Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Son varias las preguntas sin respuestas que deja el plan fiscal de la Casa Blanca

Si bien el plan del presidente tiene metas ambiciosas en cuanto a los recortes del impuesto a las sociedades y a los individuos, deja numerosas preguntas sin respuesta. Uno de los mayores vacíos es cómo se pagarían las rebajas de impuestos. Se estima que en diez años los ingresos disminuirían en billones de dólares.
La Casa Blanca prometió gravar con impuestos bajos por única vez las ganancias que se encuentran en el extranjero para alentar a las compañías a repatriarlas. Se estima que las empresas tienen cerca de u$s 1,2 billones fuera del país, dinero que no quisieron ingresarlo porque no quieren pagar el 35% fijado por la actual ley. Para saber qué efecto producirá esa medida es necesario conocer cuál será la alícuota, algo que la Casa Blanca aún no dijo.
El plan fiscal de la campaña electoral de Trump decía 10%. El secretario del Tesoro Steven Mnuchin dijo: "Estamos trabajando en eso con la Cámara de Representantes y el Senado, pero les aseguro que será una tasa muy competitiva que atraerá billones de dólares".
Fijarla muy baja distanciaría a los demócratas que se oponen a cualquier obsequio para las empresas. Pero fijarla demasiado alta enojaría a los republicanos pro negocios que no quieren que se castigue a las compañías.
El equipo de Trump reducirá el número de categorías para el impuesto a los bienes personales de siete a tres, bajando la máxima alícuota de 39,6% a 35%. Entre las otras propuestas se encuentra un incremento de la deducción estándar que reduce el ingreso imponible de la gente. Muchas otras deducciones se eliminan, pero las principales por intereses hipotecarios y donaciones de caridad se mantendrán.
Como lo hizo durante la elección, Trump pedirá la derogación del Impuesto Mínimo Alternativo, el impuesto sobre los bienes y el impuesto de 3,8% sobre el Medicare que se aplica a los salarios y a las inversiones que superan cierto nivel.
El cambio a la deducción estándar ayudará a las familias comunes pero también se beneficiarán los hogares muy adinerados.