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México concentra fondos de private equity en Latinoamérica

En 2011 el país sudamericano recibía el 80% de la recaudación pero el año pasado bajó al 26% y su rival alcanzó el record de 29%. Lo atribuyen a las reformas de Peña Nieto

México concentra fondos de private equity en Latinoamérica

México por primera vez superó a Brasil como el mayor destino de private equity en Latinoamérica. Esta evolución es señal de cómo la nueva actitud reformista del país está dejando en la sombra a algunos de sus vecinos más aferrados a sus tradiciones, además de reflejar la caída en desgracia de Brasil después del derrumbe de precios de los commodities y un escándalo de corrupción universal.

En 2011, los fondos específicos de Brasil representaban el 80% de la recaudación de fondos de private equity en América latina y los mexicanos apenas 5%, según datos de la Emerging Markets Private Equity Association, una entidad que reúne a las firmas del sector.

Incluso en 2013, Brasil atraía 2,5 veces más dinero que México, pero en 2015 su porción cayó a sólo 26%, mientras que la mexicana alcanzó un récord de 29%.

"Durante décadas, México se mantuvo fuera del radar porque los inversores en private equity interesados en Latinoamérica ponían su dinero en Brasil," escribieron Nadiya Satyamurthy y Mike Casey, directores de Empea Consulting Services, en un informe. "Sin embargo, la marea parece estar volviendo".

Según Empea, el desarrollo de la industria de private equity en el país se vio obstaculizada por los temores a la corrupción, las guerras ligadas al narcotráfico, el número relativamente chico de administradoras de fondos activos y la gran concentración de empresas familiares grandes en México, lo que se veía como una limitación al potencial flujo de acuerdos de fusiones o adquisiciones.

Atribuye el posterior giro a una serie de reformas implementadas por el gobierno, comenzando por la decisión en 2009 de permitir a las administradoras de fondos para el retiro –conocidas como Afores–, invertir hasta 10% de sus activos en private equity.

"El gobierno mexicano demostró comprender en profundidad cómo el sector de private equity puede ayudar a desarrollar la economía, crear puestos de trabajo y fomentar mejores prácticas en todas las empresas locales, lo que coloca al país muy por delante de varios de sus pares del mercado emergente", señala Empea.

Por supuesto, es difícil determinar si la iniciativa benefició o no a la economía mexicana y generó empleo.
Fondo de Fondos, un inversor grande en private equity en México, sostiene que las firmas de administración de carteras en el país emplean 46.000 personas en forma directa y otras 134.000 indirectamente; pero es imposible saber cuántos de esos puestos existirían igual si no hubiera industria de private equity.

Viridiana Ríos, director del think tank México ¿cómo vamos?, cree que el incremento de inversión en private equity ha sido positivo para México, dada la enorme necesidad de inversión que tiene el país y los beneficios de profesionalizar a sus empresas familiares.

Sin embargo, Ríos afirma que la mayoría de las mejoras hasta la fecha se concentraron en compañías apuntadas al consumidor de clase media y clase acomodada, por ejemplo los sectores de salud privada y entretenimiento.
Como resultado, la cantidad de empleos formales en la economía no subió suficientemente rápido y la calidad de vida de los mexicanos comunes no ha mejorado.

En cuanto a los retornos de las inversiones, un estudio de Cambridge Associates en 2015 calculaba una tasa interna de retorno (TIR) bruta de 5,96% para las compañías aztecas que recibieron su inversión en private equity inicial entre 1992 y 2013.

Fondo de Fondos sostiene que los fondos invertidos entre 1996 y 2001 tuvieron un TIR neto de 8,4% en dólares. Eso subió a 10,7% para fondos de la cosecha 2002-06 y 14,6% para aquellos que captaron dinero entre 2007 y 2011, una suba que se atribuye a la "curva de aprendizaje" de la industria.

La cantidad de administradoras de fondos activas en el sector se elevó de 30 en 2008 a más de 70 hoy, según Alejandro Rodríguez de PineBridge Investments, una administradora de activos con casa central en Nueva York.
Sin embargo, pese a su reciente crecimiento, la industria de private equity en México todavía es diminuta.

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