Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Para el sistema bancario no hay cambios

"Todo cambia, nada desaparece", escribió el poeta romano Ovid. La única constante es el cambio mismo. Los accionistas de los bancos italianos deberían considerar convertir es frase en su lema.
Italia quizás esté perdiendo a su primer ministro tras el referéndum del domingo, pero los problemas que enfrenta el sistema financiero del país no son peores de lo que eran antes.

La idea de que Renzi era la gran esperanza de las entidades bancarias no tenía sentido. Rara vez los bancos de Italia tuvieron una posición tan débil. Desde que el primer ministro tomó el poder hace tres años, el índice de bancos italianos FTSE se quedó 28% atrás respecto a su equivalente europeo y están alcanzando el nivel más bajo registrado durante la crisis de 2012. Eso refleja baja rentabilidad y la necesidad de capital adicional.

Eso no quiere decir que la votación no importa. El impacto más inmediato de la renovada volatilidad política está en el costo del endeudamiento del gobierno. Los spreads de los bonos a diez años italianos versus los bonos alemanes subieron 75 puntos básicos este año. Eso eleva los costos del endeudamiento de los bancos: los precios de los seguros de crédito para UniCredit, el banco más grande de Italia en activos, se elevaron casi 10% el mes pasado. Los costos del financiamiento implícitos de Sanpaolo se incrementaron cerca de 6%.

Segundo, la baja de los precios de los bonos golpeó la valuación bursátil del capital de los bancos. Intesa y UBI Banca tienen más de una décima parte de sus activos en papeles del gobierno italiano. Citi calcula que una suba de otros 75 puntos básicos en los spreads borraría del capital básico Tier 1 de los bancos 26 y 44 puntos básicos respectivamente.

Es doloroso, pero no un riesgo de vida, y los rendimientos más altos también elevarían los futuros retornos en los libros de préstamos de los bancos. El verdadero gran desafío siguen siendo sus préstamos con problemas de recupero por 356.000 millones de euros, que disminuyeron en sólo 6.000 millones de euros en los primeros nuevos meses.

Sin un plan de rescate para Monte dei Paschi di Siena, la oferta de crédito seguirá deprimida, lo que dañará el crecimiento económico. Una victoria de Renzi ofrecía la perspectiva de reformas a largo plazo y una economía más sólida. Para los bancos, lo que importa es el corto plazo.