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Los negocios de Trump crean un dilema para su gobierno

Ofreció hacer un fideicomiso ciego a favor de sus hijos mayores, pero no sería una opción válida. Nunca hubo un presidente con tantos conflictos de intereses

Los negocios de Trump crean un dilema para su gobierno

El 3 noviembre, la agencia norteamericana encargada de proteger los derechos de los trabajadores falló que el Trump International Hotel de Las Vegas había infringido la ley federal al negarse a mantener conversaciones contractuales con un sindicato que representa a las camareras y otros empleados.

Cinco días después, Donald Trump –que es el copropietario del alojamiento– fue electo presidente de Estados Unidos, lo que lo coloca en posición de designar una mayoría republicana en ese ente regulador –la Junta Nacional de Relaciones Laborales– que podría anular esa decisión.

Esa posibilidad muestra uno de los dilemas éticos que enfrenta la inminente administración Trump. Nunca hubo un presidente electo con tantos conflictos potenciales entre sus intereses financieros y sus obligaciones como funcionario público. Su asunción está programada para el 20 de enero y Trump todavía tiene que presentar una propuesta formal para evitar las críticas de que estará dejando de buscar el bienestar general para concentrarse en el suyo propio.

Durante la campaña, Trump sugirió que podría transferir sus tenencias a un "fideicomiso ciego" –como hicieron muchos de sus predecesores– administrado por sus hijos más grandes Donald Jr., Ivanka y Eric. Pero los críticos sostienen que el fideicomiso no sería ni ciego –porque los activos son muy conocidos– ni independiente. Aseguran que los tres vástagos de Trump ya fueron nombrados miembros del equipo de transición del padre.

"Con solo colocar el management en manos de los hijos no resuelve el problema –igual él retendría la propiedad", dijo Richard Painter, ex abogado de ética de la Casa Blanca durante la administración de George W. Bush. "No nos ha entregado ningún plan que elimine esos conflictos de intereses".

Norman Eisen, ex asesor de ética legal del presidente Barack Obama, dijo que "lo mejor" para Trump sería liquidar sus negocios e invertir lo producido en un verdadero fideicomiso ciego dirigido por un fideicomisario independiente. Pero agregó que Trump no tiene obligación legal, ni tampoco parece predispuesto a hacerlo.
"Nunca antes enfrentamos una situación como ésta y crea algunos desafíos y riesgos muy serios", señaló Eisen. "A medida que se diluye la sorpresa por el resultado electoral, el presidente electo y su equipo –y todos nosotros– deben abordar esos riesgos". Painter comentó que ve dos grandes potenciales conflictos para Trump.

El primero tiene que ver con sus cientos de millones de dólares de deuda y la percepción de que su endeudamiento podría influir en la regulación durante su gobierno. Complica aún más las cosas el hecho de que uno de los bancos con los que mantiene la mayor parte de su deudas es el Deutsche Bank, que ahora está negociando con el departamento de Justicia norteamericano por su manejo de títulos valores respaldados por hipotecas.

Otro obstáculo está vinculado con un artículo de la Constitución conocido como "cláusula de emolumentos". Esencialmente prohibe al presidente recibir nada de valor de "ningún monarca, príncipe o estado extranjero" sin la aprobación del Congreso –un tema no menor para un ejecutivo con inversiones en países desde Irlanda y Escocia hasta Panamá y Filipinas que podría beneficiarse materialmente de las políticas en esas naciones.

Otras dificultades potenciales podrían estar más cerca de su país. La Trump Organization ahora opera un hotel en el Viejo Edificio del Correo en Washington, que pertenece al gobierno. Como presidente, Trump designará al jefe de la Administración de Servicios Generales, que maneja la propiedad en la capital.

Debido a las peleas en los últimos años entre Obama y el Senado controlado por los republicanos, están cubiertos sólo tres de los cinco cargos de la Junta Nacional de Relaciones Laborales. Dos están en manos de demócratas y uno de un republicano. Catherine Fisk, profesora de Derecho de la Universidad de California, espera que Trump pronto consiga la aprobación del Senado para los dos nuevos miembros, lo que le dará a los republicanos el control de la agencia.

Si bien la Junta probablemente no revise las exposiciones de los hechos, "abogados hábiles" podrían aparecer con una potencial objeción al fallo que exige a Trump International Hotel negociar con el Sindicato de Trabajadores Culinarios en Las Vegas. Mientras tanto, la Trump Organization apeló la decisión judicial.
"Todos esperan que sean revertidas muchas de las decisiones de los últimos ocho años", dijo Fisk. "Definitivamente está el riesgo de que el presidente gobierne no en beneficio del electorado, sino en su propio beneficio."