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Poderosos en todo el mundo tiemblan por el fin del secreto bancarios en Suiza

La cooperación de las autorizades suizas con investigaciones de lavado inquieta a destacadas personas salpicadas por casos de corrupción, incluidos los de Petrobras y la FIFA

Poderosos en todo el mundo tiemblan por el fin del secreto bancarios en Suiza

¿Qué tienen en común los siguientes escándalos políticos? El caso de Petrobras en Brasil, el escándalo 1MDB en Malasia, la desintegración de la FIFA, el procesamiento de un ministro francés y un pleito por la financiación de partidos en España. La respuesta es las cuentas bancarias en Suiza.

Los clientes solían confiar en la legendaria discreción de los "gnomos de Zúrich" –los oficiales de la banca suiza– pero las cuentas bancarias en Suiza ya no son tan secretas como muchos antes suponían. Actualmente, si los fiscales en otro país piden a los suizos cooperación en una investigación por corrupción, la consiguen. Por lo tanto, las personas poderosas que podrían haber ocultado dinero en Suiza son cada vez más vulnerables a investigaciones.

Los mayores cambios en la cultura bancaria de Suiza son un resultado de las enormes multas que en 2009 impuso EE.UU. a UBS, un banco suizo que permitía a los estadounidenses evadir impuestos. A eso le siguieron otros procesamientos a bancos suizos y un endurecimiento de la legislación fiscal estadounidense. La UE también empezó a elevar la presión sobre los suizos.

En parte como resultado de eso, Suiza tomó medidas decisivas alejadas de su tradicional cultura del secreto bancario. Las consecuencias están teniendo repercusiones en todo el mundo.

El caso de Jérôme Cahuzac, el ex ministro de Presupuesto francés que enfrenta un juicio por fraude al fisco en París, sirve de ejemplo. A fines de 2012, Cahuzac fue acusado en los medios franceses de haber mantenido su propia cuenta bancaria secreta en Suiza. Negó las acusaciones durante meses, antes de renunciar en abril de 2013. El detonante, al parecer, fue la noticia de que los suizos estaban cooperando con los fiscales franceses.

El caso de Cahuzac ilustra la forma en que las acciones del pasado están causando problemas a los clientes de la banca suiza. Algunos años antes de que su cuenta suiza saliera a la luz, Cahuzac la había cerrado y había transferido sus fondos a Singapur. Pero los bancos mantienen registros, por lo que el cierre de una cuenta no siempre pone fin a un caso.

En Brasil gran parte de la élite empresaria y política está amenazada por las revelaciones provenientes de Suiza. Un escándalo de corrupción que implica a Petrobras, la petrolera estatal está dando a conocer pagos ilícitos. Gran parte de la información proviene de los fiscales suizos, lo que muestra que están dispuestos a tomar la iniciativa en revelar la corrupción.

El mes pasado, los suizos arrestaron Fernando Migliaccio da Silva, un empresario brasileño y ex ejecutivo de la empresa constructora Odebrecht, mientras trataba de cerrar una cuenta en Ginebra. Da Silva era sospechoso de haber pagado sobornos a los directores de Petrobras, a través de cuentas en Suiza. Marcelo Odebrecht, el ex director de la empresa, acaba de ser condenado a 19 años de prisión por su participación en el escándalo de Petrobras.

Otros brasileños importantes también fueron atrapados por sus conexiones suizas. João Santana, el ex jefe de campaña de la presidenta Dilma Rousseff, fue detenido y acusado de depositar dinero ilegalmente en cuentas bancarias en Suiza.

Las autoridades suizas también desempeñaron un papel importante para mantener viva una investigación de corrupción políticamente explosiva en Malasia. Najib Razak, el primer ministro de Malasia, siempre negó las acusaciones por un pago por u$s 681 millones que entró en su cuenta bancaria personal, a través de un banco suizo, desde un fondo de desarrollo del gobierno de Malasia, conocido como 1MDB.

La FIFA también tiene que preocuparse por las investigaciones sobre lavado de dinero en Suiza. Los suizos están estudiando las transacciones que puedan estar relacionadas con los procesos de licitación para los Mundiales de 2018 y 2022.

Las investigaciones relacionadas con los bancos suizos también han tenido un efecto importante en la política española y griega. Una de las razones por las que Mariano Rajoy, el presidente del gobierno español, no pudo asegurar una mayoría en las elecciones de diciembre fue el resultado de un escándalo: en 2013 se reveló que Luis Bárcenas, ex tesorero del Partido Popular de Rajoy, había acumulado millones de euros en cuentas bancarias en Suiza, que supuestamente había utilizado para hacer pagos ilícitos en España.

En 2018, Suiza iniciará intercambios automáticos de información con otras autoridades fiscales globales. Es posible que emerjan nuevos escándalos.