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Los mercados están atentos a las elecciones en Estados Unidos

Las acciones de las empresas de salud y los bancos bajan con la perspectiva de triunfo de Hillary. Una victoria de Trump derrumbaría los bonos de mercados emergentes

A sólo dos semanas de las elecciones estadounidenses, los inversores y operadores bursátiles acudieron a los mercados financieros para expresar sus opiniones sobre el resultado de la votación. Mientras tanto, el candidato republicano Donald Trump y su contrincante demócrata Hillary Clinton recorren los estados pendulares que pueden decidir la elección.
Si bien la acción política se produce dentro de Estados Unidos, los mercados reaccionan globalmente. Con sus apuestas, los operadores bursátiles se preparan para un alza en la volatilidad. Por ejemplo, el peso mexicano –la segunda moneda de mercado emergente más negociada del mundo– tiene su destino atado a los altibajos de Trump en los sondeos.
Mientras Trump merodeaba detrás de Clinton en el debate de principios de este mes tras la publicación de un video donde se jacta de manosear mujeres, los operadores cambiarios en Asia se pusieron en acción. Antes de que una encuesta pudiera capturar el efecto de su participación en los votantes, el peso mexicano tocó su máximo de un mes. Durante los siguientes dos días disminuyó a su nivel más bajo desde agosto la cantidad de operaciones donde los inversores apuestan a que la divisa seguirá cayendo.
No importa el pequeño cambio que se produjo en el frente económico de México, donde la confianza de los consumidores viene disminuyendo, la inflación eclipsó las expectativas y la producción industrial no llegó cumplir con las proyecciones.
"La política sigue superando a las políticas y eso sigue siendo clave para nuestras opiniones sobre las operaciones cambiarias", dijo Kamal Sharma, estratega con Bank of America Merrill Lynch. "La acción de los precios sigue atada a las elecciones presidenciales de Estados Unidos", agregó.
El peso no es el único activo objeto de intensa especulación. Si bien muchos inversores están posicionados para soportar fuertes fluctuaciones de precios manteniéndose al margen, otros están recurriendo a los mercados de derivados con la esperanza de obtener una recompensa.
Acciones
Los mercados de acciones podrían ser una de las maneras más directas de tratar de armar una cartera a prueba de elecciones. Los estrategas de acciones en Deutsche Bank hasta propusieron una serie de operaciones conocidas como posiciones compensadas, donde un inversor podría estar comprado en una industria y vendido en otra, en base al resultado proyectado.
Una clara victoria demócrata –es decir, que el partido gana la presidencia y una mayoría en ambas cámaras– podría ser calamitoso para las compañías de cuidado de la salud y farmacéuticas, que han sido blanco de acaloradas críticas en el bando de Clinton por los aumentos de precio de los medicamentos. Por el contrario, Trump en la Casa Blanca sería "bueno para algunos productores petroleros locales, dado que debería permitir mayores perforaciones", según Deutsche.
Cuando Clinton fortaleció su ventaja en las primeras dos semanas de octubre, las acciones de la industria de salud retrocedieron, convirtiéndose en uno de los sectores con peor desempeño dentro del índice de referencia S&P 500.
A mediados de octubre, Iowa Electronics Markets, un mercado de predicciones políticas, calculaba en apenas 20% las probabilidades de que los demócratas sean mayoría en ambas cámaras. Esa cifra se compara con el 8% de principios de mes.
Una victoria clara para los demócratas "representaría uno de los resultados electorales más duros para los bancos", y abriría la puerta a controles regulatorios más severos, aseguran los estrategas de Morgan Stanley.
Bonos
Se espera que los demócratas y republicanos eludan la austeridad en el gasto fiscal, solicitando grandes proyectos de infraestructura que puedan ser respaldados por la emisión de bonos municipales nuevos o colocaciones del Tesoro.
"La canilla fiscal podría abrirse si los demócratas ganan Diputados, Senadores y la presidencia", aseguró Mike Schumacher, estratega de Wells Fargo.
Si Trump gana y cumple con su promesa de hacer grandes recortes de impuestos, eso podría elevar el déficit norteamericano en más de u$s 5 billones, estimó el Comité para un Presupuesto Federal Responsable, que cree que Clinton agregaría u$s 200.000 millones al déficit. Ambos podrían emitir bonos del Tesoro de más largo plazo, lo que subiría los rendimientos de los bonos del gobierno a 10 y 30 años, mientras que las tasas de corto plazo siguen atadas al ritmo de las alzas de la FED.
Monedas
Si bien el euro, la libra, el yen y el yuan fueron las monedas más afectadas por los acontecimientos que suceden más cerca de su país, la suerte de otras divisas está fuertemente atada a lo que ocurre en Estados Unidos.
El estratega de Barclays Aroop Chatterjee contó que cuando Trump ganaba en los sondeos, se produjo "un salto en la volatilidad, más demanda de activos seguros y líquidos" y afectó negativamente a los activos de más riesgo como las monedas de mercados emergentes.