Es que a este "cripto-caballo de Troya" hace falta llenarlo con soldados leales a la causa.

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