Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Los europeos residentes en Gran Bretaña sufren el Brexit

Los europeos residentes en Gran Bretaña sufren el Brexit

Con una maestría en Economía y habiendo trabajado cinco años en el sector de servicios financieros de Londres, Marek estaba seguro que no tendría ningún problema para completar la solicitud de residencia permanente en Gran Bretaña.

Sin embargo, como muchos otros como él, sintió una gran frustración al ver el documento de 85 páginas que se convirtió en la maldición de muchos extranjeros que viven en la Gran Bretaña del Brexit.

"Provengo de un país que tiene un elevado nivel de burocracia, pero esto supera todo", dijo Marek, un expatriado polaco que prefirió no dar su verdadero nombre.

Durante décadas ser miembro de la Unión Europea garantizaba a los ciudadanos del bloque el derecho a vivir y trabajar en el Reino Unido. Pero como eso ya no será igual tras el referéndum en el que Gran Bretaña votó abandonar el bloque, la residencia permanente es una ayuda legal que quieren conseguir muchos de los 3 millones de europeos que viven allí.

La residente permanente les otorga los mismos derechos incluidos en la ley británica. También es un prerrequisito para solicitar la ciudadanía británica. Muchos solicitantes creen que ese status al menos los beneficiará si necesitan pedir un permiso de trabajo o alguna protección legal después de que Gran Bretaña ya no forme parte del bloque.

Pero ese trámite implica enfrentarse a una onerosa solicitud y una inmensa burocracia que provoca frustración a muchos extranjeros que llevan años viviendo en el país.

"Hay que completar 85 páginas y preguntan lo mismo varias veces, pero de algún modo uno nunca sabe cuál es la respuesta correcta", se quejó Marta Grabinska, que hace seis meses que está esperando la respuesta.
Dana Jozefkowicz, asesora en inmigración del East European Resource Centre en Londres, calcula que le lleva dos semanas completar cada solicitud y concuerda en que es "bastante confusa". El centro cobra 50 libras adicionales a las 65 libras que sale el formulario, por cada miembro de la familia. Pero abogados privados y un creciente grupo de "asesores" informales están pidiendo entre 200 y 1000 libras. El enojo por esas cifras dio origen a una petición online que lleva la firma de 26.000 personas.

Más notas de tu interés

Comentarios0
No hay comentarios. Se el primero en comentar