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Los inversores más audaces suben su exposición en México

Muchos activos mexicanos están "súper baratos" y los bonos locales son convenientes para quienes ven más allá e Trump y tienen un horizonte de largo plazo

Los inversores más audaces suben su exposición en México

¿Es momento de comprar México? Sí, pero hay que ser un inversor audaz.
"Estamos tratando de entender cómo diferenciar el ruido de la señal", explicó Mike Gomez, director de mercados emergentes en Pimco, una administradora de activos norteamericana, refiriéndose a la administración de Donald Trump que tiene a México en la mira.

Las dos primeras semanas de la presidencia de Trump estuvieron marcadas por los planes para renegociar el Nafta, la idea de un posible impuesto de 20% sobre las importaciones norteamericanas provenientes de su socio del sur y la cancelación de una cumbre con su par mexicano Enrique Peña Nieto.

Sin embargo, para los inversores globales el primer veredicto es que ésto es más ruido que señal. O, para decirlo más claramente, cuando se trata de México, los ladridos de Trump son peores que su mordida. Desde que asumió, el peso es la moneda con mejor desempeño contra el dólar con un alza de 5%. El índice mexicano de acciones líderes, el IPC, está 1,5% arriba, mientras que el rendimiento de los bonos aztecas en dólares a 10 años cayó de 4,25% a 4,06%.

Los gestores de fondos están empezando a sentir suficiente audacia como para elevar su exposición a los activos mexicanos, aunque con los dedos cruzados. "Soy un optimista nervioso", dijo Sean Newman, administrador de carteras de Invesco, que elevó las posiciones en bonos soberanos y cuasi soberanos mexicanos en las últimas semanas.

Pese a la catarata de tuits provenientes del presidente norteamericano y la cancelación de la cumbre, los inversores en cierta medida se consuelan con que Trump y Peña Nieto hayan hablado telefónicamente, y creen que si el mandatario estadounidense está decidido a renegociar el Nafta, al menos hay un principio de diálogo aunque las negociaciones oficiales no empiecen hasta mayo.

Además, los inversores aseguran que la escala de la liquidación de activos mexicanos entre la victoria electoral de Trump y su asunción cambió el cálculo riesgo-rendimiento. El IPC, por ejemplo, cayó 4,4% entre el triunfo de Trump y su asunción.

"Giré un poco más hacia México con la expectativa de que las cosas no sean tan malas como se temía", aseguró Brian Jacobsen, estratega de carteras en Wells Fargo Funds Management, que está comprado en pesos y diversificó la cartera de acciones.

Esa es una visión que comparte Gomez en Pimco. "El peso es el instrumento que funciona como válvula de seguridad, se lleva la peor parte; se proyecta como la moneda más barata de los mercados emergentes. El peso es un espacio donde hemos armado una exposición modesta".

Después de las elecciones, muchos temían que la moneda, entre las diez más operadas del mundo y a veces considerada por los inversores como una aproximación del riesgo de los mercados emergentes, podría entrar en caída libre. Este año, en cambio, fluctuó bastante llegando a 22 pesos por dólar a principios de enero después de que Trump advirtiera sobre un posible "gran impuesto fronterizo", y luego mostró una recuperación desde la asunción.

Ultimamente recibió ayuda del debilitamiento del dólar y el peso subió más que otras monedas, dijo Eduardo Suárez, codirector de estrategia cambiaria y de renta fija latinoamericana en Scotiabank en México. "Incluso está mayormente incluido el impuesto del 20%", agregó.

Muchos activos mexicanos ahora están "súper baratos", incluyendo los bienes raíces "que funcionan como activo seguro". Los bonos locales son baratos para quien tiene un horizonte de largo plazo", dijo Suárez. Pero podría ser un recorrido alocado. "Hay que tener un estómago resistente".

La debilidad del peso contra el dólar desde la elección –bajó más de 12% desde el día de la votación– convierte a los bonos mexicanos indexados por inflación en una buena apuesta, explicó Alejo Czerwonko, estratega de mercados emergentes en UBS Wealth Management, dado que la inflación ahora está subiendo abruptamente de sus pisos históricos.

No todos los que compran México lo hacen muy convencidos. "Sabemos que las apuestas son altas, pero la relación riesgo/rendimiento está mejorando", dicen los estrategas de Morgan Stanley.