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Las acciones de bancos presentan una buena oportunidad de compra

Si bien gigantes como Bank of America, Citigroup y Morgan Stanley perdieron más de 15% de su valor el mes pasado, se trató de una sobrerreacción y es probable que suban

Cualquier análisis del terrible desempeño que tuvo el mercado de acciones en enero debe centrarse en el sector financiero. Los acciones de instituciones financieras representan el 16% del S&P 500 en Estados Unidos, y su caída de 9% el mes pasado es la mayor razón por la que el índice de referencia retrocedió 5% desde que empezó el año.
Esta dramática evolución parece estar desfasada con respecto a lo que está sucediendo en la economía, donde los temores se deben a China y el sector energético, sectores donde los bancos norteamericanos tienen poca exposición. La temporada de anuncios de resultados de bancos fue realmente bastante positiva, con cifras del cuarto trimestre mejores a las expectativas en la mayoría de los casos, pero gigantes como Bank of America, Citigroup y Morgan Stanley perdieron más de 15% de su valor el mes pasado.
Por varias razones las acciones de bancos parecen haber tenido una sobrerreacción, lo que sugiere que existe una lucrativa oportunidad de compra.
¿Por qué el sector financiero parece haberse llevado la peor parte la venta de enero? Una razón es que se desarmaron apuestas alcistas en vísperas de la primera alza de tasas de interés por parte de la Reserva Federal en diciembre. Muchos inversores habían esperado que las tasas más altas darían a los bancos la posibilidad de mejorar sus márgenes de interés neto, la diferencia entre el interés que pagan cuando toman dinero (de los depositantes) y el interés al que prestan (a las empresas).
Pero con las perspectivas económicas menos claras, el ritmo de las subas de tasas de la Fed sería muy inferior a lo que se esperaba en un primer momento. Esto es desalentador, pero no justifica tal escala de liquidación.
Otra explicación está en la psicología de los inversores. Quizás inevitablemente, teniendo en cuenta lo que pasaron los mercados en 2008, es difícil hablar de un giro en el ciclo de crédito y sopesar los riesgos de una futura recesión sin imaginar una crisis financiera. Pero el mundo puede atravesar acontecimientos económicos bastante terribles sin provocar una crisis financiera. Los préstamos incobrables de los bancos estadounidenses otorgados a las petroleras nunca alcanzarían la escala de exposición al mercado inmobiliario norteamericano que disparó las corridas de 2008.
Pese a la masiva suba del capital de los bancos y a todas las nuevas regulaciones, mucha gente en enero estaba dispuesta a apostar a que habría otra crisis financiera, o al menos se cubrió contra alguna.
Myron Scholes y Ashwin Alankar, expertos en mercados de opciones que trabajan en la administradora de activos Janus Capital, detectaron una fuerte alza en el costo del seguro contra una crisis en el sector bancario. Según ellos, el mercado está sugiriendo en el peor escenario una caída de 28% en las acciones financieras en los próximos tres meses.
Los precios de las opciones han indicado niveles similares de temor en anteriores ocasiones, pero sólo rara vez, y únicamente en los momentos más calientes de la crisis de deuda de la eurozona o debacles por el techo de la deuda en Estados Unidos. "No puedo identificar una gran fuente de riesgo", me dijo Alankar la semana pasada, "pero el mercado está viendo algo. Me preocupa que nos estemos perdiendo algo".
Según Mike Mayo, analista del sector bancario, los bancos están cotizando "a precios de recesión sin recesión". En términos de valor contable tangible por acción, las acciones de los bancos retrocedieron a niveles inferiores al período anterior a una crisis financiera, lo que sugiere temores a una generalizada caída del valor de los activos. No sería la primera vez que los mercados entran en pánico o reaccionan excesivamente. Es en esos momentos que se abren las oportunidades de compra para el inversores de largo plazo inteligentes.