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Mexicanos pierden la paciencia con Peña Nieto

Sólo 30% de los mexicanos aprueba el trabajo que está haciendo. Esa cifra es inferior a las calificaciones de Ernesto Zedillo en 1995, cuando una crisis provocó un derrumbe económico de 6,9%.

La popularidad de Enrique Peña Nieto cayó 9 puntos en lo que va del año

La popularidad de Enrique Peña Nieto cayó 9 puntos en lo que va del año

Joven y caballero, cuando llegó a la presidencia de México Enrique Peña Nieto era la nueva cara de un desprestigiado y viejo partido.

En sus primeros dos años impulsó ambiciosas reformas en energía y telecomunicaciones, en la industria financiera y en educación; todas diseñadas para impulsar la inversión, elevar la competencia e impulsar el crecimiento.

Pero tres años y medio después, la economía se mantiene obstinadamente tibia, mientras que los escándalos y la creciente violencia han contribuido a restarle 9 puntos porcentuales al índice de popularidad del mandatario azteca en lo que va de año.

Sólo 30% de los mexicanos aprueba el trabajo que está haciendo, según una encuesta reciente publicada por el diario Reforma. Esa cifra es inferior a las calificaciones de Ernesto Zedillo en 1995, cuando una crisis provocó un derrumbe económico de 6,9%.

"Realmente el presidente no está haciendo nada productivo; la gente sólo lo ve cumpliendo con el protocolo", dijo Alejandro Schtulmann, director de la consultoría EMPRA. "Algo tiene que suceder para salir de este agujero".
Peña Nieto tuvo la mala suerte de que las licitaciones que abrieron el sector energético y que se esperaba atrajeran miles de millones de dólares en inversión coincidieran con la caída mundial de los precios del petróleo. Sin embargo, el FMI prevé que las inversiones extranjeras directas representarán sólo el 1,6% del PBI de México este año, muy por debajo del 4,6% que recibió la castigada Brasil en los 12 meses hasta marzo, según Goldman Sachs.

Aunque el crecimiento económico del primer trimestre se aceleró a 2,9%, severos recortes del gasto público y la debilidad del peso han avivado los temores de que esa situación no se mantenga por mucho tiempo. La confianza del consumidor en abril cayó a su nivel más bajo desde agosto de 2014.

Peña Nieto dijo el mes pasado que a pesar de "algunas notas, columnas y comentarios que veo aquí y allá, que dicen que no hay buen humor, que el ánimo está caído, que hay un mal ambiente y un mal humor social, déjenme decirles . . . que hay muchas razones y muchos argumentos para decir que México está avanzando".

Sin embargo, ha tenido dificultades para disipar la sensación de que el momento de México siempre será "mañana". Y con las elecciones de mitad de término en junio, Peña Nieto se ve obligado a conseguir resultados.