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Líderes autoritarios inspiran más confianza que las democracias de Latinoamérica

Es la conclusión de un estudio del Foro Económico Mundial que midió los estándares éticos de los dirigentes

Los gobernantes autoritarios generan más confianza que los políticos de los países más democráticos del mundo emergente, según datos compilados por el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés). Los líderes de Singapur, los estados del Golfo y Ruanda obtienen las calificaciones más altas con respecto a sus estándares éticos en los mercados emergentes, seguidos por sus pares en China y Asia Central. En comparación con la percepción de los políticos en democracias como Brasil, Paraguay, Nigeria, México y Rumania, estos líderes tienen los estándares éticos más bajos.
"En realidad parece contradictorio", dice Thierry Geiger, director de análisis y estudios cuantitativos del WEF, que consulta a empresarios locales e internacionales en 138 países desde 2007 para realizar su Informe de Competitividad Global anual.
Uno de los grandes perdedores de la evaluación de "confianza en los gobernantes" fue Túnez, generalmente considerado como el único caso exitoso de los levantamientos árabes de 2011. En 2010, antes del derrocamiento del presidente Zein al-Abidine Ben Ali, sus políticos ocupaban el puesto 15º en el índice de confianza a nivel mundial. Bajo el actual gobierno democrático, el país cayó al lugar 63º. Otros países que experimentaron fuertes retrocesos fueron las democracias de Sudáfrica, Barbados, Corea del Sur, Islandia, Chipre y España.
Entre los 20 países de mercados emergentes que según la encuesta de 2016 tienen los políticos más confiables, 13 fueron calificados como "no libres" por Freedom House -una organización estadounidense no gubernamental financiada por el Estado-, 3 fueron considerados "parcialmente libres" y sólo 4 como "libres". Y entre los 20 mercados emergentes cuyos políticos recibieron las calificaciones más bajas con respecto a sus estándares éticos, ninguno fue considerado "no libre", seis como "libres" y catorce "parcialmente libres".
Los países emergentes con más recursos como Singapur y Emiratos Árabes Unidos -ambos con las más altas calificaciones de confiabilidad política, por encima de Noruega y Nueva Zelanda- eran los países con mayor probabilidad de tener políticos menos corruptos en comparación con las naciones más pobres.
"Singapur no es una democracia, pero sus funcionarios se encuentran entre los gobernantes mejor pagos en el mundo. No hay necesidad de aceptar sobornos si se está bien remunerado", explicó Geiger.
Charles Robertson, economista en jefe de Renaissance Capital, un banco enfocado en mercados emergentes, señaló que en las democracias más pobres un incentivo puede ser "llevarse el dinero mientras se pueda ya que estás en el poder durante un corto período. En las autocracias, estás en el poder para siempre y entonces piensas que hay suficiente dinero para repartir".
Sin embargo, aún tomando en cuenta los ingresos per cápita de los países, hubo muchas sorpresas en los resultados del WEF. Ruanda, que tuvo un PBI per cápita de u$s 732 el año pasado quedó ubicado séptimo con respecto a los políticos "más limpios", mientras que Bután, con un PBI per cápita de u$s 2843, ocupa el puesto 25º, por encima de Japón, Francia y EE.UU. Robertson explicó que Paul Kagame, presidente de Ruanda, frenó la manipulación y el soborno de los funcionarios públicos, mientras que Bután "cuenta con cierto bienestar nacional y el rey es apreciado por todos".
Malasia, un país más rico, está en un lugar relativamente alto -número 27 en el mundo- a pesar de la desaparición de cerca de u$s 4000 millones de sus fondos soberanos.
Las disparidades de riqueza no pueden explicar los resultados de América Latina, una región que tiene diez de los doce países en los puestos más bajos del mundo. Entre los 138 países evaluados, Brasil se ubica en el peor puesto con respecto a la confiabilidad de sus políticos, seguido de cerca por Paraguay (137), Bolivia (136), Venezuela (135), El Salvador (133), Nicaragua (132), República Dominicana (130), Argentina (129), Colombia (128), Guatemala (127), México (124), Perú (123) y Ecuador (122). Uruguay se destaca por encontrarse en el otro extremo de la escala en el lugar 18º.Todos estos países son considerados "libres" o "parcialmente libres". Brasil se ha visto especialmente afectado por el escándalo de Petrobras y la destitución de la ex presidenta Dilma Rousseff.