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Los mercados emergentes se desacoplan de los desarrollados

Las economías ya no se mueven sincronizadas por la presión de un nuevo ciclo de crédito. El endeudamiento entorpece el crecimiento de los países más débiles

Solían decir que cuando los mercados desarrollados estornudaban, los emergentes se pescaban un resfrío, Es decir que cuando los desarrollados crecían, los emergentes repuntaban y lo mismo para el caso inverso.
Pero la antigua correlación entre los mercados desarrollados (MD) y los mercados emergentes (ME) quizás haya llegado a su fin, en un momento en que el peso de la deuda corporativa entorpeció la actividad en el mundo emergente.
David Hensley, economista de JPMorgan, señaló que durante los últimos cuatro años, el crecimiento superior a la tendencia que se observó en los mercados desarrollados fue acompañado de una menor expansión en los emergentes. Esto marca un cambio en el patrón que se venía observando desde antes de la crisis financiera global.
"En el pasado, el crecimiento de los emergentes tendía a moverse en estrecha sincronización con los desarrollados", aseguró. Pero ahora, "la correlación se quebró. La expansión de los ME se viene debilitando todos años desde 2012 aunque los MD se mantuvieron firmes."
Una posible explicación incluye el rápido incremento de la deuda que se produjo este siglo en el sector privado, incluyendo hogares y compañías. "El ciclo del crédito pasó de impulsar el crecimiento de los ME a deprimirlo.", aseguró Hensley.
No todos concuerdan con que el crecimiento de los ME esté perdiendo ritmo. El Institute of International Finance informó una fuerte alza en su indicador de ME en el primer semestre de este año, mientras que datos del Fondo Monetario Internacional (FMI) reflejan una recuperación en los ME durante 2015.
Pero Hensley dice que las cifras de JPMorgan, calculadas a tipos de cambio actuales, brindan un panorama más significativo que los datos del FMI, que están ponderados en términos de la paridad del poder de compra y, por lo tanto, magnifican el aporte que hacen los ME más chicos a la economía global.
Asegura que una causa posible de este quiebre de la correlación ME/MD se ilustra en el gráfico, que refleja la evolución de las deudas de los sectores privados no financieros en los MD y ME durante los dos períodos de expansión económica de este siglo, desde 2002 a 2007 y desde 2010 hasta hoy.
Después de atiborrarse de deuda en la fase previa a la crisis financiera global de 2008-09, los MD atravesaron un período de desapalancamiento. Desde entonces, el crecimiento del crédito privado volvió otra vez a subir.
Por el contrario, los ME recién en los últimos cuatro años disminuyeron su masiva acumulación de deuda privada, en particular entre las compañías no financieras de sectores como commodities y actividad industrial. Como las condiciones del crédito en los ME empezaron a ajustarse, están sufriendo la inversión, el consumo y la expansión.
En el primero de los dos ciclos, la expansión del crédito en los ME y MD se movieron en forma sincronizada. En la etapa madura del actual ciclo, desde 2012, se movieron en dirección opuesta
La cambiante dinámica de la deuda ayuda a explicar algo más que señalan los economistas de JPMorgan: la volatilidad del crecimiento económico es tan baja en el actual ciclo como lo fue en el anterior, pero la correlación de la volatilidad disminuyó abruptamente, al contrario del patrón anterior.
Además de la divergencia en los ciclos del crédito, otra explicación podría ser la naturaleza de las políticas aplicadas en respuesta a los shocks en el actual ciclo económico.
"Los bancos centrales de los MD están súper alertas a los riesgos a la baja", explicó Hensley. "La Reserva Federal norteamericana nunca parece capaz de subir las tasas; el Banco Central Europeo ha sido agresivo en cuanto al respaldo monetario; el Banco de Japón ha sido el mismo. Eso evitó efectos dominó negativos más fuertes. El Brexit es un buen ejemplo: el Banco de Inglaterra dice que actuará y que fija un piso debajo del mercado".
Como se observó, la postergación de la próxima alza de tasas de interés norteamericanas ha sido positiva para los activos de riesgo, incluyendo los que están en los ME, y eso se sostuvo por la reacción, real y anticipada, que tuvieron las autoridades que fijan políticas frente a la votación por el Brexit.
En el actual entorno, éste es un ejemplo de menor correlación: un shock negativo en los MD que terminó siendo positivo para los ME.
Un mayor prueba para las observaciones de JPMorgan surgirá si, o cuando, la Fed provoque un shock positivo a los activos de renta fija de ME subiendo otra vez las tasas de interés.