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May planea convertir el Brexit en una oportunidad para abrir el comercio

La primera ministra aportó claridad sobre los términos definitivos del divorcio de Gran Bretaña con la UE. Avanzará con restricciones a la inmigración

por  FT VIEW

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Theresa May necesita la aprobación del Congreso para sellar el Brexit

Theresa May necesita la aprobación del Congreso para sellar el Brexit

Según la primera ministra, Theresa May, el resultado del referéndum exigió controles más estrictos sobre inmigración y el retiro de la jurisdicción del Tribunal de Justicia europeo. El precio es que Gran Bretaña ya no puede ser parte del mercado único de la UE. Esta es una elección binaria y, por cierto, lamentable. En el febril debate del Brexit, se olvida con demasiada facilidad que el mercado único, que prevé reglamentaciones y normas comunes, y libre comercio en un bloque de 500 millones de habitantes, fue uno de los mayores legados de Margaret Thatcher.

David Cameron intentó pero no logró negociar un nuevo acuerdo con la UE. Un arreglo a la carta no formaba parte del menú. May se enfrenta a la misma realidad. La tensión radica en conciliar el deseo de May de un nuevo acuerdo generoso con la determinación de la UE de defender la integridad de los acuerdos existentes. El telón de fondo es una Europa donde el nacionalismo es cada vez mayor, las presiones migratorias son inmensas y un presidente entrante de Estados Unidos parece ser el animador de la desintegración.

Empezando por el comercio, May quiere que el Reino Unido firme acuerdos preferenciales con países no pertenecientes a la UE, como Estados Unidos y Nueva Zelanda. Esto requiere abandonar la política comercial común, lo que a su vez significa salir de la unión aduanera, poniendo en riesgo el comercio sin fricción de las exportaciones de bienes británicos al continente del que dependen importantes inversores extranjeros.

May desea negociar la adhesión parcial a la unión aduanera. Pero esto es un contrasentido. Su visión de los acuerdos sectoriales con arreglos del estilo de la unión aduanera para industrias tales como la automotriz es, en el mejor de los casos, ambiciosa. Lo más probable es la perspectiva de un acuerdo comercial bilateral con la UE, aunque es probable que negociar un arreglo profundo y amplio lleve años y se tope con la resistencia de algunos estados miembros de la UE. En ese contexto, May acierta en aceptar la necesidad de que se implementen nuevos arreglos después de 2019, cuando el Reino Unido deje la UE.

Suponiendo que el Reino Unido llegue a un acuerdo de libre comercio con la UE, el premio podría ser mayor libre comercio con el resto del mundo. El Reino Unido sigue siendo la sexta economía más grande del mundo.
Independientemente de la economía, algunos aspectos de la nueva "asociación estratégica" de Gran Bretaña con la UE deberían ser relativamente sencillos. La fortaleza de las fuerzas militares y de seguridad del Reino Unido implica que las alianzas y la cooperación en materia de inteligencia deben mantenerse. May también señaló con razón la colaboración continua en ciencia e investigación.

La inmigración es mucho más complicada. En sus seis años en el Ministerio del Interior, a May se la asoció personalmente con una política de inmigración restrictiva. Por el contrario, el discurso del martes sonó optimista respecto de la necesidad de acoger a los inmigrantes, especialmente a trabajadores calificados, tanto procedentes de la UE como de otros países. También trasladó seguridad a los ciudadanos de la UE residentes en el Reino Unido, siempre y cuando la UE-27 tenga una actitud recíproca con los ciudadanos británicos en el extranjero.

May cree que ciertas clases de restricciones inmigratorias son políticamente necesarias, pero los límites numéricos son difíciles de hacer cumplir y suelen generar escasez de mano de obra calificada.

En cualquier caso, si el Reino Unido quiere hacer acuerdos comerciales con países como India, que insisten en la libre circulación de algunos trabajadores para apoyar sus exportaciones de tecnología de la información, será necesaria cierta flexibilidad en materia de inmigración.