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Los inversores se atreven a apostar a los metales

Mientras los inversores y operadores se reúnen esta semana para asistir a la conferencia anual de la Bolsa de Metales de Londres, se observan señales de que algunas mineras y comercializadoras están apostando a que uno de los períodos más dolorosos del sector esté llegando finalmente a su fin.
En los últimos meses, los operadores acumularon posiciones por u$s 16.000 millones, las cuales se beneficiarán si los precios del cobre, zinc, níquel y aluminio registran alzas, según datos de Goldman Sachs.
Si bien las apuestas son muy lejanas a los niveles récord, se recuperaron respecto al nivel prácticamente de cero que hubo el año pasado.
Después de tres años de crisis, que se intensificó en 2015, la confianza empezó a volver lentamente después de una serie de sorprendentes alzas que tuvieron el zinc, níquel y aluminio este año. Los precios del zinc subieron 54% y el níquel se fortaleció 21%. El ánimo mejoró en parte debido a que redujeron la oferta las mineras, que decidieron suspender las actividades o remodelar sus instalaciones, en vez de seguir sumando saturación de oferta.
Si bien los inversores en materias primas finalmente quizás estén preparados para creer que lo peor ha pasado, es probable que las mineras todavía prediquen el evangelio de la austeridad cuando se reúnan esta semana para la ronda anual de conferencias.
Parte de la ansiedad de las mineras gira en torno al desempeño del cobre –metal fundamental para mineras como Glencore y Rio Tinto, que han invertido fuertemente en producción durante la tendencia alcista que duró casi diez años hasta 2011, período en que el precio superó los u$s 10.000 la tonelada. Actualmente, una tonelada de cobre cotiza menos de u$s 5.000 la tonelada –prácticamente lo mismo que a principios de 2016.
"El cobre este año tuvo un desempeño espectacularmente inferior", dijo el analista Max Layton de Goldman Sachs. "El crecimiento de la oferta ha sido más fuerte en cobre, luego está el zinc o el aluminio o el carbón... que han subido".
Una pregunta central ahora es si el desempeño de cobre podrá alcanzar a los otros metales dadas las tímidas señales de un repunte en China, el mayor consumidor mundial del metal.
La consultora CRU elevó su pronóstico de crecimiento de demanda china de cobre para 2017 de 1,9% a 3,5%. Sin embargo, Beijing está tratando de enfriar el mercado inmobiliario, mientras que los meses de invierno también son estacionalmente los períodos más flojos para la demanda de cobre en China.
Refleja la gran ansiedad sobre la demanda el hecho de que los operadores hayan comentado que la chilena Codelco, la minera de cobre más grande del mundo, probablemente ofrezca un descuento a China en las negociaciones con la idea de fijar una prima para las compras del metal del año próximo.