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Trump puede superar su fracaso con política

Trump puede superar su fracaso con política

La apresurada estrategia de Donald Trump de derogar y reemplazar el sistema de salud llamado Obamacare habría tenido sentido si el presidente hubiera contado con un buen proyecto de ley, una administración concentrada en impulsarlo, una coalición parlamentaria que peleara por él y un sólido mandato popular al cual recurrir en caso de tener problemas. No tenía nada de eso.

El resultado fue una completa debacle legislativa. A medida que Trump avanza para reformar el régimen tributario, su Casa Blanca sigue dividida, el partido republicano continúa sin ponerse de acuerdo y sus niveles de popularidad están apenas por encima de 40%. El mandatario necesita un plan, un muy buen plan.

Las apuestas son altas y el tiempo es limitado. Si Trump no puede conseguir una significativa reforma fiscal a principios del año próximo, su partido entrará en las elecciones parlamentarias de 2018 no habiendo logrado nada en su tema fetiche.

Bajo esas circunstancias, Trump podría comenzar el tercer año de su presidencia habiendo perdido gran parte de su mayoría en el Cámara de Representantes y habiendo disminuido aún más las chances de mostrar un logro legislativo significativo en su primer mandato.

El plan del presidente Trump tendrá que consistir en conseguir el delicado equilibrio que define el alma de los republicanos: entre impuestos más bajos y responsabilidad fiscal. La herramienta preferida para lograr una reforma fiscal "neutral en cuanto a la recaudación" era reemplazar el Obamacare. En teoría, eso podría haber generado ahorro por u$s 1 billón en el término de diez años.

Con esa oportunidad ya perdida, la única otra idea para recaudar más que circula en el partido republicano es el impuesto fronterizo que propone Paul Ryan, el vocero de la Cámara de Representantes. Con ese el impuesto que discrimina las importaciones de insumos al no permitir su deducción, (otra vez en teoría) se recaudaría otro u$s 1 billón.

El tributo enfrenta una serie de problemas. Trump sostiene que es "demasiado complicado". Quizás lo sea pero el obstáculo más inmediato es que una gran parte de la comunidad empresaria _empezando por las cadenas de venta minorista como Walmart_ la combatirá con fuerza. Este lobby presentará el argumento de que el impuesto va subir los precios minoristas. Es casi seguro que tengan razón y el ala Goldman Sachs de la administración Trump opinará lo mismo.

Una vez resuelto ese obstáculo, está el pequeño hecho de que Freedom Caucus, el grupo derechista que fue clave para hacer fracasar la reforma de salud, probablemente lo vea como un claro aumento de impuestos a las empresas y se oponga.

La historia del partido republicano sugiere que finalmente se va a desplomar la rectitud fiscal (de hecho, un líder de Caucus Freedom de la Cámara de Representantes Mark Meadows, aseguró que la neutralidad de ingresos no es un imperativo absoluto).

El plan podría entonces armarse en torno al estelar recorte del impuesto a las sociedades, a una gran reducción del tributo a las ganancias repatriadas y a una disminución para los individuos de clase media. Con eso se protegen las credenciales populistas del presidente, todo pagado con endeudamiento.

Si Trump puede conseguir ese paquete de su propio partido, existe el problema de que, según la reglamentación del Senado, la política fiscal no puede convertirse en ley con menos de 60 votos. Hay 52 republicanos en el Senado, por lo que los recortes tendrían que escabullirse en el proceso de conciliación presupuestaria. Sin embargo, en ese caso las normas del Senado exigen que "caduquen" después de una década, como ha pasado con muchos de los recortes de George Bush.

En resumen, Trump tendrá que decidir qué es lo que quiere y qué es lo que está dispuesto a sacrificar, construir un cuidadoso plan para conseguirlo y luego vendérselo al Congreso y al pueblo estadounidense.

A eso se le llama hacer política.
 

Trump no es el indicado para eso, pero quizás no tenga otra alternativa. Trató de legislar por capricho y le explotó en la cara.

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Comentarios1
Alberto Langeneker
Alberto Langeneker 28/03/2017 11:17:48

CUAL ES EL FRACASO DE TRAMP SI HACE 2 MESES QUE ASUMIÓ LA PRESIDENCIA, SEÑORES PERIODISTAS SEAN MAS OBJETIVOS.