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Temen que sanciones a empresas rusas compliquen el mercado de commodities

Analistas del área de materias primas advierten que si EE.UU. se enfocara en grandes empresas rusas de gas y petróleo, el efecto sobre la economía mundial podría ser significativo

Temen que sanciones a empresas rusas compliquen el mercado de commodities

Las comercializadoras de commodities que vieron cómo las sanciones estadounidenses efectivamente desplazaron del mercado a Rusal, el gigante de aluminio ruso, se hacen una pregunta simple: ¿cuál será la próxima empresa?

 

Rusia, que es blanco de Estados Unidos por sus acciones en Ucrania, Siria y sus ciber actividades apuntadas a Occidente, es una potencia en el mercado de materias primas. Sus productores más grandes son parcialmente estatales o sus propietarios son oligarcas con lazos estrechos con Vladimir Putin, el presidente de Rusia.

Eso eleva el riesgo de que otras compañías puedan ser blanco de castigos aplicados según la Ley para Contrarrestar a los Adversarios de Estados Unidos mediante Sanciones (CAATS, por sus siglas en inglés), la legislación promulgada el año pasado y la utilizada para sancionar a Rusal.

Muchos de los productores, incluyendo al exportador de gas estatal Gazprom y la petrolera controlada por el Kremlin Rosneft, a veces se usan para potenciar objetivos de política exterior en Europa, Medio Oriente, Asia y América latina.

Si bien las sanciones contra Rusal y su propietario Oleg Deripaska provocaron un alza de 12% en los precios del aluminio desde el viernes pasado y demostraron ser perjudiciales para algunas compañías occidentales, tendrá sólo un impacto menor en la economía global.

Sin embargo, los ejecutivos, abogados y analistas del sector de materias primas, advierten que si Estados Unidos apuntara a las grandes empresas rusas de gas y petróleo que recaudan la mayoría de los impuestos a las sociedades que recibe el Kremlin, el efecto potencial sobre la economía mundial podría ser significativo.

Gazprom, por ejemplo, abastece una tercera parte de todo el gas consumido en Europa. Rosneft bombea más del 5% de la oferta mundial de crudo.

"Probablemente no veamos una acción unilateral de Estados Unidos que tenga un impacto sobre las necesidades energéticas de Europa", dijo Daniel Martin, socio del estudio jurídico HFW en Londres. "En Norteamérica reconocen que los mercados energéticos europeos en gran medida dependen de Rusia, especialmente en cuanto al gas".Pero pocos están preparados para descartar del todo esa posibilidad. Los precios del petróleo ya volvieron a subir sobre u$s 70 el barril y están cerca de su nivel más alto en cuatro años, en parte por el temor a que las sanciones avancen aún más.

Los ejecutivos del sector energético ruso, incluyendo al CEO de Gazprom Alexei Miller, y Vladimir Bogdanov, director de la petrolera Surgutneftegas, que bombea el 11% de la producción petrolera del país y es una importante refinería, fueron blanco de las sanciones de la semana pasada, incluso cuando EE.UU. dudó en ampliar las sanciones a las mismas empresas energéticas.James Henderson, director del programa de gas natural del Oxford Institute for Energy, dijo: "Es interesante que Alexei Miller esté en la lista de castigados. Eso refleja el potencial de que las sanciones se amplíen al sector gasífero".

Rosneft, que en 2014 recibió sanciones más suaves, no pudo continuar con su plan de desarrollar una gran división de comercialización pero cultivó profundas relaciones con los traders de materias primas Glencore y Trafigura.

Ivan Glasenberg, CEO de Glencore, que renunció al directorio de Rusal el martes debido a las sanciones, entró en la junta de directorio de Rosneft el año pasado después de ayudar a la compañía a ejecutar la complicada venta de una participación accionaria respaldada por su compañía y el fondo de riqueza soberana de Qatar.

Un ejecutivo de una comercializadora de commodities contó que escuchó que el Departamento del Tesoro considera que ir tras Rosneft o Gazprom sería demasiado disruptivo en este momento.

La demora en la aplicación de las sanciones CAASTA a las compañías energéticas rusas también permitiría a EE.UU. mantener la amenaza en reserva en un momento en que crece la tensión por Siria por el ataque con químicos en Ghouta.El presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió a Rusia el miércoles que "esté lista" para recibir ataques con misiles en Siria diciendo que su apoyo al régimen de Al Assad es estar aliado al "animal que mata con gas".

Si EE.UU. elige ampliar las sanciones, podría en cambio apuntar a empresas energéticas rusas más chicas como Novatek, cuyo proyecto de gas natural licuado Yamal fue blanco de sanciones en 2014. Eso le cerró las puertas al financiamiento desde Occidente, lo que obligó a la compañía a recurrir a China para conseguir respaldo.Los volúmenes relativamente chicos de Yamal no alcanzarían para interrumpir demasiado el mercado de gas si fueran blanco de sanciones de EE.UU.

A esta altura es más probable, según analistas, que Norteamérica prefiera apuntar a otros grandes productores rusos de metales como Norilsk Nickel que están bajo el control del oligarca ruso Vladimir Potanin. Rusal también controla un 28% de la compañía.

"Por primera vez en décadas, el riesgo político es el principal riesgo que preocupa a los traders de commodities," dijo Mark Hansen, CEO de la comercializadora de metales Concord Resources.

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