El BCRA prohíbe a otros 15.000 coleros digitales comprar dólar en nuevo cupo de u$s 200

Son 14.728 los nuevos suspendidos para operar en cambios por infracciones a la ley penal cambiaria y 130 organizadores, que son los jefes de los coleros.

Cuando está por empezar un nuevo cupo de u$s 200, el Banco Central bloqueó a 14.728 coleros digitales, que fueron suspendidos para operar en cambios por infracciones a la ley penal cambiaria y a 130 organizadores.

El BCRA no cierra las cuentas, lo que hace es bloquear los CUIT para que las personas identificadas en esta maniobra no puedan acceder al mercado. Las cuentas las cierran los bancos, o la ponen en stand by, hasta que el cliente presente la documentación.

Está prohibido vender o ceder el cupo de u$s 200 a un tercero. Mucha gente no sabe de esta prohibición y, necesitados de ingresos extras, venden en páginas de Facebook su cupo de u$s 200 en $ 1500.

Según cuentan en el ambiente, a medida que van pasando los días se paga más, por lo que a mediados se mes se puede pagar $ 2000 y a fin de mes $ 2500, por la menor oferta que hay en plaza, en especial si se ensancha la brecha con el dólar blue, ya que hoy se compra a algo más de $ 20.000 y se vende a algo más de $ 26.000.

El perfil del colero digital es alguien mucho más formado que el que iba a pie a las casas de cambio, ya que debe tener una caja de ahorro en dólares a su nombre. Para no pagarla, la saca gratis en los dos bancos digitales que lo hacen.

En una de estas entidades informaron a este diario que antes de la cuarentena tenían 180.000 cuentas, que pasaron a 500.000 hoy, por lo que abrieron 320.000 nuevas. Destacan, sin embargo, que todas son bimonetarias y que influyó también las del IFE, por lo que no pueden discriminar con exactitud cuántas fueron exclusivamente por el tema del cambio.

Durante abril, mayo y junio detectaron 30.000 coleros digitales, a quienes les bloquearon las cuentas, y a 2765 organizadores, a quienes le hicieron un ROS (reporte de operación sospechoso) ante la UIF.

Lo que sí pudo saber este diario que están persiguiendo es la ruta del dinero de los coleros, lo que en la jerga llaman la trazabilidad, para ver quién nutre del dinero a las bandas, ya que todo debe hacerse por medios bancarizados, por lo cual queda una huella.

Hay un mayorista que es el capitalista, quien desde un banco tradicional le transfiere los pesos a los organizadores, para que ellos a su vez se los vayan transfiriendo a los coleros digitales, quedándose con su ganancia en el medio, desde ya.

Una vez adquiridas las divisas, el colero se las transfiere al organizador, que a veces tiene la cuenta en el mismo banco digital, pero últimamente se abrió en el otro, para despistar y evitar que le cierren la cuenta.

Desde ahí se la transfiere al capitalista a su banco tradicional, quien va por ventanilla a retirar los billetes o busca algún cajero automático que dispense dólares para sacarlos más rápido por ahí.

El BCRA persigue estos rastros que deja el colero digital, para llegar a los organizadores y en especial a los mayoristas, e iniciarles una causa penal. De hecho, los bancos digitales están en contacto entre ellos para evitar este tipo de maniobras y hablan una vez por semana con distintos sectores del Banco Central para descubrir en conjunto esta ruta del dinero.

Los tres sectores claves con los que están en contacto son: el área de Supervisión Ordinaria del BCRA, que es la que fiscaliza a las entidades; la de Fiscalización Especializada, que ayuda a la UIF en temas de lavado de dinero; y con la de Fiscalización de Normativas, que es la que persigue el cumplimiento y realiza los sumarios cambiarios.

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