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Trump acusa a los agentes de inteligencia de querer debilitarlo

El mandatario tuiteó: "El verdadero escándalo acá es que la "inteligencia" facilita ilegalmente información clasificada como si fueran caramelos"

Trump acusa a los agentes de inteligencia de querer debilitarlo

Donald Trump respondió a la creciente crisis en su Casa Blanca reviviendo una guerra pública con la comunidad de inteligencia norteamericana, acusándola de montar una campaña "criminal" para debilitar su presidencia filtrando información sobre los lazos de su administración con Rusia.

En un bombardeo de tuits y durante una conferencia de prensa, el presidente estadounidense aseguró que la creciente crisis que esta semana forzó la renuncia de Michael Flynn, su asesor en seguridad nacional, se debe a una conspiración alimentada por los medios de comunicación que se dejan llevar por el "odio ciego" y por las agencias de inteligencia que buscan venganza.

"El verdadero escándalo acá es que la "inteligencia" entrega ilegalmente información clasificada como si fueran caramelos", escribió Trump en Twitter.

Durante la conferencia de prensa, dijo que las filtraciones –que aparecen en informes de CNN y the New York Times y señalan que Flynn y otros asistentes de Trump tuvieron contactos regulares con funcionarios de inteligencia rusa durante la campaña presidencial de 2016– son "una acción criminal, un acto criminal".
Las agencias de inteligencia norteamericanas concluyeron que Rusia intervino en la carrera presidencial en un intento por debilitar a la demócrata Hillary Clinton, la rival de Trump. Pero cualquier evidencia de que el Kremlin se confabuló con la campaña de Trump elevaría aquellas acusaciones a un nuevo nivel.
El Kremlin ayer negó haber mantenido contactos con la campaña de Trump, y dijo que esas eran "alusiones ridículas".

Paul Manafort, que dirigió la campaña de Trump hasta que fue despedido en agosto y fue mencionado como un asistente con contactos con la inteligencia rusa, también negó las acusaciones.
"Nunca tuve relación alguna con Putin ni con el gobierno rusos por ningún tema", aseguró Manafort a Financial Times. "Además, nunca hablé con oficiales de la inteligencia rusa y nunca participé de ningún proyecto que incluyera al gobierno ruso o a la administración Putin o personas que actúen en representación del gobierno ruso".

Trump despidió a Flynn el lunes, pero pese a eso el mandatario norteamericano lo describió como "un hombre maravilloso" que fue "tratado muy injustamente" por los medios.
El liderazgo republicano en el Congreso hasta ahora resiste a los pedidos de una mayor investigación sobre las vinculaciones que tiene Trump con Rusia. Pero los demócratas y algunos republicanos quieren una investigación independiente más allá de la que ahora está haciendo el FBI.
Los demócratas también advirtieron que las renovadas críticas a las agencias de inteligencia y a los medios son peligrosas.

"El presidente está jugando con fuego", dijo Nancy Pelosi, líder demócrata de la Cámara de Representantes, a los periodistas. "Es una táctica típica de un gobierno autoritario apuntada a terminar con la sinceridad, crear secretos y cambiar de tema", agregó.

Pese a la febril atmósfera en Washington, la administración Trump no parece dispuesta a escatimar esfuerzos por mejorar las relaciones con Putin. Los jefes militares de EE.UU. y Rusia se reúnen hoy, lo que podrá fin al congelamiento de los contactos militares de alto nivel impuesto por el presidente Barack Obama tras la anexión de Crimea por parte de Rusia en marzo de 2014.

Las conversaciones entre el general Joseph Dunford, jefe del Estado Mayor Conjunto, y el general Valery Gerasimov, su par ruso serán el primer contacto cara a cara entre Moscú y Washington desde que asumió Trump.

La crisis vinculada a las supuestas vinculaciones de la campaña de Trump con Moscú "no tiene precedentes y coloca al país en el umbral de una crisis constitucional", dijo Thomas Wright, director del proyecto sobre orden y estrategia internacional en Bookings Institution. "La única manera de resolverlo es mediante una investigación completa bipartidista que llegue al fondo de la intromisión de Rusia en la política norteamericana".

Otros aseguran que la histeria en torno a los informes sobre Rusia tomaron vida propia y obligará a la Casa Blanca a distanciarse de la mayor cooperación con Moscú en la lucha contra Estado Islámico y otras áreas.
"Suena a una caza de brujas", dijo Dimitri Simes, presidente del Centro para el Interés Nacional.